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La huelga indefinida de los monitores de transporte y comedor escolar afecta a miles de familias

Los sindicatos esperan que el Gobierno vasco desbloque el conflicto y oblige a las empresas concesionarias del servicio a negociar.

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El conflicto entre los monitores de transporte y comedor escolar se encona. Los sindicatos que les representan han convocado una huelga indefinida después de que los paros intermitentes de la pasada semana no hayan dado resultado. La esperanza de los trabajadores reside ahora en que el Gobierno vasco "obligue" a las empresas adjudicatarias del servicio a negociar el convenio. Aunque a huelga no interrumpe el servicio docente ni afecta al horario escolar, sí está afectando negativamente a miles de familias. Muchos padres tienen que arreglárselas para llevar a sus hijos más pequeños al colegio como pueden, al no poder utilizar el autobús escolar.

Los trabajadores reclaman la equiparación con el personal de comedores escolares, lo que supone recibir el 97,5% del salario de los empleados laborales del Gobierno vasco, un 2,5% más de lo que percibe ahora el colectivo convocante de la huelga, formado en su mayoría por mujeres. Sin embrago, la reivindicación salarial no es la más relevante. Lo más importante es "el blindaje contra la reforma laboral y todo lo que esta normativa contempla", aseguran los trabajadores.

Por ahora, el Gobierno vasco se ha limitado a insistir en que las partes enfrentadas "se sienten a negociar y alcancen un acuerdo lo antes posible", ya que este conflicto causa un "importante perjuicio a miles de familias". Según los sindicatos, el seguimiento de la huelga hoy es del 95% en Bizkaia, del 65% en Gipuzkoa y del 55% en Álava.

En Euskadi hay cerca de 500 monitores de transporte escolar y patio, que acompañan a sus centros educativos a más de 15.000 alumnos. La huelga no interrumpe el servicio docente ni afecta al horario escolar.

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