El Museo Marítimo del Cantábrico inaugura una muestra sobre la ilustradora científica Luisa de la Vega
El Museo Marítimo del Cantábrico acogerá desde este lunes, 8 de junio, una muestra sobre la figura de Luisa de la Vega, pionera de la ilustración científica marina. La exposición ha sido organizada por el Centro Oceanográfico de Santander del Instituto Español de Oceanografía IEO-CSIC y la Consejería de Cultura del Gobierno regional y su inauguración coincidirá con el Día Mundial de los Océanos.
El objetivo de la cita es recuperar el legado de Luisa de la Vega, ilustradora científica, educadora y pionera en un contexto histórico en el que las mujeres apenas tenían acceso a los espacios académicos y científicos.
La exposición, de carácter temporal, lleva por título 'Luisa de la Vega: El arte de ilustrar la ciencia - Una vida caleidoscópica en la historia no contada del Océano' y podrá visitarse en la sala Naos del museo hasta el 27 de septiembre.
La muestra se enmarca en la conmemoración del 140 aniversario de la fundación de la Estación de Biología Marina de Santander (1886), primera institución marina española dedicada al estudio científico del océano y origen del actual IEO y del propio museo.
Obras inéditas
A través de un recorrido biográfico y documental, propone descubrir el legado de una mujer cuya obra contribuyó al desarrollo de las ciencias naturales y marinas en España.
Así, la exposición reúne ilustraciones científicas, acuarelas, documentos históricos y materiales de archivo, e incluye obras inéditas o poco conocidas hasta la fecha.
Sus láminas zoológicas y botánicas destacan por “la precisión del trazo, la sensibilidad artística y su enorme valor científico, convirtiéndose en testimonio de una forma de hacer ciencia basada en la observación meticulosa y el rigor técnico”, destaca el Gobierno.
Luisa de la Vega Wetter nació en 1862 en Francia. Su padre fue un escritor y periodista gaditano que emigró a París, donde conoció a Emilia Wetter, una francesa de origen alemán.
Estudió magisterio en París. En 1880, con 19 años, conoció a Augusto González de Linares, un joven naturalista cántabro que viajaba por Europa para formarse y llevar a cabo la encomienda recibida de crear el primer laboratorio de biología marina en España.
Se casaron en París y se fueron a vivir a Nápoles donde ambos trabajaron en la estación de biología marina de la ciudad. Luisa no tenía formación científica, pero se adentró en el mundo de la ilustración de fauna marina.
Ambos se trasladaron a Santander, donde pusieron en marcha la estación en 1899. Ella tuvo un papel fundamental: era una mujer formada, que dominaba tres idiomas y con un don extraordinario para el dibujo.
Durante más de diez años se encargó de ilustrar la fauna y flora marina que albergaba la estación, un trabajo fundamental para los estudios pioneros de este laboratorio.
0