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VÍDEO | El Festival Interestelar resarce su deuda con Sevilla

Interestelar Sevilla 2017.

Miriam Lorenzo

“¡Hace un calor de la hostia!”, gritaba desde el escenario el solista deToulouse, la banda indie encargada de abrir el festival Interestelar. Eran las cuatro de la tarde del pasado viernes y en las praderas del Centro Andaluz de Arte Contemporáneo de Sevilla, el antiguo monasterio de la Cartuja, se alcanzaban temperaturas de treinta grados a la sombra, treinta y ocho al sol. “Con estas temperaturas lo que mola es estar al fresquito tomando una cerveza así que, a los que estáis aquí, muchas gracias”, reconocía Rafa Val, solista de Viva Suecia, quizá la banda indie revelación de este año. Y así repetidamente durante los dos días de conciertos. Los cantantes agradecían desde el escenario el aguante bajo el sol. “Qué majos sois, joder”, comentaba Santi Balmes, vocalista de Love Of Lesbian, a lo que añadía: “Es hora de resarcir deudas con Sevilla. El año pasado no pudimos cantar por culpa de la lluvia y este año nos ha caído un calor impresionante”.

Y las deudas se saldaron. Dos maratonianas jornadas de conciertos, desde el mediodía hasta las tres de la madrugada. Cuatro escenarios y más de medio centenar de artistas, djs y bandas programadas y todas con una puntualidad británica. Aquí no hubo ni bises ni dedicados. Sonaban los últimos compases de una banda y en el escenario contiguo comenzaban las luces y sonidos de la siguiente actuación. Y así unas tras otras durante horas.

El Interestelar de Sevilla es uno de los festivales urbanos más importantes de Andalucía y de los que más variedad de público arrastra. Si De Pedro, Guadalupe Plata, L.A. o Delafé atraían sobretodo veinteañeros, la media de edad se multiplicó cuando le tocó el turno a Fangoria, Love of Lesbian o Loquillo, que tiró de repertorio conocido para arrancar coros entre un público entregado. Las praderas de La Cartuja bailaron con las primeras notas de “El Hombre de negro” y siguieron con “Feo, fuerte y formal”, “Cadillac Solitario” o “Quiero un camión”. En el caso de Fangoria, en el escenario principal volvieron a sonar éxitos ochenteros como “El Rey del Glam” o “Bailando”, temas por los que, a juzgar por la reacción del público, parecen no pasar los años.

Ninguna banda parece haber defraudado. Una puesta en escena sencilla pero atractiva, un sonido potente, miles de vatios de luz y una excelente ubicación que permitía seguir los conciertos desde diferentes puntos del recinto han sido los puntos fuertes para dejar con buen sabor de boca a los más de 20.000 asistentes a esta segunda edición del festival Interestar. Un evento de música en directo que durante dos días ha dado empleo a más de doscientas personas entre organización, personal en barras, hostelería, seguridad, venta de entradas y tickets de consumición... “Esto es una experiencia, me permite viajar, ganar un dinerillo y seguir algún concierto como Loquillo o De Pedro, aunque sea solo oírlos”, comentaba Pablo, un estudiante de robótica natural de Alicante y que lleva dos años trabajando de forma esporádica en festivales. Detrás de una de las barras de bebidas cuenta que es su primera vez en Sevilla pero que ya ha trabajado en el Viña Rock de Albacete, Alrumbo en Chiclana (Cádiz) o Arenal Sound en Burriana (Castellón). Por dos días de trabajo, 700 euros. Eso sí, la jornada laboral comprende todas las horas del festival, desde el mediodía hasta la madrugada, y en ese sueldo entra desplazamiento, dietas y alojamiento.

“Es una forma de vida”, explica Estefanía de la Torre, una de las cocineras que están detrás de uno de los puestos de comida rápida habilitados en el recinto del festival. En dos días prepararán más de un millar de kebabs. Los cuatro empleados de este puesto llegan de Málaga y de aquí se irán a otro festival en Valencia. “Yo llevo cinco años así, trabajo de mayo a octubre y el resto descanso. No está mal”, sentencia esta cocinera cuyo objetivo en el Interestelar es poder seguir el concierto de Fangoria.

Y Estefanía lo siguió aunque en la distancia y mientras preparaba kebabs, patatas y falafel. “Estar en el mismo escenario que Los Planetas nos ilumina”, comentaba Olvido Gara (Fangoria) mientras arrancaba los aplausos del público pasada la una de la madrugada. “Os queremos, Sevilla”, gritaba minutos antes Marc Ros, cantante de Sidonie, desde el escenario contiguo. El festival Interestelar echó el cierre en la madrugada de este domingo con récord de asistencia. Sin duda, un excelente balance que compensa la desilusión de quienes, el año pasado, se quedaron a las puertas del mismo recinto, entonces encharcado por una insistente e interminable jornada de lluvia que pilló a la ciudad y a los organizadores desprevenidos.

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