Castilla-La Mancha empeora sus datos de siniestralidad laboral en el inicio de 2026: accidentes más graves y con más muertos
Los accidentes laborales graves y mortales registrados en Castilla-La Mancha han crecido durante los dos primeros meses de 2026. Según datos publicados este lunes por el Ministerio del Trabajo, 42 de estos siniestros fueron graves y hubo que lamentar el fallecimiento de ocho personas.
En comparación con las cifras registradas en el mismo periodo de tiempo del año anterior, en enero y febrero de 2025 hubo 24 accidentes graves y dos víctimas mortales. Por el contrario, el total de siniestros laborales descendió a 4.195, un 1,8% menos.
Por provincias, Ciudad Real fue la que registró más accidentes graves (14), mientras que el mayor número de fallecidos se dio en Cuenca (cuatro). Por su parte, en la provincia de Toledo fue donde se produjeron más siniestros en total (1.457).
UGT habla de “falta de cultura preventiva”
Ante estos datos, UGT Castilla-La Mancha ha mostrado su preocupación por el “aumento significativo” de las muertes y de los accidentes graves, que impiden “toda lectura positiva” por la disminución global de siniestros.
La coordinadora regional de Prevención de Riesgos Laborales de UGT Castilla-La Mancha, Irene Ortega, resaltaba igualmente la mala evolución de los accidentes in itinere, ya que estos han crecido en un 15%. Esto ha llevado a que Castilla-La Mancha se haya situado en este inicio de 2026 como la segunda comunidad autónoma -solo por detrás de Navarra- con mayor índice de incidencia en cuanto a siniestralidad laboral. La región -que venía ocupando el tercer lugar- escala así un puesto en este ranking de incidencia.
El sindicato pone el acento en que en Castilla-La Mancha “sigue faltando mucha cultura preventiva”. “Se están adoptando muchas medidas para frenar esta lacra. La creación del Instituto de Seguridad y Salud es un paso más. Sin embargo, de nada servirán si no existe una cultura preventiva en las empresas que ponga de manifiesto que muchos de estos accidentes son evitables”.
Irene Ortega añadía que “el objetivo que nos marcamos es cero muertes en el trabajo, una meta que es perfectamente alcanzable con los recursos y las medidas necesarias”. Entre ellas, insistía en que las pequeñas empresas -que son aquellas que más accidentes sufren por no contar con representación sindical- deben tener a mano la figura del delegado territorial de prevención. “Urge poner en marcha esta figura para poder llegar allí donde los sindicatos no llegamos”.
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