De farolillo rojo a liderar el ranking por comunidades: así ha pasado Cantabria de aplicar el 5% a la totalidad de las vacunas recibidas en apenas dos semanas

Vacunación contra la COVID en Cantabria.

Casi como si de un Fórmula 1 se tratase, Cantabria se ha puesto de 0 a 100 en la aplicación de vacunas COVID en tiempo récord. Y es que tras un inicio atropellado y polémico, en el que fue el foco de prácticamente todas las críticas, incluso a nivel nacional –con permiso de la Comunidad de Madrid–, el Gobierno encabezado por Miguel Ángel Revilla (PRC) ha dado la vuelta por completo a la situación en apenas 15 días. La comunidad, que comenzó a finales de diciembre la campaña de vacunación suministrando tan solo el 5% de los viales recibidos, ha logrado alcanzar el 100% este fin de semana, concluyendo con la administración de la primera dosis en usuarios y trabajadores de todas las residencias una semana antes de lo previsto.

Cantabria arrancará la vacunación de la segunda dosis este lunes

Cantabria arrancará la vacunación de la segunda dosis este lunes

Y es que un cambio de criterio en la estrategia, tras verse en el farolillo rojo del ranking por comunidades a principios de mes, motivó que se acelerara el proceso de manera exponencial: Cantabria decidió dejar de reservar un remanente por si no llegaban las dosis a tiempo y alterar el calendario de los grupos prioritarios, simultaneando la vacunación en residencias con la de los sanitarios, colectivo que en un principio se iba a vacunar con posterioridad. "En la primera semana actuamos con precaución y decidimos guardar vacunas hasta comprobar que las dosis llegaban los lunes como estaba previsto. Y así fue", explica Celia Gómez, gerente del Servicio Cántabro de Salud, en conversación con elDiario.es.

De esta forma, el primer día de la segunda semana de campaña, Cantabria suministró tantas vacunas como toda la semana anterior, un total de 300, y a partir de ahí el crecimiento fue a más hasta superar las 2.000 dosis aplicadas en algunas jornadas hasta agotar todas las reservas.

Segundas dosis

Gómez asegura que, aunque a partir de ahora se produzca algún retraso en la llegada de las vacunas por algún problema logístico, la aplicación de la segunda dosis no peligra, pese a no haber remanente, puesto que el margen es amplio: "Es de 21 a 24 días, e incluso en el Consejo Interterritorial de Salud Pública se habló de ampliar esos tres días de diferencia a siete", detalla.

De esta forma, Cantabria arrancará este lunes la vacunación de la segunda dosis en la misma residencia de Santander donde empezó, el Centro de Atención a la Dependencia (CAD) de Cueto. Durante estos siete días, que coinciden con la primera semana de vacunación en la que el proceso fue lento, la comunidad terminará también de inocular la primera dosis a todos los sanitarios del sistema público y hará lo propio con los de las instituciones sanitarias privadas.

Sin embargo, según explica la responsable del Servicio Cántabro de Salud, a partir de la semana siguiente prácticamente la totalidad de las vacunas que se reciban irán destinadas a las segundas dosis, de manera que no habrá colectivos nuevos de vacunación de forma inminente, puesto que coincide con la segunda semana de campaña en la que se aceleró el proceso.

Así pues, a partir de ahora, Cantabria tendrá más capacidad de vacunación que el ritmo al que lleguen las dosis, tal y como aseguró el consejero de Sanidad, Miguel Rodríguez (PSOE), en una entrevista con este medio días antes de arrancar una campaña, cuyo comienzo él mismo reconoció días más tarde que estaba siendo "más lento de lo esperado".

Y es que en un primer momento, el bipartito PRC-PSOE alegó para justificar que se habían puesto tan pocas dosis que el inicio coincidió con las festividades de Navidad y, posteriormente, que "el proceso de vacunar en residencias y de formación de los equipos encargados de suministrarlas era complicado".

Además, durante esos días, el departamento de Sanidad también estuvo en el ojo del huracán mediático por el cese de la directora general de Salud Pública, Paloma Navas, hasta entonces cara visible de la gestión de la pandemia en la comunidad y que fue sustituida por el epidemiólogo austriaco del Servicio Cántabro de Salud, Reinhard Wallmann.

Críticas de la oposición

Todo ello generó un caldo de cultivo que llevó a los partidos de la oposición (PP y Ciudadanos) a reclamar al consejero explicaciones inmediatas sobre lo sucedido, llegando incluso a pedir su cabeza, asegurando que el cese de su hasta entonces número 2 era "una maniobra de distracción para eximir de culpa" tanto a él como a Revilla. Así pues, el titular de Sanidad tendrá que comparecer en el Parlamento autonómico el próximo miércoles 20 de enero, pero con una situación bien distinta a la que había entonces.

Las aguas parecen haberse calmado y el nuevo responsable de Salud Pública ya ejerce de 'jefe de máquinas' de una campaña de vacunación que ahora va viento en popa, capitaneada por un consejero que saca pecho de ella y que se permite despachar las críticas de la oposición aconsejando que no miren 'la paja en el ojo ajeno'. "Que asesoren a las comunidades autónomas en las que gobiernan, que van mucho peor que Cantabria", les recomendó recientemente. "La labor de la oposición es hacer ruido, en este caso yo creo que están extremando el ruido porque la vacunación en Cantabria va espectacularmente", sentenció.

Además, Cantabria cuenta con un plan de contingencia para no desperdiciar las vacunas sobrantes de cada jornada, un rompecabezas para muchas administraciones, que no saben qué hacer con las dosis que sobran del vial y que en ocasiones han terminado en la basura. En esta región eso no pasa. Sanidad cuenta con una lista de suplentes disponibles "cada día y de forma inmediata" ante cualquier contratiempo en el proceso, de manera que si alguien a quien estaba previsto vacunar en una jornada no pudiera por cualquier motivo, su dosis no se desperdiciaría y se utilizaría con otra persona de esa lista de reservas.

Etiquetas
Publicado el
16 de enero de 2021 - 22:16 h

Descubre nuestras apps

stats