Los vecinos de El Saler denuncian fallos en el dispositivo de extinción y reclaman responsabilidades políticas
El regreso de los residentes a sus viviendas tras la estabilización del incendio de la Devesa de El Saler no ha frenado el malestar de los vecinos. La Associació Veïnal del Saler ha emitido un comunicado en el que denuncia fallos en la coordinación y en la estrategia del operativo de emergencias tras el fuego que ha quemado más de 30 hectáreas de masa forestal en el paraje natura. La entidad exige que se depuren responsabilidades políticas y la puesta en marcha de un plan de acción efectivo que impida la repetición de episodios similares en este espacio protegido.
Los residentes cuestionan directamente el desarrollo de las tareas de extinción durante la jornada del jueves, cuando el fuego reactivó su virulencia. “Cómo es posible que un incendio que por la mañana parecía totalmente controlado, de repente fuera una amenaza real que de poco no ha acabado llegando al pueblo”, ha expuesto la entidad vecinal. Según la asociación, el giro del viento a mediodía —un fenómeno del que ya había avisado la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet)— cogió al dispositivo sin las decisiones pertinentes tomadas, lo que a su juicio generó una situación de extremo peligro.
En el comunicado, los residentes reflejan el temor sufrido por la población durante la evacuación preventiva del núcleo urbano y de los centros educativos próximos. “El jueves cuando nos evacuaron, todos y todas pensamos que no podríamos volver a ver el bosque tal y como lo conocíamos, porque veíamos las llamas junto al instituto”, ha recordado el colectivo. Tras el regreso a sus casas, la opinión mayoritaria entre el vecindario es que la estrategia “ha fallado” y que no solo “ha puesto en peligro la vida de los bomberos”, sino que estuvo a punto de desencadenar “una desgracia mucho mayor”.
Asimismo, la asociación de vecinos ha recordado que la Devesa requiere un protocolo forestal singular, tanto en la prevención como en los trabajos sobre el terreno, debido a la alta densidad de la vegetación y su cercanía a las zonas habitadas. La entidad ha remarcado que ya en 2024, tras sufrir una oleada de más de 17 fuegos, en su mayoría provocados, solicitaron un cambio de modelo a las administraciones públicas. “No podemos, después de ver lo que ha pasado, pensar que todo se ha hecho bien y que nada ha fallado”, han concluido los portavoces vecinales para instar al Ayuntamiento y a la Generalitat a actuar con inmediatez.
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