Denuncian el riesgo para los menores en los encierros infantiles tras un incidente en Calatayud
Un becerro se dio la vuelta este lunes por la tarde durante el encierro de mansicos celebrado en Calatayud, lo que generó momentos de tensión entre las personas que se encontraban en los alrededores. El incidente ha llevado a la Fundación Franz Weber a denunciar el riesgo al que se exponen los menores durante este tipo de festejos, mientras el Ayuntamiento asegura que el animal permaneció dentro del recorrido y que la situación se resolvió sin heridos ni daños materiales.
La organización considera que lo ocurrido pone de manifiesto los riesgos de este tipo de festejos, especialmente cuando están dirigidos a un público infantil. Franz Weber advierte de que la presencia de estos animales puede provocar cornadas, golpes, caídas u otras heridas y cuestiona que estos peligros se minimicen cuando hay menores.
Franz Weber ha relacionado además su denuncia con las últimas recomendaciones del Comité de los Derechos del Niño de Naciones Unidas sobre la tauromaquia en España. En sus Observaciones Finales, publicadas el pasado 6 de febrero, el organismo recomendó establecer los 18 años como edad mínima para participar en eventos, festivales y escuelas taurinas.
La entidad reclama a las administraciones que tengan en cuenta estas recomendaciones y que revisen el apoyo institucional y económico que reciben este tipo de actividades. Consideran que el incidente ocurrido en Calatayud vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de analizar la seguridad de los festejos taurinos dirigidos a menores.
El Ayuntamiento defiende el dispositivo de seguridad
El Ayuntamiento de Calatayud sostiene que el becerro no llegó a abandonar el recorrido. Según explica, el animal se dio la vuelta en el tramo final del encierro y avanzó unos metros hacia uno de los laterales antes de ser reconducido. “No se llegó a salir del recorrido. Se volvió unos metros y lo que hicieron fue volverlo a cruzar y a meterlo a la plaza”, señala.
El Consistorio insiste en que el animal permaneció dentro del paseo y que la situación se resolvió sin consecuencias. “No hubo ningún tipo de herido, daño material”, afirma. En ese momento, además, había una terraza de un bar junto al recorrido, aunque el Ayuntamiento asegura que tampoco se produjo ningún incidente en la zona.
Respecto al dispositivo de seguridad, el Ayuntamiento explica que el encierro contaba con Policía Local y con personal encargado de acompañar a los animales. “Sí que es verdad que en todo momento había 8 pastores, con los mansicos, con los animales, aparte del personal que iba a lo largo del recorrido con ellos”, detalla.
Desde el Ayuntamiento defienden que el encierro se desarrolló con un dispositivo de seguridad preparado para controlar a los animales. “Si no se hubiera entendido que había seguridad, lógicamente no se hubiera desarrollado”, apuntan.
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