Los pueblos que sufren el debastecimiento del agua al otro lado de la tubería del trasvase Tajo-Segura

Embalses de cabecera del Tajo

Los problemas de debastecimiento alrededor de los pantanos de cabecera del río Tajo están lejos de ser una novedad. Año tras año, las localidades dependen de los camiones cisterna para garantizar el suministro de agua a los vecinos. La situación se ha vuelto aún más complicada este año, debido a la llegada de cientos de personas a los pueblos de la zona, lo que ha obligado a la Diputación de Guadalajara a inrementar el número de cisternas que llegan a municipios de la zona de la Alcarria y la Serranía. Sin embargo, los pueblos se han visto obligados a mantener restricciones en el consumo, porque simplemente no ha llegado para todos.

Solo durante el estado de alarma, desde el 14 de marzo hasta el 21 de junio, informó Europa Press, se debió llevar 61 cisternas a distintos municipios de la provincia como es el caso de Illana, Málaga del Fresno, Almonacid de Zorita, Alocén, Trillo, Chillarón del Rey, Chiloeches, Lupiana, Romancos, Zaorejas y Masegoso. Posteriormente, el número de localidades no ha parado de crecer, con especial mención a Chillarón del Rey, donde llegó un tercio de las cisternas durante el estado de alarma: la mita de ellas por problema de suministro.

A esto se suma la polémica del trasvase Tajo-Segura, que ha levantado a la Asociación de Municipios Ribereños de los pantanos de Entrepeñas y Buendía. Un alcalde, el de Sacedón, se declaró "en pie de guerra" debido a la situación de cortes en el suministro de la pedanía de Córcoles, que ha sufrido cortes de suministro de hasta once horas al día. "El Ministerio de 'Traición' Ecológica volvió a honrar su apodo, cediendo a las presiones de los regantes levantinos sin tapujos, ni medias tintas. En agosto, gracias a la maniobra urdida por la Comisión de Explotación, y permitida por el Secretario de Estado, se están trasvasando 38 hm3 al levante. Sin embargo, al otro lado de la tubería, continúan las restricciones de agua, con la paradoja de ver a la propia Confederación Hidrográfica del Tajo llamando al ahorro de agua", recalcaban desde el Consistorio.

Pozos que no llegaron a tiempo este verano

Maribel Díaz es la alcaldesa socialista de Chillarón del Rey, uno de los pueblos más afectados por los problemas de suministro del agua. Los problemas en la localidad se arrastran ya hace nueve años, explica a este medio, pero asegura que el agua "no nos falta, a no ser que haya alguna avería", gracias a los camiones cisterna. El abastecimiento es de un pozo y un manantial, que este año, no ha cumplido con los valores mínimos por lo que no se puede cocinar ni beber de ella. La Junta de Comunidades ha construido un pozo en la localidad, el que da "mucha agua", pero al haberse construido a finales de julio "no ha dado tiempo a hacer el enganche" para que pueda subir el agua al depósito, al otro lado del pueblo.

Por eso, se ven obligados a tener que mezclar el agua que traen los camiones cisterna, que suelen llegar a la localidad en los meses de julio y agosto, pero también en Semana Santa. Aunque es más que consciente de lo que ocurre con el agua del trasvase, cree que lo que más afecta en este sentido es a la economía de la localidad, no sólo al agua. "Según se van llevando el agua, todo se pierde: antes había mucho turismo, muchas zonas de baño". También reconoce que cuando hay sequía, el agua "no pasa ni por el Tajo. A esto, une los reclamos por la demora de catorce años en las obras de abastecimiento de Morillejo. "Llevan catorce años diciéndono: el año que viene, el año que viene, pero está todo parado".

Esa red, afirma, solucionaría todos los problemas de la localidad con el agua, porque no sólo se trata del problema de abastecimiento, sino del tratamiento de las aguas. "Siempre estamos pendientes de regular el cloro, y el agua así ya vendría colrada. Sería una tranquilidad para nosotros", asegura.

Otro de los pueblos que han reclamado públicamente los problemas que sufren de abastecimiento de agua es Huete. El alcalde, el 'popular', Fran Doménech, explica que la situación viene principalmente de la "zona alta" de la localidad, en la que los vecinos también han tenido que enfrentarse a periodos más largos que once horas sin suministro de agua. Por eso, se han visto obligados a "distribuir" el agua, para que los vecinos de la zona de arriba puedan tener la presión suficiente y no quedarse un día entero sin ella. De todos modos, advierte de que los cortes por la noche sólo se han hecho un par de veces. Con las medidas tomadas han logrado que las casas no se queden días enteros sin agua.

Ante esta situación, se han comunicado con el Gobierno regional, específicamente con la Agencia regional del Agua. Desde el pueblo, contemplan dos planes de actuación, por un lado el del agua de la cabecera del Tajo, un proyecto que "lleva paralizado ocho años" y fue una "apuesta" de la última década para "tener asegurada agua en calidad y cantidad". La otra opción es traer una "nueva red de agua", en la que colaborará también la Diputación de Cuenca con un estudio para establecer una nueva captación de agua. "Sin embargo, el director gerente de la Agencia del Agua nos contesta que con lo que tenemos debería ser suficiente".

"Yo sé que no hay que despilfarrar, pero tengo que aspirar a que no sólo haya agua para los vecinos, sino también para el desarrollo de la localidad", asegura. En este sentido, cita, por ejemplo, la lavandería industrial que ofrece cerca de 140 puestos de trabajo en el pueblo. "Si quisieran ampliarla, no podrían". Doménech también recuerda lo que ocurre con el trasvase Tajo-Segura. De hecho, insiste en remarcar lo siguiente: "El agua se la llevan a Murcia. Nuestra reivindicación histórica es que tenemos pueblos sin infraestructuras para dotarlos de agua. Tenemos los pantanos tan cerca, pero nos enfrentamos a trasvases que se llevan el recurso principal", concluye.

Etiquetas
Publicado el
15 de agosto de 2020 - 19:28 h

Descubre nuestras apps