Thomas Huber, Miquel Mas y Víctor Sans completan la primera ascensión a la Biacherahi Central
Thomas Huber, Miquel Mas y Víctor Sans completan el pasado mes de agosto una nueva línea en uno los lugares más remotos, solitarios y salvajes del planeta, la Biacherahi Central, de 5.700 metros de altitud, situada en el glaciar del Choktoi, en el macizo de los Latok, en el Karakórum (Pakistán). La vía, que han bautizado con el nombre de Wild Soul, cuenta con 600 metros de desnivel, 21 largos y una dificultad de 7a, A2+.
Así lo relatan los propios protagonistas: “La ascensión estuvo marcada, sobre todo, por las difíciles condiciones meteorológicas. Durante muchos días, las continuas nevadas y el mal tiempo hicieron imposible escalar cualquiera de las montañas de la zona. El objetivo, por tanto, pasó necesariamente por esperar una ventana estable de buen tiempo que permitiera afrontar la pared de principio a fin.
Después de preparar y transportar todo el material hasta el campo base avanzado, situado a unos 5.050 metros, esperamos a que llegara esa oportunidad.
Finalmente dispusimos de una ventana de buen tiempo de tan solo cinco días. Era el momento de intentarlo todo, es decir, escalar la pared, alcanzar la cima y conseguir regresar al campo base antes de que las condiciones volvieran a empeorar. Fueron cinco días de mucha intensidad y una enorme carga de trabajo, aprovechando cada hora disponible. La ventana era corta y no había margen para perder tiempo. Sabíamos que nos lo jugábamos todo en aquellos pocos días de buen tiempo.
La escalada combinó la dificultad técnica de la roca con las exigencias propias de la altitud y de un entorno completamente salvaje. A lo largo de los 21 largos de la vía fuimos ganando metros hasta llegar a la parte superior de la torre. Nos sorprendió la belleza de cómo se iba sucediendo cada largo de roca, siguiendo las fisuras y diedros de granito que nos regalaba la pared. Descubrir y encontrar el camino es fantástico.
Cuando alcanzamos la cima vivimos uno de los momentos más especiales y esperados de la expedición. El ambiente mágico que nos envolvía nos cautivó una vez más. Durante la ascensión encontramos algunos restos o indicios de intentos anteriores en la parte intermedia de la pared pero, según las comprobaciones que pudimos realizar sobre el terreno, no había evidencias de que la cima hubiera sido alcanzada anteriormente. Por este motivo, consideramos que la Biacherahi Central había sido hasta entonces una cima virgen y que esta ascensión constituye la primera.
Para nosotros, el valor de esta escalada va mucho más allá de la dificultad o de los metros de pared. Es especialmente significativa por el entorno en el que se ha desarrollado: el glaciar del Choktoi y el macizo de los Latok son un territorio de una belleza extraordinaria, extremadamente remoto y con una sensación de soledad difícil de encontrar en cualquier otro lugar.
Wild Soul es una vía que nos ha dejado muy satisfechos. Hemos podido disfrutar de una escalada fantástica en un lugar inmejorable. Hemos hecho realidad una ilusión que quedará para siempre asociada a aquella montaña que cada día, desde el campo base, nos daba los buenos días y nos pedía a gritos que intentáramos escalarla“.
0