Entrevista Carlos García, secretario general de la asociación ecologista ARCA

"Toda la cúpula que rodea al presidente Revilla es de una mentalidad de posguerra, desarrollista y brutalista"

Carlos García, miembro de ARCA, frente a la 'megaurbanización' del Alto del Cuco. | JOAQUÍN GÓMEZ SASTRE

La Asociación para la Defensa de los Recursos Naturales de Cantabria (ARCA) nació en 1984 y de ella es su secretario general Carlos García, un histórico de esta organización conservacionista que todos los gobiernos que ha tenido Cantabria han respetado públicamente y temido en privado. El 'palmarés' en defensa del patrimonio natural de esta organización es impresionante y lo avala: defensa del litoral en Oyambre, Somo y Liencres, anulación del plan de ordenación de Arnuero en defensa de la playa de La Arena, condena de España por la gestión de las marismas de Santoña y creación de la Reserva Natural, participación en la creación del Parque Natural Picos de Europa, sentencia de derribo de 850 viviendas ilegales en el litoral y freno a la expansión urbanizadora de la costa. Un largo rosario de activismo medioambiental del que Carlos García ha sido testigo en primera línea. El ahora secretario general de ARCA se forjó en el activismo juvenil de los 80, miembro de una generación 'carambola', como él la llama, que maduró a caballo entre el franquismo, la Transición y el régimen democrático. Carlos García viajó mucho y conoció otras culturas... pero decidió quedarse en Cantabria para contribuir a su preservación y desarrollo. 37 años después de la creación de ARCA algunas cosas han cambiado en apariencia pero de fondo sigue siendo lo mismo de siempre: la atávica pugna entre la conservación y la depredación.

¿Qué es ARCA?

Es un referente. Todo lo que hacemos está basado en hechos científicos y objetivos, siempre planteamos una alternativa y somos independientes, ideológica y económicamente.

Con el correr de los años ¿cunde el cansancio, el desánimo?

Esta pregunta ya me la hice en los 90, cuando ya se sabía que aquella oleada de participación de los años 80 iba a acabar. A esta asociación nos viene ahora gente que hace el Erasmus y quiere participar. Los nuestros no lo hacen. Cuando en la Europa Occidental hay niveles de empleo y condiciones de vida dignos, sí; pero cuando un país está atascado en una ausencia de modelo económico alternativo, cuando los niveles de empleo son precarios... la participación disminuye por pura lógica vital. La falta de asociacionismo nos lleva a una partitocracia abusiva con un desequilibrio importante en la toma de decisiones.

La trayectoria histórica de ARCA es muy llamativa. No hay tema o actuación que no se haya visto refrendada por los tribunales. ¿Qué precio han pagado por su independencia?

[Se lo piensa unos segundos] Ninguno. Si hemos pagado un precio ha sido muy positivo, recibiendo la gran satisfacción de que la sociedad ha reconocido la fórmula de que somos la garantía de seriedad y de independencia. Hemos tenido épocas duras, por ejemplo, del 2000 al 2010, donde la polarización, el individualismo, el consumismo, casi nos dejó solos. Yo recuerdo al exalcalde de Santander, Íñigo de la Serna, cuando nos decía en reuniones: "¡Estáis solos! ¡Os habéis quedado solos!" Yo le aguantaba la mirada y él sabía internamente que no estaba en lo cierto. La historia funciona por ciclos y eso no era más que un ciclo.

¿Se han visto sometido a muchas presiones estos años?

Recuerdo que al principio, en 1985 y 1986, fui una de las dos personas seriamente amenazadas por algún conocido constructor, pero el apoyo social evitó que fuera a más. Fue en la campaña de Oyambre. Ha habido algún intento de 'arreglo', pero creo que esas iniciativas se ven rápido si tienen futuro o no. Sin darle más importancia, simplemente eludimos el contacto.

¿Se han sentido acosados?

En la época de las sentencias de derribo hubo un presidente de ARCA que realmente fue muy acosado y tuvimos que ir a la Guardia Civil y poner denuncia. Era desprestigio público, acoso en redes, mediático y casi personal contra Gonzalo Canales por El Alto del Cuco (macrourbanización construida por Fadesa en Piélagos y actualmente derribada por decisión de la Justicia). Se pretendía presentar a la asociación como la culpable de todos los males que habían hecho los políticos. Hubo un intento de demonizar la asociación, de echarnos encima a los afectados, cuando resulta que llevamos unos años con una relación de maravilla. Estamos en la misma línea y peleamos por lo mismo porque hemos detectado quién es el culpable.

¿Quién es el culpable?

Determinados alcaldes y políticos, alguno de ellos en la máxima magistratura del Gobierno hoy en día y, por lo tanto, son ellos los que tienen que responder, no nosotros.

Visto desde fuera, llama la atención cómo las sentencias al más alto nivel o no se ejecutan o se demora su ejecución.

Las sentencias se cumplen. Hubo intentos, hasta el año pasado mismo, mediante un mediador, de permutar la ejecución de una sentencia con una medida paralela. Nosotros no somos una empresa que busca beneficio económico ni somos particulares que buscan dinero porque nos hubiéramos metido en un partido, no aquí. No hay permuta posible. La sociedad confía en nosotros y nosotros le hemos ofrecido a la sociedad el mensaje de que hay que marcar una raya roja y lo que se construye ilegalmente se derriba. Había que poner fin a la perversa dinámica de las instituciones de dejar, cuando no apoyar, determinados planes incumpliendo su propia ley. Es un escándalo democrático. Se trata de un poder ejecutivo que se cree que está por encima de la ley. Yo lo llamo caudillismo. Ese estilo por el cual si me das el voto puedes conseguir lo que me pides, incluso si es ilegal, nos retrotrae a un neocaciquismo medieval. Si en la sociedad hubiera otras asociaciones como ARCA los políticos trabajarían mucho más, afinarían mucho más y su comportamiento sería más adecuado. Pero como no hay contrapeso en otras áreas piensan que, como los han votado, pueden incumplir su propia ley.

¿Quién fuerza los límites de la Ley?

Si tenemos en cuenta lo que sale de las comilonas y mariscadas en las que se ha repartido indecentemente el territorio de esta región... Se habla de la CROTU, pero la auténtica CROTU desde el principio de la autonomía eran las comilonas y mariscadas de determinados políticos con grupos inmobiliarios y constructores. Hay que tener cara para que te sacudan con el interés particular de determinados grupos y te eliminen de la ecuación. En un país democrático se supone que la sociedad tiene algo que decir.

Se habla de la CROTU, pero la auténtica CROTU desde el principio de la autonomía eran las comilonas y mariscadas de determinados políticos con grupos inmobiliarios y constructores

¿Los derribos de urbanizaciones son el ejemplo más claro?

Tanto el Partido Socialista en el Gobierno anterior, como el Partido Popular y el Partido Regionalista trabajan en la línea de 'vamos a derribar lo menos posible'. Así ahora en la zona de Argoños se ha llegado al extremo de cambiar el Plan de Ordenación de los Recursos Naturales (PORN) del Parque Natural de las Marismas de Santoña para evitar derribar las viviendas construidas en espacio protegido. Nosotros lo hemos recurrido y está de nuevo en los tribunales. Utilizan todo el poder que tienen para hacer todo tipo de trampas y así evitar cumplir al máximo posible las sentencias. El Supremo está harto, nos consta, porque están eludiendo cumplir la ley.

El coste económico de los derribos y las compensaciones, ¿son la causa de que se retrase la ejecución de las sentencias?

Cuando nos dicen que cuesta mucho dinero los derribos decimos que ha habido muchos proyectos-timo que han costado mucho más dinero. Calculamos que ha habido 200 millones de euros de derroche en proyectos que no han valido para nada. Por tanto, dinero hay. Se trata de priorizar.

¿La política cántabra ha escarmentado tras la catarata de sentencias de derribo?

La conclusión con las sentencias es que nos ponemos firmes para establecer una línea roja que evite repetir el modelo. ¿Cuál es la respuesta? No solo que se va a mantener sino que se va a expandir a toda Cantabria, es decir, evito cumplir la sentencia y expando el modelo no solo por la costa. El suelo rural está superprotegido en toda Europa. No se toca.

Es por ello por lo que se oponen a la nueva ley del Suelo. Aunque la ley procede del Gobierno actual, en apariencia los socios de coalición están divididos. ¿Cómo cree que actuará el PSOE?

No se sabe. La Consejería de Medio Ambiente está en manos del PRC. Que una fuerza política, como puede ser el PSOE o el PRC, que supuestamente quiere lo mejor para Cantabria, se sitúe en una posición tan retrógrada de permitir construir donde no se debe los descoloca de lugar y de época. Tienen un déficit histórico tan escandaloso que hacen desistir de toda esperanza. ¿Qué va a pasar cuando llegue la ley al Parlamento? No lo sé, pero la trayectoria de alcaldes, de uno u otro signo, oponiéndose al Plan del Litoral o a cualquier otra regulación, es desalentadora. De las fuerzas políticas no podemos esperar nada bueno, en contraste con Asturias que en 1982 declaró una franja de 500 metros de protección de la costa y declaró el suelo rural como inconstruible, incluso para el ganadero propietario. Y en el País Vasco, lo mismo. Entonces, Cantabria es el basurero donde vienen todas las actividades que los demás no quieren. Desde que se iniciara la autonomía, nuestros políticos han demostrado una gran falta de aprecio hacia el paisaje y los valores naturales del territorio y una permanente actitud de agresión. Es inconcebible que se trate al territorio peor de lo que hacía el régimen de Franco. Han sido 40 años de ir a peor haciendo cosas que ya no son propias de la época, del brutalismo y desarrollismo de la posguerra. Toda la cúpula que rodea al actual presidente de Cantabria es de una mentalidad de posguerra, desarrollista y brutalista. El problema es que no hay capacidad de evolución.

¿Dónde se va a ver eso?

En la Ley del Suelo y en los fondos europeos.

Hemos hablado del suelo, hablemos de los fondos europeos.

Los fondos europeos se destinan a una transformación del modelo económico para no repetir lo mismo. Hormigonar 'praos' y alisar montañas no es sostenible ni verde, es gris de hormigón. Hormigonar haciendo polígonos de almacenaje...

¿Se refiere a La Pasiega?

La Pasiega y otros polígonos que están vacíos. Habiendo suelos ya degradados sin industria, como en la zona de Sniace, hay que ocuparlos antes que invadir suelo fértil. Eso la Unión Europea lo tiene muy claro. El suelo rural no se toca. Las Excavadas, La Pasiega, Los Tánagos... en Piélagos el polígono está medio vacío y enfrente quieren hacer La Pasiega. Se solicitan así fondos para profundizar en el modelo caduco: hormigonar 'praos' y alisar montañas. Destrozar las cumbres de la Cordillera para meter molinos de 150 metros con desmontes de 30 metros destrozan la biodiversidad. Volvemos al brutalismo, al desarrollismo. Es una gente que tienen una mentalidad de los años 40. Los fondos europeos no son para hormigonar una vega y que vengan luego las industrias, porque te quedas sin vega y sin industrias. La Pasiega no tiene ningún fundamento para que no acabe siendo otro proyecto mesiánico vacío, que mueve dinero, da votos, y queda bien con amigotes y alcaldes afines. ¿A dónde va Cantabria? A la quiebra, con los jóvenes emigrando o con empleo precario. ¿Para eso se quieren fondos europeos? ¿Para perpetuar un modelo indigno?

Sin embargo, La Pasiega se vende públicamente como un centro logístico neurálgico y el complemento ideal del Puerto de Santander.

La política industrial está completamente desprestigiada. Yo he tenido que escuchar al representante de una gran empresa eléctrica decir que ya estaban hartos de llevar alta tensión a espacios que después quedaban vacíos.

¿Luego La Pasiega no tiene sentido?

Se nos presentó hace años como un puerto seco, pero el Puerto ha seguido rellenando la bahía -el año pasado tres hectáreas-, con lo cual es mentira. Además Puertos del Estado nos dice que no, que los puertos secos tienen que estar a 200-300 kilómetros parara captar mejor las mercancías. Con lo cual, Puertos del Estado se desvincula de La Pasiega, que ahora no tiene nada que ver con el Puerto de Santander. Se trata de un polígono más, puro y duro, de tipo almacenaje. El País Vasco tiene la mejor orientación industrial ahora mismo. La logística no les interesa porque ocupa mucho espacio y ofrece trabajo precario y poca tecnología. ¿Dónde mandan eso? A Cantabria. Ellos fabrican y nosotros descargamos y cargamos. 180 millones en destrozar una vega para nada.

El País Vasco tiene la mejor orientación industrial ahora mismo. La logística no les interesa porque ocupa mucho espacio y ofrece trabajo precario y poca tecnología. ¿Dónde mandan eso? A Cantabria

Me gustaría que me evaluara el urbanismo que se practica en Santander.

Podemos decir que, tras la aportación que hizo el alcalde Hormaechea, que fue una aportación histórica en cuanto a espacios verdes en la periferia y el centro, las ideas importantes para el desarrollo de la ciudad las ha dado la ciudadanía. Por ejemplo, la Vaguada de Las Llamas fue una propuesta de ARCA. En Santander no hay urbanismo, hay construcción, que es agrupamiento de edificios sin espacio público compartido. Con el Plan (General de Ordenación Urbana) famoso de 2012 se llega al culmen de la ausencia de urbanismo. Se plantea una duplicación de la ciudad, una inmenso distrito dormitorio hecho para gente de vacaciones, olvida la ciudad consolidada y hace una trampa feísima que es eliminar cualquier zona verde en la parte consolidada para trasladarlo todo a los prados del norte. Otra trampa enorme fue confundir expectativas con derechos. El Gobierno asturiano no reconoce derechos (de construcción) en el medio rural. Hay derechos rurales, pero en cambio aquí el Ayuntamiento de Santander reconoció derechos urbanísticos en suelo rural. Es la gran trampa que hizo que un conocido inversor comprara todo el suelo protegido para después reclamar derechos de construcción.

¿Hablamos de Las Llamas?

No, estamos hablando de lo que está enfrente del PCTCAN. Ahí había previstas torres de 20 pisos. Esta perversión está extendida a otros puntos del litoral y la clase política ha entrado a ella, también el PSOE. Tienen miedo a los alcaldes, mientras que en Asturias se pone orden desde arriba, aquí no se pone orden y se presiona desde abajo para que el alcalde deje hacer lo que no se puede hacer.

¿Eso no lo desinfló la crisis?

La crisis no hizo posible que se consolidara. Mucho antes de la sentencia (anulatoria del PGOU) el modelo se hundió. Si no, ahora tendríamos un problema de miles de viviendas por derribar. El Plan nació muerto y la crisis lo tumbó. Después, los tribunales lo refrendaron. Además, la sentencia fue clara: si no se tiene agua ¿cómo se va a crecer? La sentencia de Santander es extrapolable a Comillas, San Vicente... El agua y el suelo son recursos limitados. No se reconoce que el suelo es limitado, pero no se puede evitar reconocer que el agua es limitada.

¿Y ese espíritu no se mantiene a la espera de que vuelvan mejores tiempos?

Sin duda. De ahí que desde las plataformas a las que pertenecemos empezamos a reclamar que se practique un urbanismo ambiental, democrático y social, porque no se hacía. Y a la espera de un nuevo ciclo expansivo, se hace negocio en la zona consolidada. Y entonces viene El Pilón, Prado de San Roque... Hay hasta 80 unidades de actuación en la ciudad consolidada, pequeños espacios en donde había pequeñas casas y jardines, para 'enbloquetarlo' todo. En el entorno urbano hacen falta espacios y zonas verdes. Santander se ha quedado atrás no solo con respecto a Europa, sino con respecto a las ciudades que la rodean: Burgos, Palencia, Valladolid, Oviedo... Es un fósil caduco.

Santander se ha quedado atrás no solo con respecto a Europa, sino con respecto a las ciudades que la rodean: Burgos, Palencia, Valladolid, Oviedo... Es un fósil caduco

No se puede hablar de Santander hoy sin hablar de las playas. ¿Cuál es su modelo de playas?

El problema de los espigones, como dice el geólogo Germán Flores, hay que enfocarlo de la siguiente manera: no hay modelos matemáticos que valgan, hay que conocer cada enclave. El agua, los corrientes y el viento son imprevisibles y provocan efectos que no podemos prever. Tratar las playas desde una concepción matemática no es útil. En el fondo es una cuestión ciudadana y política: se trata de elegir qué tipo de playa se quiere. Las actuales están artificialmente alimentadas. Fue Hormaechea quien bombeó arena ahí. El mar, lo que sobra, te lo lleva. Si la ciudadanía las quiere sobrealimentadas habrá que hacer algún tipo de actuación artificial. Meter un par de espigones con una obra de piedra tan brutal es matar moscas a cañonazos. Primero, se eligen soluciones más blandas, suaves, sumergidas y se va probando a ver cómo funciona, poco a poco. Pero no se mete un proyecto acabado como se ha hecho. Sobre todo porque una vez acabado se ve que no sirve, lo que ya ha pasado en Gijón. Ha de actuarse progresivamente con posibilidad de retirada porque no sabemos los efectos.

Sobre la protección del lobo, ¿qué dice ARCA?

Por mis orígenes lebaniegos soy un gran amante de los altos puertos de montaña.

¿No es un ecologista de ciudad?

Yo me hice ecologista en Liébana, con el rastrillo, la horca y las vacas en el monte. Yo aprendí amar la naturaleza trabajando en ella.

¿Cuál es su experiencia con el lobo?

Jamás he visto conflicto con los lobos en las ganaderías porque estaban cuidadas. Nunca había ataques. Incluso, cuando venían ovejas del sur de España, por la noche jamás había ataques. ¿Por qué? Porque estaban los mastines. Había un cuidado profesional. Había 10 o 12 mastines, 2.000 ovejas y los lobos pasaban por allí pero no atacaban porque estaban cuidadas. En cambio hace dos o tres años vi un potro devorado allí mismo. Los ganaderos propietarios no tenían perros y el rebaño de yeguas lo tenían suelto y ellos en el pueblo, a siete kilómetros. ¡Eso no es un parque urbano! Si pones una caja de bombones en un parque infantil y te vas, pues te quedas sin bombones. Si quitas la protección, el lobo puede entrar. Yo lo dejo caer... Primero lo digo porque hay una conducta bastante llorona y entiendo que se pierda parte de la paga del mes, pero también hay potentes subvenciones, algunas muy potentes. La montaña leonesa está llena de mastines y hay rebaños de ovejas sueltos durante semanas porque tienen una guardia petroriana a su cargo.

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