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DESALAMBRE

Las muertes de Ceuta

El teniente imputado admite que era la primera vez que disparaban pelotas de goma al agua

El jefe del equipo especializado en antidisturbios movilizado el 6 de febrero en Ceuta afirma que sus protocolos no recogen el uso de pelotas de goma en el mar

Asegura que los lanzamientos no impactaron en los inmigrantes, pero admite que no respetaron los 25 metros defendidos por el ministro del Interior

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El teniente de la Guardia Civil imputado por el caso de las muertes de Ceuta ha reconocido que sus agentes no estaban instruidos sobre cómo lanzar pelotas de goma hacia el agua ya que sus protocolos no incluyen el uso de medios antidisturbios en intentos de entrada por la vía marítima, según informan fuentes jurídicas a eldiario.es. Tanto él como uno de los miembros de su equipo han asegurado que el 6 de febrero de 2014, cuando 15 personas murieron tratando de bordear a nado el espigón fronterizo, fue la primera vez que ejecutaban en un medio acuático unas órdenes ideadas para aplicarse en tierra, según ha podido saber este diario. Lo hicieron, afirman, asegurándose de que no impactasen en los inmigrantes.

Durante la segunda jornada de las tomas de declaración de los 16 guardias civiles imputados por su presunta relación con las muertes de Ceuta, han comparecido tres de las cuatro personas llamadas por la magistrada María del Carmen Serván. Un teniente, un sargento y un guardia civil —todos pertenecientes al Grupo de Reserva y Seguridad (GRS) con sede en Sevilla— han accedido a responder a las preguntas de la jueza, de la Fiscalía y de su defensa, pero han rechazado contestar a las cuestiones de la acusación popular.

El teniente jefe de los GRS durante el operativo ha mantenido su relato de los hechos incluido en la investigación interna de la Guardia Civil, adelantada por eldiario.es en diciembre. Aunque tenía labores de organización de los agentes antidisturbios, ha rechazado haber formulado la orden inicial de usar pelotas de goma y botes de humo hacia el agua, según apuntan las mismas fuentes. En este sentido, ha señalado que vieron al capitán efectuando disparos y, por tanto, entendió que debía hacerlo.

Como había reconocido ante la Policía Judicial, ha señalado que se produjeron lanzamientos sin respetar la distancia mínima de seguridad, los 25 metros defendidos por el ministro del Interior en el Congreso de los Diputados. Asimismo, el mando del Instituto Armado, quien afirma que no lanzó pelotas de goma, ha reiterado que formuló indicaciones para que su equipo se asegurase de que los medios utilizados no impactasen en las personas.

Además, según ha podido saber eldiario.es, las preguntas de la jueza y de la Fiscalía han hecho hincapié en la posible excepcionalidad del uso de pelotas de goma y botes de humo hacia el agua. Tanto el teniente como uno de los agentes de su equipo, aseguran, han admitido que nunca antes habían utilizado medios antidisturbios en un intento de entrada por mar. Sus protocolos solo los regulan en supuestos de intento de entradas terrestres por lo que aplicaron las directrices de la normativa en el agua sin haber sido entrenados para ello, según ha podido saber eldiario.es. Sin embargo, la información a la que ha tenido acceso este periódico no hace referencia a las razones u órdenes que determinaron su empleo en este supuesto.

Por su parte, la otra persona llamada a declarar se ha acogido a su derecho de no comparecer, afirman fuentes jurídicas. Se trata del guardia civil que, en su relato de los hechos expuesto ante la Policía Judicial, había reconocido ser “uno de los primeros” en llegar al espigón fronterizo y haber lanzado un bote de humo para “señalizar” dónde se encontraban los inmigrantes. Su declaración era importante para aclarar qué ocurrió en esos instantes, los más dramáticos, según se desprende del relato de los hechos de otros guardias civiles y supervivientes de la tragedia.

Las imágenes oficiales muestran el lanzamiento de un bote de humo que se produce durante los instantes descritos anteriormente por el guardia civil que ha optado por no comparecer, aunque este afirmó que el material no cayó en aguas marroquíes ni sobre las personas que nadaban. En la zona donde se acumulaban, en el lateral más cercano a la zona marroquí, sí llegó parte de ese humo. Se desconoce si se trata de la actuación mencionada por este agente u otra similar. Su declaración habría sido relevante para aclararlo.

Los agentes que sí han han comparecido ante la jueza han asegurado que no se lanzaron ni botes de humo ni pelotas de goma hacia aguas marroquíes. Según fuentes jurídicas, han argumentado que la caída de los medios en zona de Marruecos sería imposible por las características del vallado fronterizo. Los vídeos oficiales lo muestran.

En todo caso, los guardias civiles han asegurado que el humo desprendido por estos elementos no causa ningún efecto en las personas que lo inhalan. Esta afirmación choca con los testimonios de los supervivientes del 6 de febrero quienes destacan el picor y la sensación de ahogo que causaba el gas –ellos lo llaman “gas lacrimógeno”– sobre las personas que intentaban nadar. Las mismas fuentes describen que los agentes también han negado los posibles pinchazos de los flotadores de algunos de los subsaharianos por culpa del impacto con pelotas de goma. Uno de ellos ha apuntado que, en ese caso, rebotarían, explican las mismas fuentes.

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