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Mind the gap

¿Puede el candidato socialista a la alcaldía de Madrid abrir distancia electoral con el candidato a la presidencia del gobierno de la Comunidad? Los datos y el autor sugieren que no.

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Si uno habla con alguno de los militantes o simpatizantes del Partido Socialista de Madrid (PSM) podrá encontrar en ellos una extraña sensación de dualidad. La gran mayoría cree que las cosas no están tan mal para su partido, pero que en la capital va a haber una gran disparidad en los resultados. De puertas para dentro y sin cámaras delante, la gran mayoría piensa que: Tomás (Gómez) se va a estrellar, pero (Antonio Miguel) Carmona va a ganar la alcaldía. De hecho el propio PSOE sigue una extraña estrategia de comunicación escondiendo al primero lo máximo que puede y publicitando y apoyando al segundo, el cual se multiplica por todos los canales y las tertulias que le resulta factible. Esta complicada situación en elecciones simultáneas, a la vez, a la misma hora, pero en urnas separadas, las elecciones a concejales de la ciudad de Madrid y las elecciones a diputados de la Asamblea Legislativa de Madrid, me ha hecho pensar si de verdad es posible o no, que pueda existir una diferencia ( gap, en inglés) significativa entre los resultados de unas y otras.

 

Si uno observa los resultados en las elecciones municipales en las ocho principales ciudades madrileñas (gráfico 1), las de más de 125.000 habitantes, se puede observar que, a diferencia del falso mito de “aquí se vota a la persona”, las líneas prácticamente transcurren paralelas, pasando por el gran éxito socialista de 1983 y el gran fracaso de 1995, salvo en un caso: Parla, siendo el actual líder del PSM, Tomás Gómez, el candidato en 2003 y en 2007 a la alcaldía de dicha ciudad. Sin embargo hoy no corren buenos tiempos para el PSOE de Parla, con su anterior alcalde José María Fraile recién dimitido y encausado en la Operación Púnica contra la corrupción política junto a otros alcaldes madrileños del Partido Popular. 

Así, ¿sigue siendo posible que un candidato a alcalde de un partido en la capital pueda sacar muchos más votos que su compañero de partido a la Comunidad de Madrid? y, lo más importante, ¿qué puede llevar a un ciudadano a optar por una candidatura para el gobierno local y a otra distinta para el gobierno regional? Sobre lo primero lo mejor sigue siendo comparar resultados anteriores.

En el gráfico 2 solamente se incluyen los resultados desde el año 1991 porque me ha sido imposible conseguir los resultados por municipios de las elecciones autonómicas de 1983 y 1987. En la Comunidad de Madrid y en su Oficina de Información Estadística no tienen ni idea. Evidentemente, para 2003 he utilizado los resultados de mayo ( pre-Tamayazo) y no de la segunda vuelta de octubre ( post-Tamayazo) porque son los que coinciden en el día con las elecciones municipales. En la parte superior del gráfico (valores mayores a Y=0 en el eje vertical) están los municipios donde el candidato local sacaba mejores resultados que el candidato regional. En la parte inferior (valores menores a Y=0) están aquellos municipios donde la candidatura regional ha obtenido mejores resultados que los candidatos locales.

Sobre los motivos de este gap en los resultados no hay una explicación general. Suelen tener que ver con los escándalos de corrupción municipal así como en las divisiones fratricidas en su organización local (agrupación) pues, evidentemente, en todas las comparaciones se trata de un mismo candidato regional (Leguina, Almeida, Simancas y Gómez) y distintos candidatos locales.

Que en el gráfico 2 la línea azul, que representa a la ciudad de Madrid, sea la que más se acerque al eje Y = 0 es una buena noticia para Tomás Gómez y una muy mala noticia para Antonio Miguel Carmona, ya que en ninguno de los comicios realizados desde 1991 la diferencia entre la candidatura socialista municipal y la autonómica ha superado los dos puntos. Los socialistas deben decidir si mantienen este proyecto electoral hasta mayo, fruto de sus fallidas primarias, porque a diferencia de lo que avisa en cada estación en curva el Metro de Madrid, no va a haber espacio entre el coche y el andén. Si no hay cambios, en mayo de 2015 será a los madrileños a los que nos tocará decidir si Carmona levantará a Tomás o Tomás hundirá a Carmona.

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