Brócoli y alcachofas a la carbonara: una receta para mantener los buenos propósitos más allá de enero
Enero es indiscutiblemente el mes de los buenos propósitos, que en lo terrenal suelen concentrarse en mejorar nuestra forma física manteniendo una vida activa, hacer algún tipo de deporte o apuntarse al gimnasio y comer mejor, llenar nuestra despensa de alimentos más sanos y nutritivos, organizarnos a la hora de escoger los menús semanales y preparar platos equilibrados. Para este objetivo sumar más verduras a nuestras recetas siempre es una opción ganadora.
Y hacerlo con conciencia de lo que consumimos, un paso más. Por eso, llenar la cesta de la compra con verduras de temporada, y a ser posible de proximidad, es una de las mejores decisiones que puedes tomar cuando vayas tachando ingredientes de tu lista de ingredientes semanales. De esta manera no solo favoreces al comercio local y reduces el impacto ambiental, las verduras que consumas serán más económicas, tendrán mejor sabor, estarán más frescas y conservarán mejor todos sus nutrientes, como demuestran algunos estudios centrados en cómo algunas vitaminas y antioxidantes se reducen cuando las verduras son procesadas y almacenadas durante un tiempo prolongado.
Si estás en el equipo de los buenos propósitos pero ya se te está haciendo cuesta arriba, toma un poco de impulso y busca ideas de recetas que además de ser sanas y equilibradas, resulten deliciosas al paladar. Comer sano no tiene por qué estar reñido con comer rico o con tener que pasar horas con el delantal puesto en la cocina. Te proponemos una versión verde de la tradicional carbonara italiana. Pero en lugar de utilizar pasta, vamos a prepararla con alcachofas y brócoli, ambas de temporada, y la salsa original, con yemas de huevo, en lugar de la adaptación que se hace en muchas casas con nata de cocinar.
Aunque en muchos hogares españoles se ha versionado esta salsa con la nata, en realidad solo lleva tres ingredientes mucho más humildes: huevo, queso pecorino y panceta, en Italia, guanciale. Si tienes dificultad para encontrar el queso pecorino, se puede sustituir sin problema por el parmesano. La salsa en sí no tiene dificultad, pero es verdad que hay que saber qué pasos hay que seguir y en qué orden. En la receta original se cuece la pasta mientras se doran los trozos de panceta y se reservan. Cuando la pasta ya está en su punto y la hemos escurrido, se devuelve a la olla y se vierte la mezcla de las yemas batidas junto con el queso. Con el calor de la propia pasta recién hecha se va cuajando el huevo. En este momento, añadimos la panceta a tiras ya dorada, más queso y unos toques de pimienta.
Ambas verduras, tanto la alcachofa como el brócoli, son dos de las más apreciadas nutricionalmente en la dieta mediterránea. Juntas en un mismo plato aportan una gran dosis de antioxidantes, fibra y mucha saciedad. La alcachofa contiene elevadas cantidades de minerales como el potasio o el fósforo. De hecho, según la Federación Española de Nutrición (FEN), “el potasio contribuye al funcionamiento normal del sistema nervioso y de los músculos, mientras que el fósforo lo hace con el mantenimiento de los huesos y dientes en condiciones normales”. Además, contiene fibra y unos compuestos que, aunque en pequeñas cantidades, tienen efectos fisiológicos muy beneficiosos, según la FEN: se trata de los esteroles y la cinarina, que ayudan a disminuir el colesterol LDL.
Por su parte, el brócoli es rico en fibra, minerales y vitaminas como la C y folatos (vitamina B9). Según indica la FEN, “también es fuente de potasio el cual contribuye al funcionamiento normal del sistema nervioso y de los músculos”, de antioxidantes y al contar con una elevada proporción de azufre, “tiene propiedades antimicrobianas e insecticidas”.
Una carbonara diferente
Vamos a ver cómo combinar ambas verduras en el mismo plato, en una receta de carbonara italiana algo peculiar, pero que da muy buenos resultados y que no te dejará indiferente. Además, la preparación no requiere grandes tiempos ni ser un experto en la cocina. Estos son los ingredientes que vas a necesitar para un par de buenas raciones:
- Medio brócoli grande
- Cuatro alcachofas
- Cuatro yemas de huevo, mejor camperos
- Unos 50 gramos de queso parmesano
- Cinco dientes de ajo
- Sal y pimienta al gusto, también puedes añadir nuez moscada
Vamos con la preparación. En primer lugar, vamos a limpiar y preparar las alcachofas. Lo que haremos será retirar las hojas externas, seguidamente pelamos el tallo, las cortamos en cuartos y las ponemos en una olla a cocer durante unos diez minutos. Mientras se hacen las alcachofas vamos a limpiar bien el brócoli e iremos separando sus brotes, mejor cuanto más pequeños. Los hervimos también, pero solo harán falta un par de minutos.
En un recipiente batimos las yemas de huevo (no tires las claras, puedes reservarlas en la nevera hasta cuatro días para otra preparación) con el parmesano rallado o en polvo y un poquito de agua de la cocción de las alcachofas e incorporamos las verduras cocidas y bien escurridas. En una sartén doramos con cuidado de que no se quemen los ajos laminados y añadimos el resto de la mezcla, las verduras con el huevo y el parmesano, con el calor residual de la sartén y el fuego ya apagado, removemos unas cuantas veces hasta que el huevo vaya cuajando y la salsa empiece a espesar. Con todo listo, servimos en un plato y si queremos podemos cubrirlo con unos taquitos de jamón serrano o cualquier otro complemento que te apetezca.
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