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Viaje sin frenos a la revolución del "indie" de Estados Unidos

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Viaje sin frenos a la revolución del "indie" de Estados Unidos

Viaje sin frenos a la revolución del "indie" de Estados Unidos

Mañana sale a la venta "Nuestro grupo podría ser tu vida" (Contra Ediciones), una crónica salvaje de la escena musical "underground" de Estados Unidos entre 1981 y 1991, que retrata sin tapujos la vida de 13 bandas, surgidas al calor del "punk", que sentaron las bases de una nueva cultura independiente.

El libro, que se publica, ¡por fin!, en español, está considerado uno de los mejores relatos del rock y, doce años después de su primera edición en inglés, se ha convertido para muchos músicos en "una fuente de inspiración" a la hora de montar una banda.

Su autor, Michael Azerrad, explica a EFE desde Nueva York el origen airado de su extenso relato: "Un día estaba viendo un documental sobre la historia del rock; estaban hablando de Sex Pistols y de Talking Heads y, de pronto, saltaron directamente a Nirvana".

"¡Era ridículo! -continúa-, se olvidaban de la década de los ochenta, se olvidaban de todas las bandas que habían creado el caldo de cultivo que había derivado en Nirvana y en toda la escena de rock alternativo. Alguien tenía que hacer algo".

Así fue como se puso en contacto con bandas que podían representar "la clave o la filosofía de la cultura 'underground' americana de los ochenta".

"Escogí Black Flag, porque formaban parte de los primeros movimientos de esta escena; también el sello SST por su tremenda influencia. Del grupo The Minutemen -su canción "Our Band Could Be YourLife" da título al libro- me interesaba su idea de ser una banda modesta y que puede hacer lo que quiere sin compromiso", advierte.

Junto a estas dos bandas, aparecen, una por capítulo, Mission Of Burma, Minor Threat, Hüsker Dü, The Replacements, Sonic Youth, Butthole Surfers, Big Black, Dinosaur JR, Fugazi, Mudhoney y Beat Happening,

Según Azerrad, estos 13 grupos, algunos casi desconocidos para el público hispano, iniciaron su gesta en 1981, justo cuando Ronald Reagan llegó a la presidencia de Estados Unidos. "La cultura que él encarnaba proporcionó una especie de inspiración inversa para muchas de las bandas", añade.

De partida, los trece grupos tienen en común dos ideas: una reinterpretación muy personal del "punk" británico de los setenta y, sobre todo, la consigna "hazlo tú mismo".

"El DIY (Do It Yourself) era la clave. Si una banda hace música no convencional, las grandes discográficas no trabajan con ellos. Así que los grupos tenían que encontrar la manera de existir sin su apoyo y sin la forma habitual de hacer las cosas", recuerda el autor.

Era el espíritu "búscate la vida". Por ello, el relato de Azerrad está cargado de energía, violencia, miseria, jóvenes al límite, ruido, rabia y tipos descerebrados entregados a la religión del rock que vivían en condiciones extremas y poco recomendables.

Algunos de los que aparecen en el libro -no digo nombres- recuerdan al personaje Ignatius J. Really de "La conjura de los necios"; otros sobreviven entre orines, alcohol y ratas como héroes de Dickens; todos, pese a todo y contra todo, creen en el poder emancipador del "punk rock" y viven historias fascinantes.

"Cuento 13 historias. Puedes disfrutar del libro sin que te guste este tipo de música. Escribo sobre cómo un artista persevera y trata de hacer lo que quiere ante la adversidad. Cualquiera puede apreciar el mensaje, en cualquier parte del mundo. Siempre hay resistencia cuando alguien está haciendo algo original. Y no solo se aplica a las bandas de rock", confiesa el autor.

Esta "biblia" del "hazlo tú mismo" muestra, además, que alrededor de este movimiento aparecieron sellos discográficos, distribuidoras independientes, clubes, locales de conciertos, tiendas de discos, fanzines y radios universitarias que alimentaron la escena "underground" y crearon una sólida industria alternativa que aupó a Nirvana y el "grunge" al altar del gran público.

Para Azerrrad, esta revolución "no ha acabado". "La cultura 'indie' ha explotado, y hay innumerables bandas que han seguido los pasos de estos pioneros. En lugar de fanzines fotocopiados, hay blogs; en lugar de radio universitaria, radio por internet; en vez de casetes, listas de reproducción".

"Es lo mismo -sigue-, pero multiplicado de forma exponencial por la tecnología digital. Es un momento muy emocionante para la música".

El autor del libro, que actualmente es editor jefe de la web Talkhouse, sigue defendiendo el legado de las 13 bandas. Unas, como Sonic Youth, por demostrar que se puede hacer la música "que te dé la gana"; otras, como The Minutemen, por tener éxito sin ser estrellas, y otras, como Fugazi, por pasar del "hazlo tú mismo" a defender "haz lo correcto".

Todos estos grupos, que vivieron una época irrepetible, siguieron el epigrama, frase que encabeza el libro, del poeta inglés William Blake: "Debo crear un sistema, si no quiero ser esclavo de otro hombre". Y así fue.

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