Rebajas antes de las rebajas: lo que conviene tener en cuenta sobre los descuentos por adelantado

Las rebajas cada vez están más difuminadas y hay ofertas antes de las fechas oficiales.

Martín Frías

4 de enero de 2026 22:24 h

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Hace un par de décadas las rebajas eran un acontecimiento social, esperado con ansiedad, sobre todo, porque se sabía exactamente el día en el que comenzaban: después de Reyes en enero y el primero de julio en verano. Pero Internet y la globalización han cambiado el panorama.

Las rebajas han cambiado de ser eventos estacionales fijos a promociones casi constantes. Las rebajas se difuminan con durante todo el año, especialmente por el impacto de fechas importadas como el Black Friday o el Cyber Monday, antes limitadas al mundo de la electrónica pero que se han convertido en obligatorias para todo tipo de comercio, digital o de ladrillo.

Ahora llega una vuelta de tuerca más: rebajas que llegan antes de las rebajas oficiales, y que obliga a los compradores que quieren ahorrar a estar pendientes.

El calendario de rebajas

Las rebajas es una práctica comercial que está estrictamente regulada en España. Las rebajas se regulan por la Ley de Ordenación del Comercio Minorista, estableciendo que los productos deben haber estado a la venta antes, manteniendo la calidad y mostrando el precio anterior, con libertad para el comerciante en fechas y duración (aunque se recomiendan periodos estacionales), y la publicidad debe ser clara y veraz. Si conservamos el tique de compra, podemos ejercer derechos de devolución y garantía, de forma idéntica a la de la compra en cualquier otro momento. 

Las fechas concretas de rebajas están reguladas por las Comunidades Autónomas. Por ejemplo, en Catalunya, Galicia o Andalucía empiezan el 7 de enero, después de Reyes, pero en la Comunidad Valenciana es el día 6, y en la Comunidad de Madrid el día 1 de enero.

No tener en cuenta estas fechas puede salir caro. Según la encuesta de la OCU, este año los gastos navideños suman una media de 796 euros por personas de los que casi la mitad van a parar a los regalos. De esta partida, el gasto se reparte casi a partes iguales entre Nochebuena y Reyes. Sin embargo, solo un 29% de los encuestados declara que intentará retrasar las compras para aprovechar las rebajas. 

Quienes dejan los regalos para última hora pagarán de más. La encuesta de Milanuncios y la consultora Appinio indica que el 39% de los españoles creen que gastarán más que el año pasado. En lugar de adelantar las compras, el 54% redujo su gasto en los meses anteriores para poder afrontar el desembolso navideño.

En este contexto tiene mucho sentido multiplicar las oportunidades de compra con descuento. Por un lado, los consumidores avispados que deciden adelantarse a las compras tienen más probabilidades de aprovechar eventos como el Black Friday. Por otro, el hecho de que existan anima a esos consumidores que lo dejan todo para el último momento a comprar con antelación. 

Al final, todo el mundo compra más. Los estudios sobre el comportamiento del consumidor indican que los compradores actuales, hiperconectados y expuestos a estímulos comerciales constantes, esperan comprar con descuento, y están cada vez menos dispuestos a pagar el precio de referencia. Sin embargo, terminan gastando más en productos rebajados.

Por eso los días de descuentos se han convertido en temporadas completas. Black Friday, que comenzó como un experimento, se ha consolidado como uno de los periodos de mayor actividad comercial del año, arrastrando al Cyber Monday y dando lugar a la denominada “Black Week” o incluso “Black November”, ya que se extiende a todo el mes.

Las nuevas oportunidades en los espacios entre rebajas

El espacio donde más podemos ahorrar no se encuentra por tanto en medio de las rebajas, sino también en los huecos entre estos periodos, una “tierra de nadie” comercial donde aparecen cada vez más ofertas. Un ejemplo es el llamado “Fake Friday”, ofertas que aparecen una semana antes de Black Friday para atraer a los compradores más expectantes. 

Otra posibilidad son las llamadas “ventas anticipadas” que utilizan ya la mayoría de comercios y cadenas. Con descuentos a partir del 1 de enero, muchas tiendas lanzan promociones puntuales incluso antes de Reyes para empezar a liquidar sus inventarios de invierno cuanto antes. 

Las compras de Navidad en este año ya se realizan más a través de apps y tiendas online que en tiendas físicas, un 37% frente al 29% que prefiere pisar el comercio, según el informe de la OCU. Esto ha producido un cambio de estrategia, empleado por ejemplo por las marcas de Inditex: Zara, Stradivarius, Oysho o Bershka. Estas cadenas comunican con antelación la hora a la que empiezan las rebajas en su app móvil con un día de antelación respecto a las tiendas físicas. 

Los compradores pueden haberse probado una prenda (a precio completo) en la tienda física, que localizan en la app o en la web y añaden al carro de la compra. En el momento en que empiezan las rebajas, verán inmediatamente si la prenda está rebajada porque bajará el precio en el carro. Por supuesto, un porcentaje de compradores decidirá seguir adelante con la compra aunque no haya descuento.

La otra estrategia es aprovecharse del mercado global en Internet. Por ejemplo, en el caso anterior, las rebajas en Zara en el Reino Unido o Irlanda empiezan en Boxing Day (el 26 de diciembre), por lo que los compradores más avispados pueden descubrir con antelación qué productos tendrán descuento cuando se anuncien en España. 

Si los gastos de envío lo permiten, las compras transfronterizas también pueden ser una oportunidad para comprar en rebajas con antelación. En muchos países europeos las rebajas comienzan a finales de diciembre o principios de enero (con la excepción de Alemania, donde tradicionalmente es el último lunes de enero). Si se piensa con antelación, los descuentos pueden ser aún más importantes si se compra en Estados Unidos alrededor del Black Friday, incluso compensando los posibles gastos de envío y aduana, aunque conviene comprobarlo antes.

Las rebajas ya no son estacionales, sino que se han visto barridas por la vorágine global de los precios dinámicos. Muchas tiendas llegan a mantener descuentos durante casi todo el año, solo para poner el precio oficial, más alto, antes de las rebajas y ofrecer en este periodo un precio con un gran descuento teórico, pero que es el mismo que se ofrecía antes. Utilizar apps de seguimiento de precios es una de las formas que nos quedan para defendernos como consumidores.

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