Facturas hinchadas y un robot que nunca se usó: condenada una empresa de logística del búnker de la Generalitat a devolver al Hospital General de València 876.000 euros

Fachada principal del Hospital General de València.

"Hay diversos subconceptos (robot, furgoneta, estanterías de palets y de altillo y muy especialmente el software) por los que se han facturado cantidades superiores a las previstas en la oferta (...); no se produjo una modificación o aceptación expresa de la administración y por tanto las cantidades facturadas de más no pueden ser objeto de cobro".

Así reza parte del fallo del Juzgado de lo Contencioso Administrativo número 6 de València, según el cual, queda desestimado íntegramente el recurso de la empresa Out-Log S.L. por el cual reclamaba 292.000 euros en concepto de amortización de obras y equipamiento al Hospital General de València, y se oponía al reintegro reclamado por el consorcio hospitalario de 876.000 euros cobrados de más por la gestión logística entre 2014 y 2015, una cantidad que deberá abonar. La mercantil, cuyo propietario, Miguel Sanfélix, detenido en la Operación Owaldos , ya ha recurrido ante el Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJCV).

La sentencia llega dos años después del proceso iniciado por el Consorcio del Hospital General Universitario de Valencia iniciado para la recuperación del dinero presuntamente saqueado por la trama de la familia Blasco (el excondeller del PP Rafael Blasco en prisión y su sobrino el exgerente del consorcio hospitalario Sergio Blasco).

Los indicios de responsabilidad contable los halló la Sindicatura de Comptes y fue la diputada y vicepresidenta de la Diputación de Valencia por EUPV, Rosa Pérez, la que impulsó el procedimiento.

La sentencia pone especial énfasis a la contratación del software, al revelar que "siento que se han aportado y se intenta amortizar diversos cómputos referidos al software, en su oferta inicial se cifraba en 30.000 euros su importe, facturándose con posterioridad la suma de 135.874 euros". Sin embargo, "no se ha acreditado que dicho incremento obedezca a órdenes de la administración y por tanto el límite señalado en su oferta (aplicable igualmente al supuesto de la furgoneta, mobiliario y estanterías) vinculaba a la entidad recurrente, no siendo por tanto amortizable la cuantía referida a dicha inversión en exceso en el software o en los demás conceptos".

En cuanto al robot, el juez considera que no es amortizable puesto que pese a que es cierto que se suministró, según el contrato , el robot se suministra "para el desempeño de diversos servicios que no se producen, no habiéndose instalado otros elementos como los carruseles". Según la sentencia, el empleado de la entidad actora reconoció que "el robot daba muchos problemas" y que "era mejor que estuviera parado y que se realizaran a mano sus funciones". El magistrado afea en este punto que esto se produce "sin que nuevamente ello, que constituye una modificación del contrato, conste por escrito".

La mercantil de Sanfélix se ha convertido en la actualidad en el operador de referencia del gran proyecto estratégico de la Generalitat para almacenar material sanitario en Feria Valencia, convertida en un búnker especial para afrontar el complicado otoño por el coronavirus. Sanfélix consiguió en pleno confinamiento por un procedimiento negociado sin publicidad y de emergencia dos contratos valorados en 358.000 euros para suministro y reparto de mascarillas y equipos de protección en residencias sociosanitarias dependientes de la Generalitat.

Recientemente, la Conselleria de Sanidad adjudicó a su empresa Out-Log un contrato valorado en 11,6 millones por el servicio de gestión logística del hospital La Fe.

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