¿El 'efecto' Olona en Andalucía se queda en “efectillo”?

Los afiliados de Vox rechazan la imagen "folklórica" de Andalucía que está escogiendo Macarena Olona

Álvaro López


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El efecto Olona que pregonaban los miembros de Vox en Andalucía no está siendo tal. La candidata, que se presentaba a sí misma como la gran rival de Juan Manuel Moreno Bonilla a la presidencia de la Junta de Andalucía, está perdiendo fuelle en las últimas semanas, según estiman politólogos y sostienen afiliados de Vox a elDiario.es Andalucía. Lo que parecía ser un asalto al Palacio de San Telmo, según promocionaba la formación de extrema derecha, parece lejos de ese objetivo. Desde el partido guardan silencio a las preguntas de este medio.

La renuncia de Macarena Olona a su escaño en el Congreso no es definitiva y podrá volver tras las elecciones andaluzas

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A solo unos días para que más de seis millones de andaluces acudan a sus colegios electorales para elegir al próximo gobierno regional, la marca Vox sigue fuerte, pero el “efecto Macarena Olona” parece haberse quedado en “efectillo”, tal y como lo califican las bases de la extrema derecha en Andalucía. La alicantina, que fue colocada por la dirección nacional para los comicios regionales como una imagen de peso para seguir ganando terreno político, no ha terminado de convencer a sus potenciales votantes. De hecho, fuentes internas aseguran que es una de las razones por las que se suspendió parte de su agenda la primera semana de campaña.

De hecho, desde el punto de vista técnico, los expertos no acaban de ver que la llegada de Macarena Olona vaya a tener un efecto de crecimiento para Vox tan marcado como el que se deslizaba meses atrás. Marta Marcos, consultora en GAD3, afirma que los sondeos “reflejan que el partido no está teniendo una tendencia al alza”. La forma en la que Vox plantea las campañas tiene parte de la explicación. “Se presentan con altas expectativas y aunque en alguna ocasión ha podido servirle, esas expectativas chocan con la realidad”.

“Quemando su liderazgo”

En el caso concreto de Macarena Olona, Marcos estima que, a pesar de ser una “buena candidata” y de tener “potencial”, no parecen ser unas “buenas elecciones para ella”. Al final, dice, “lo que ocurre es que están quemando a una líder del partido por múltiples razones”. La consultora no duda de que Vox la está dejando “en un segundo plano”. A este hecho hay que sumar que “comunicativamente no queda bien que tenga que recurrir a Santiago Abascal visto cómo van los sondeos”. Tampoco ayuda que Moreno Bonilla se muestre “muy fuerte” porque su gestión “la avalan los andaluces que quieren votarle”, según las encuestas.

El votante se plantea “qué incentivos puede tener para votar a Olona y no a Moreno”. En ese sentido, hay un discurso económico que no abandera Vox y sí lleva consigo el PP, según Marta Marcos. Además, “hasta bien entrada la campaña, Macarena Olona se ha centrado más en el plano nacional y, de pronto, es la más andaluza de todos”, lo que genera incertidumbre entre los electores y acaba con las expectativas de voto. Una visión similar a la de Daniel Valdivia, politólogo por la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla, que entiende que la estrategia de Vox con Olona está fallando al desconocer “la heterogeneidad y diversidad de Andalucía”.

A su juicio, los debates en los que ha participado son también “claves” en la pérdida de efecto de su candidatura. “Cuando la ultraderecha habla fuera de sus espacios de control (sus propios spots y mítines) y en marcos que no eligen (los temas del debate) sus enormes carencias saltan a la luz”. Por otra parte, Valdivia señala que Macarena Olona ha dejado de protagonizar la campaña “en cuanto la izquierda ha abandonado el miedo a Vox por la esperanza, las propuestas y la confrontación ideológica”. Ante el giro estratégico de la izquierda, “se ha visto que la estrategia de provocar (la polémica del padrón o la mixtificación constante de nuestra cultura) ha dejado de hacer efecto”.

De esta forma, la marca de Vox por sí misma no sirve, a juicio de estos expertos, para colmar las expectativas que se tenían de inicio. “El partido propone lo mismo en Huelva y Cádiz que Granada o Almería, las mismas medidas y sin caras conocidas en las provincias”, señala Daniel Valdivia. “Eso aquí, donde la gente se siente también muy arraigada a sus pueblos y provincias, hace mucho daño electoral”. Ingredientes que hacen un cóctel que parece menos sugerente que cuando el partido empezó a promocionar a Olona para Andalucía hace ya meses.

Una imagen excesivamente “folklórica”

Pero es que Vox tampoco está consiguiendo seducir del todo a muchos de los que creía que tenía ya convencidos. Es decir, a algunos de sus afiliados que dicen estar “desencantados”. Quienes en teoría iban a ser la base electoral sobre la que cimentar un crecimiento con respecto a 2018 que sí parece que se va a producir (el CIS arroja una horquilla de escaños de entre 17 y 21 que superarían los 12 de hace cuatro años), no están convencidos del proyecto, según reconocen las fuentes consultadas por este medio. En algunas provincias de Andalucía la huida de la militancia se está produciendo de forma notable, a pesar de que la extrema derecha trata de mostrar una imagen de fortaleza. Sin ir más lejos, en Málaga, uno de los bastiones de Vox en los últimos años, los mítines han pasado de sobrepasar el aforo y dejar a gente fuera a no llenarse por completo. La figura de Macarena Olona se ha desgastado tanto en estas semanas, según las bases, que el presidente del partido, Santiago Abascal, está cobrando importancia en los últimos eventos.

En ese sentido, la imagen de Macarena Olona no está saliendo reforzada por la línea que ha elegido para esta campaña. “Están utilizando un lenguaje folklórico, como si los andaluces fuésemos los indios a los que conquistaron los españoles en América”. Fuentes de la militancia más crítica consideran que esa forma de mostrarse está “desvirtuando” el sentido político que tiene Vox para sus afiliados. Además, dicen, “Olona está todo el día enfadada”. “La campaña ha sido un error total al ponerla como una folklórica. Como no hacen caso a lo que les dicen desde las provincias, todo el efecto de Macarena se ha ido; al contrario, los afiliados se preguntan que esta mujer de qué va. Está muy sobreactuada. Se queja de todo. Todo es malo y no da soluciones. Antes había ilusión, la gente se quedaba fuera de los mítines, y ahora ha caído todo de una manera brutal”.

“Estructuras débiles”

“La gente se está cansando, pero no es algo que esté ocurriendo ahora, sino que lleva sucediendo desde hace tiempo”, dicen afiliados de Vox a elDiario.es Andalucía. Sostienen que gran parte de la culpa reside en Ortega Smith, secretario general del partido, por “hacer lo que quiere con las provincias”. Aseguran que el también diputado en el Congreso ha ido “colocando a personas de su confianza, pero que fuesen mediocres, para poder controlar el partido desde la capital”. Fuentes de la militancia acusan a su propio partido de preferir “estructuras débiles”.

Las críticas llegan por diferentes frentes. No solo porque las estructuras provinciales sean débiles, hasta el punto de que los afiliados afirman que casi todos los actos se los costean localmente sin que Madrid les financie, sino que el discurso que se está utilizando deja de lado a las bases locales. Un aspecto que está “desgastando” a los afiliados porque sienten que no tienen voz en la acción política de Vox.

Con este panorama, Vox encara la última semana de campaña en medio de un ambiente enrarecido donde afiliados están mostrando su descontento en cada uno de los rincones de Andalucía. La desazón es palpable hablando con la mayoría de ellos. Macarena Olona no les ha convencido y el discurso les está resultando “banal”, que no profundiza en las necesidades reales de la región. “Muchos de nosotros, que íbamos a votar a Vox, vamos a votar al PP”.

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