¿Cómo está afectando el coronavirus al reciclaje? Consejos para la gestión de los residuos durante la epidemia

El Gobierno insta a optimizar el reciclado en el hogar frente al coronavirus

En las casas en cuarentena por contagiados del coronavirus todos los residuos deben ir al cubo que no se recicla, la fracción resto. Así lo ha recomendado el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico para el evitar contagios durante la epidemia. ¿Cómo está afectando la crisis del coronavirus a la gestión de los residuos urbanos?

¿Cómo gestiono los residuos en casa si hay una persona contagiada?

Lo aconsejable, según el Miteco, es gestionar los residuos de la persona contagiada de manera independiente al resto de desechos del domicilio. La persona en cuarentena deberá contar con un cubo de basura en la habitación en la que se aísla, un recipiente que, preferiblemente, tenga tapa y pedal. Allí se depositarán todos sus residuos, sin diferenciarlos. También en ese cubo, que contará con una bolsa de plástico de cierre hermético, deberán tirarse los objetos empleados para asistir a la persona enferma (gasas, guantes, pañuelos, el equipo de protección sanitario…), excepto las gafas y la mascarilla del cuidador o cuidadora, que no se quitará hasta que esté fuera de la sala y que deberá desechar en otro cubo independiente situado a la salida de la habitación aislada.

¿Qué se hace con la bolsa que contiene residuos potencialmente infectados?

Cuando la bolsa con los restos del paciente esté llena, se deberá cerrar herméticamente e incluirse en la bolsa que está fuera de la habitación, la cual se cerrará de igual manera y se depositará en una tercera bolsa, la que contiene los residuos del hogar que, en principio, no se pueden reciclar (la fracción resto). Esta, a ser posible, también debería cerrarse herméticamente. “Inmediatamente después se realizará una completa higiene de manos, con agua y jabón, al menos 40-60 segundos”, incide el Miteco.

¿En qué contenedor deben tirarse los restos de una persona contagiada?

La bolsa se depositará en el contenedor de tapa gris (o naranja), que corresponde a la fracción resto, es decir, aquella cuyos residuos no son reciclables. Ahora bien, “está terminantemente prohibido depositarla en los contenedores de recogida separada de cualquiera de las fracciones separadas (orgánica, envases, papel, vidrio o textil) o su abandono en el entorno”, puntualiza el Gobierno.

¿Quiere decir esto que no se reciclará nada?

No. Esta bolsa llegará igualmente a las plantas de tratamiento, en las que se intentará recuperar la mayor cantidad posible de desechos reciclables que han llegado a esta bolsa por error y se enviará a las plantas recicladoras. Lo que cambia es que, siguiendo el protocolo de actuación del Miteco, se elimina cualquier proceso de manipulación manual, para evitar exponer a los trabajadores al virus. Así, todo quedará en manos de los sistemas automatizados. En ellos, existen unos cilindros “abre bolsas” que facilitan el vertido de la basura mezclada sobre las cintas. Lo normal es que, una vez abiertas las bolsas, los operarios retiren manualmente los objetos más voluminosos.

Esta parte es la que se ha suprimido del proceso de triaje. A continuación, los restos pasan por diferentes máquinas que identifican los materiales recuperables y facilitan la selección. Del total, según los datos que maneja el Área Metropolitana de Barcelona, normalmente se recupera en torno a un 10%. El nuevo protocolo, que en las plantas que gestiona Barcelona se aplica desde este lunes, exige que esa cantidad se embale y quede almacenada durante al menos 72 horas antes de enviarse a las recicladoras.

¿Puede la crisis del coronavirus entorpecer el reciclaje de residuos?

Según el director de servicios del Área Metropolitana de Barcelona, Joan Miquel Trullols, sí es previsible que aumente la parte destinada a incineración o vertedero, pues al suprimir la parte manual del proceso de triaje la selección de materiales recuperables pierde calidad. Por otro lado, Trullols señala que “si nos llegan materiales o residuos afectados —de un centro determinado con un conato— se vierten en una bolsa identificativa que enviamos directamente a incineración o vertedero”, sin pasar siquiera por los procesos automatizados.

¿Hay que seguir algún procedimiento especial en caso de que no haya ningún caso confirmado de COVID-19 en los hogares?

Según el Miteco, la basura de casa deberá dividirse como se hace normalmente, en cuatro fracciones. Cinco, si el municipio —o distrito, como es el caso de la ciudad de Madrid y otros— también recoge selectivamente la materia orgánica, que se desecharía en el cubo de tapa marrón. Estas cuatro fracciones son: vidrio, a la que corresponde el contenedor verde; envases de plástico, latas y bricks, al amarillo; papel y cartón, al azul; y la fracción resto, al cubo de tapa gris o naranja. “Con el fin de reducir al máximo la fracción resto (o fracción seca donde sea aplicable) que llega a las plantas de tratamiento, conviene recordar a los ciudadanos la importancia de optimizar la recogida separada de las distintas fracciones (papel y cartón, vidrio, envases, orgánica en su caso), y depositar en sus contenedores únicamente los residuos correspondientes a tales fracciones”, insisten desde este organismo.

¿Qué hago con los guantes de látex que uso para ir al supermercado?

Estos deberán desecharse en la fracción resto. No porque estén contaminados necesariamente, sino porque al no ser envases, el Miteco recuerda que no corresponden al contenedor de envases ligeros (el amarillo).

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Publicado el
19 de marzo de 2020 - 19:38 h

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