Ciudadanos, con un grupo dividido, espera que Arrimadas proponga un nuevo portavoz en las Corts Valencianes

Ruth Merino y Fernando Llopis, ambos leales a Toni Cantó, en la rueda de prensa tras la marcha del portavoz.

La abrupta salida de Toni Cantó como portavoz de Ciudadanos en las Corts Valencianes deja al partido dividido y descabezado. El portavoz organizaba este martes un emotivo encuentro para despedirse de sus compañeros y trasladar lo ocurrido en la breve reunión que mantuvo el dirigente en Madrid, antes de dar un golpe sobre la mesa, y para comunicar al grupo formalmente su marcha.

La marcha de Toni Cantó deja al partido sin un liderazgo claro y reabre algunas heridas en el seno valenciano de la formación. Los diputados críticos con sus acciones han reivindicado mayor protagonismo en la nueva directiva del grupo tras dos años desplazados en la actividad parlamentaria. Los diputados consultados por elDiario.es tras la reunión no tienen claro cuál es el procedimiento para elegir a un nuevo portavoz del grupo, pero sí que debe ser la dirección estatal quién marque las líneas a seguir. El partido plantea y el grupo vota.

Algunos parlamentarios han reclamado una reunión urgente con la Ejecutiva de Inés Arrimadas para exigir una cabeza visible consensuada con todo el grupo, que se encuentra partido por la mitad. "No vamos a tragar", indican los críticos, en referencia al candidato o candidata que proponga la nueva dirección. Con la salida de Cantó y la entrada de Asunción Sanchis -la siguiente diputada en las listas por Valencia- cambia la aritmética en el grupo y deja al sector crítico con 9 de los 18 parlamentarios que componen el grupo. El reglamento de las Corts Valencianes indica que en el escrito de constitución del grupo parlamentario debe figurar el portavoz, pero no apunta a, en caso de cambio, cuántos diputados son necesarios si hubiera votación. Dados los precedentes -el cambio en Podemos- se entiende que se necesita una mayoría absoluta.

Las disputas a nivel nacional que sucedieron a la salida de Albert Rivera de la formación naranja habían nublado los conflictos en el grupo valenciano, que con la salida de Cantó se han incrementado. En el grupo perviven dos sensibilidades: un sector más afín a Emilio Argüeso, el hombre de Fran Hervías en la Comunitat Valenciana y al que se apunta como colaborador en la contramoción de censura de Murcia y otro más afín al exportavoz, con diputados que Cantó incorporó a las Corts Valencianes y a los que el entonces síndic otorgaba mayor protagonismo en la actividad parlamentaria. En este grupo se encuentran las portavoces adjuntas Ruth Merino y Mamen Peris, a quienes se apunta como probables sucesoras. Argüeso, actualmente senador, fue diputado en la pasada legislatura y es el padrino político de la mitad de los diputados autonómicos desde su etapa como secretario de Organización. Formalmente no tiene peso en el partido en la Comunitat Valenciana, pero sí discípulos e influencia.

Fernando Giner, uno de los rivales de Cantó a nivel orgánico y portavoz en Valencia, entró el lunes en la dirección de Arrimadas y aprovechaba para cargar contra Cantó, señalando una supuesta operación del PP para desvalijar Ciudadanos: "En las próximas horas y días habrá noticias sobre otras personas que se van de Ciudadanos y que esto forma parte de una operación montada por el PP”, expresaba Giner, para añadir que “Toni Cantó sabrá lo que va a hacer en un futuro, personalmente, lo que tengo claro es que estar en Ciudadanos conlleva ser muy firme en la lucha contra la corrupción y eso es lo que estamos haciendo las personas que nos mantenemos leales al proyecto”. Unas sospechas compartidas por cargos como Edmundo Bal y que, tras el cambio de siglas de Fran Hervías, dejan a los dirigentes de Ciudadanos en alerta.

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16 de marzo de 2021 - 22:34 h

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