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ENTREVISTA | Secretario de Economía de Podemos

Nacho Álvarez: "Es absurdo que el PSOE siga negando la desaceleración"

"El riesgo de crisis es evidente y por eso nuestras propuestas de inversión son urgentes para que la desaceleración no se transforme en recesión", defiende el responsable del programa económico de Podemos

Advierte de que "las mayorías sociales no pueden volver a pagar los platos rotos" de una eventual crisis y de que "si la derecha gana las elecciones empezará la privatización del sistema de pensiones"

"El Partido Socialista tiene un enorme agujero de credibilidad, es capaz de decir una cosa y hacer la contraria sistemáticamente", lamenta 

El secretario de Economía de Podemos, Nacho Álvarez

El secretario de Economía de Podemos, Nacho Álvarez Marta Jara

Nacho Álvarez (Madrid, 1977) vuelve a recibir a eldiario.es para hablar del programa económico de Podemos solo siete meses después de la última entrevista. Tras el resultado de las elecciones generales de abril no fue posible formar gobierno y ahora se van a repetir. Desde entonces, la coyuntura económica ha empeorado, en buena parte por tormentas exteriores como la guerra comercial entre EEUU y China y, sobre todo, por la posible entrada en recesión de Alemania y Reino Unido. Sin embargo las propuestas económicas de la formación morada no han variado ni un ápice entre ambas convocatorias: para el secretario de Economía de Podemos se están confirmando sus análisis.

Así, asegura que ahora resulta todavía "más urgente" aplicar las medidas de inversión "verde y morada" que proponen en materias como la transición ecológica o dependencia. "Si hace seis meses pensábamos que esto era importante, hoy lo pensamos todavía con mucha mayor convicción, porque si no apostamos por este tipo de inversiones, no seremos capaces de detener esta desaceleración y seguramente veamos cómo torna en recesión en los próximos trimestres".

Del mes de abril, fecha de las anteriores elecciones, hasta ahora, la economía parece que está desacelerando. Hay quien habla incluso del peligro de recesión. ¿Qué recetas propone Podemos para hacer frente a esta situación? ¿Y qué haría Podemos si estuviera en el Gobierno?

Frente a una eventual crisis económica, la situación ha empeorado en los últimos seis meses. Lo que se decide de hecho en las próximas elecciones es cómo vamos a gestionar esta desaceleración y si vamos de alguna forma a volver a una gestión bipartidista de la crisis como la que tuvimos en 2010, 2011 y 2012, o vamos a intentar algo nuevo.

El riesgo de que la desaceleración se convierta en crisis desde nuestro punto de vista es evidente. Y por eso las propuestas que llevábamos en el programa de abril pensamos que hoy son más urgentes todavía. En lo fundamental, se trata de un programa ambicioso de nuevas inversiones verdes y moradas, en materia de transición ecológica, en materia de rehabilitación inmobiliaria. Hemos propuesto una ley de tejados que sea capaz de rehabilitar 500.000 viviendas al año y un conjunto de inversiones fuertes en movilidad eléctrica también.

También el desarrollo del sistema de dependencia y de la educación de 0 a 3 años. Estas inversiones eran necesarias hace seis meses en nuestro país, pero yo diría que hoy lo son todavía más. No sólo porque atienden retos de medio y largo plazo que tiene nuestra economía, sino porque además hoy ayudarían a que la desaceleración no se transforme en recesión, a que el mercado de trabajo no se enfríe y a que se puedan seguir creando empleos.

Pero parece que el clima económico se ha deteriorado más rápido de lo que se esperaba ¿No se han tenido que plantear de ninguna forma reorientar su análisis?

Es que más bien lo que ha pasado en los últimos seis meses confirma nuestros análisis y la necesidad de plantear este programa de inversiones que el Banco Central Europeo, y en particular Mario Draghi, viene pidiendo desde hace ya año y medio. Viene insistiendo en que la política monetaria ya ha hecho su trabajo y que ahora son los gobiernos, con un cambio en la política fiscal, los que deben hacer el suyo. Si hace seis meses pensábamos que esto era importante, hoy lo pensamos todavía con mucha mayor convicción, porque hoy, si no apostamos por este tipo de inversiones, no seremos capaces de detener esta desaceleración y seguramente veamos cómo torna en recesión en los próximos trimestres.

Hoy ya Alemania está entrando en recesión y el riesgo de la economía española es seguir ese curso. Además, hace falta que no sólo evitemos esta eventual crisis, sino que lo hagamos garantizando un escudo social. Tenemos que hacerlo de forma que no sean las mayorías sociales las que de nuevo vuelvan a pagar los platos rotos y vuelvan a asumir sobre sus espaldas la factura de esta desaceleración.

España necesita una reforma fiscal

El análisis que se hace de las palabras de Draghi es que llama a determinados países con superávit como Alemania a gastar más, pero no a países como España, que tiene el déficit estructural más alto de la Unión Europea. ¿Qué recetas tendría para la reducción de este déficit estructural que nos están reclamando?

Cuando en plena Gran Depresión, en los años 20, Alemania apostó por la austeridad fue un enorme error. Cuando en plena recesión europea en 2010, 2011 y 2012, se apostó por la austeridad, fue un error. Sería un error volver a hacerlo por tercera vez. Sería no haber aprendido nada. Nosotros pensamos, por el contrario, que España tiene margen fiscal para acometer estas inversiones en un contexto de tipos de interés negativos. Es difícil no encontrar proyectos de transición energética que no ofrezcan una rentabilidad superior al coste de financiación. Tenemos una enorme capacidad de financiar en este momento proyectos que necesitamos, pero además el margen fiscal se construye.

España necesita una reforma fiscal que recorte la brecha de recaudación que tenemos con Europa. Y que nos dé capacidad de financiar este tipo de proyectos que necesitamos urgentemente y que mejoren la progresividad de nuestro sistema fiscal, que es que es muy limitada.

Acaban de salir datos de Eurostat, en los que precisamente España sigue apareciendo como uno de los países de los grandes con menos porcentaje de PIB recaudado.

Estamos en torno a 7 puntos de diferencia con Europa. Si recaudamos como nuestro entorno, todos los años el sector público dispondría de más de 80.000 millones de euros para destinar a inversiones que son necesarias para nuestro futuro en I+D+i, en educación, en un sistema de dependencia digno de tal nombre.

¿Qué le ha parecido desde este punto de vista que el PSOE haya decidido prescindir de la propuesta de subir el IRPF de las rentas más altas porque era una propuesta de Podemos y no del PSOE?

Pues evidencia lo que ya sabíamos, que el Partido Socialista tiene un enorme agujero de credibilidad, que es capaz de decir una cosa y hacer la contraria sistemáticamente. Y lo que estamos viendo es que está lanzando continuos mensajes a la derecha española para acordar con ellos una investidura después de las próximas elecciones. Entonces, si el camino que ha emprendido el Partido Socialista es el que parece que es, es decir, lanzar mensajes a Ciudadanos y al Partido Popular para llegar a un acuerdo de investidura después de las elecciones generales, que no cuenten con nosotros. Nosotros vamos a seguir defendiendo las ideas que, por cierto, acordamos con ellos hace hace ahora un año, y que pasaban por una reforma fiscal que evidentemente gravase más a los que más tienen. Estamos hablando de rentas superiores a los 100.000 euros al año.

Pedro Sánchez, en una entrevista que hemos publicado recientemente, dice que donde están de verdad los grandes patrimonios no es en el IRPF sino en otro tipo de figuras impositivas.

Pero es que el Partido Socialista no sólo renunció al acuerdo en las grandes rentas que había alcanzado con nosotros, sino también a los grandes patrimonios. Nosotros llegamos en materia de presupuestos a un acuerdo con una subida de un punto del impuesto de patrimonios superiores a un millón de euros. El Partido Socialista se ha olvidado también de eso. Es decir, que una cosa es predicar y otra cosa es dar trigo. Y el Partido Socialista tiene, insisto, un enorme agujero de credibilidad porque sigue planteando en campaña cosas distintas de las que luego, cuando llegan las instituciones, hace.

Estamos de acuerdo en que el grueso de la recaudación está en los grandes patrimonios, pero por eso nosotros hemos planteado un impuesto sobre las grandes fortunas que el Partido Socialista no quiere ni debatir con nosotros.

¿Tiene la sensación de que el Gobierno en funciones está negando la desaceleración de la que hablábamos antes, como cuando se negaba la crisis antes de las elecciones de 2008?

Lo ha venido haciendo hasta ahora. Lo hizo cuando nosotros decíamos que hacía falta este programa de inversiones para evitar la desaceleración. Nos decía que la desaceleración viene de fuera, y es verdad, Alemania ya está prácticamente entrando en recesión. Pero sería absurdo seguir negándolo, porque debemos de tomar medidas urgentemente.

Volviendo también a Pedro Sánchez, ha dicho que no podría dormir con ministros de Podemos en áreas económicas.

Bueno, yo creo que quien necesita dormir bien es la mayoría social española. Dormir bien no es patrimonio de quien habita La Moncloa. Es una necesidad de millones de españoles en este país que no pueden hacerlo precisamente porque la precariedad se ha generalizado. Hoy tenemos que cuatro de cada diez contratos indefinidos ni siquiera duran un año y tenemos las mismas tasas de temporalidad que teníamos antes de la crisis. Y hoy tenemos un Partido Socialista que sistemáticamente duda sobre si debe o no debe derogar la reforma laboral en España. En campaña dice que derogará los aspectos más lesivos, pero en Nueva York, cuando se reúne con los inversores, dice que no lo hará. Dormir bien es patrimonio de todo el mundo y por lo tanto, lo que necesitamos es que esto no sea simplemente la preocupación de quien está en La Moncloa, sino la garantía de que todos podremos hacerlo.

Mochila austriaca y privatización de las pensiones

También se está hablando de la posibilidad de implantar el modelo de la mochila austriaca (un fondo en el que se iría acumulando la indemnización por eventual despido de un trabajador aunque cambiara de empleo, o que cobraría al jubilarse). ¿Por qué critican este modelo?

A mí me parece que el planteamiento que hace el gobierno del Partido Socialista con la mochila austriaca abre las puertas a una enorme erosión de derechos laborales y también a una enorme erosión de las pensiones futuras. Avanzar hacia un modelo de cuentas nocionales, como en el fondo es el planteamiento de la mochila austriaca, rompería esa solidaridad intergeneracional y acabaría con una de las políticas más redistributivas que tenemos en este país, que es el sistema de pensiones que actualmente tenemos.

En España, por parte sobre todo de los partidos de la derecha, se habla cada vez más abiertamente de los sistemas mixtos de pensiones público–privados. ¿Qué opinión le merecen?

Bueno, a mi me parece que quebraría totalmente la lógica de nuestro sistema de pensiones, que es un sistema de reparto basado en la solidaridad intergeneracional. Si la derecha gana en este país y se pone en marcha un gobierno de la derecha apoyado por Vox, lo que tendremos será básicamente el inicio de la privatización del sistema de pensiones, que es lo que Vox lleva en su programa electoral.

Lo que pasa es que para evitar esto necesitamos que el Partido Socialista sea también consciente de que hay que blindar el debate de las pensiones y hay que blindarlo en campaña electoral. No puede ser, como ha hecho Pedro Sánchez en esta ocasión, que la subida de las pensiones sea una dádiva que ofrece por motivos electoralistas. Necesitamos que las pensiones se garanticen por ley y que el crecimiento de las pensiones sea equiparable al del IPC por ley. Los pensionistas de este país merecen que se cumpla la Constitución y que el incremento de las pensiones garantice la capacidad adquisitiva al margen de quien gobierne.

Le quería preguntar también por el caso de los falsos autónomos, particularmente presente a través de las aplicaciones de la economía digital, que por otra parte son un medio de acceso al trabajo para mucha gente en situación irregular, un tema poliédrico. ¿Cómo lo afrontaría?

Es cierto que el tema tiene aristas, pero lo que no puede ser es la situación en la que nos encontramos. Aprovechando las grietas legales que deja el sistema, hemos vuelto a un escenario muy similar al de los jornaleros de principios de siglo. Hay trabajadores que son falsos autónomos que se ven obligados a trabajar en condiciones sumamente precarias. Hay que profundizar la Inspección del Trabajo para que en aquellos casos en donde se detecten falsos autónomos se pongan en marcha sanciones importantes. No puede ser que un trabajador cuya carga de trabajo en un 90% depende de un único empleador tenga una situación laboral en donde se ha individualizado y se ha mercantilizado completamente la relación.

La digitalización supone importantes avances y mejoras que nadie niega y que debemos aprovechar. No tenemos porqué llegar tarde a la revolución industrial que estamos viviendo, como nos pasó hace 200 años. Pero al mismo tiempo tenemos que dar garantías de que la digitalización sucede en beneficio de la mayoría social. No puede ser un instrumento que se utilice como se está utilizando ahora, por ejemplo, en la economía de plataformas para precarizar las condiciones de trabajo.

Proponen una jornada laboral de 34 horas semanales. ¿Cómo la implantarían?

Nosotros planteamos que esta medida se aborde igual que se ha abordado en los últimos 150 años de capitalismo, es decir, sin reducción salarial. Cuando a principios del siglo XX se consigue la reducción de la jornada laboral a las 40 horas, no se hace reduciendo el salario a los trabajadores. Estamos en una nueva economía donde la productividad aumenta, pero sin embargo, los repartos de esta productividad no se están efectuando. Pensamos que para trabajar todos y para que la productividad se pueda repartir de forma sensata es necesario avanzar en esta reducción de la jornada laboral flexible, poco a poco, pero en todo caso debe de avanzarse hasta las 34 horas semanales.

Pensamos, además, que la prioridad no es un viernes libre, como se ha venido a plantear en algunos casos [la semana laboral de cuatro días es parte del programa de Más País], sino sobre todo una reducción cotidiana diaria, de una de una hora de trabajo al día, porque así seremos capaces de incentivar también la conciliación de la vida laboral y familiar. De lo que se trata es de que a las cinco estemos en el parque con nuestros hijos o yendo al cine y no mantener estas jornadas laborales tan extensas a las que este país nos tiene acostumbrados y que en el fondo son una merma enorme para la productividad de las empresas.

¿Tienen algún tipo de relación con la CEOE o las patronales?

Justo antes de elecciones generales, Pablo Iglesias, Yolanda Díaz y yo nos vimos con los responsables de la patronal. Tuvimos una reunión pública y cordial con ellos. Debatimos sobre el diagnóstico de la situación del país y las medidas que hacen falta. Hubo puntos en común pero lógicamente hay desacuerdos muy importantes, en particular sobre la reforma laboral del Partido Popular. Nosotros pensamos que debe derogarse para abrir el debate sobre un nuevo marco laboral en el que podamos avanzar hacia una mayor estabilidad en los derechos. Pero en todo caso, las conversaciones son normales y fluidas.

Ustedes defienden aumentar los permisos de maternidad y paternidad. Pero las familias monoparentales han denunciado que esta normativa les discrimina desde el momento en el que solo es uno de los dos, normalmente la madre, quien cuida al niño. ¿Tienen alguna propuesta en este ámbito?

Los permisos de paternidad y maternidad tienen que facilitar condiciones iguales en padres y madres, precisamente para avanzar en el reparto de los cuidados dentro de los hogares y para facilitar una mejor inserción, sobre todo de las mujeres, en el mercado de trabajo. Pero sin duda, hay que estudiar los casos particulares de hogares como los hogares monoparentales, y en particular monomarentales, que son la mayoría. Nosotros pensamos que la ayuda a estos hogares, sobre todo, tiene que venir por el lado de un programa de renta garantizada que evite la pobreza en este tipo de hogares, que es donde se ceba con mayor intensidad.

¿Qué propuestas concretas plantean para resolver el tema de la brecha salarial?

La primera sería, sin duda, avanzar hacia esta equiparación total y el incremento de los permisos de paternidad y maternidad. Es decir, poder repartir las tareas de cuidados dentro de los hogares ayudará a cerrar la brecha de género en el mercado laboral. Pero además, España tiene que ser capaz de avanzar en el desarrollo de infraestructuras que hoy están muy infradesarrolladas. En particular me refiero a un sistema de dependencia digno de tal nombre. Tenemos casi 300.000 personas en el limbo de la dependencia, que tienen reconocida una ayuda que, sin embargo, no les llega. Y en general el peso de estos cuidados recae sobre las mujeres.

Simultáneamente debemos universalizar la educación de 0 a 3 años. Este triángulo de medidas de políticas públicas, un sistema de dependencia, un verdadero sistema universal de educación de 0 a 3 años y permisos de paternidad y maternidad iguales, intransferibles y que al final de la próxima legislatura se sitúen en las 24 semanas, ayudaría a que las mujeres se integren en el mercado laboral en mayores condiciones de equidad y de igualdad.

Marihuana, para uso medicinal

En un momento dado hablaron de la posibilidad de crear una empresa pública de producción de marihuana, pero esto no llegó a aparecer en su programa electoral ¿lo han descartado?

Que yo sepa no está en el programa electoral, pero en todo caso sí que es importante reconocer una cosa y es que el uso, en particular el uso medicinal de la marihuana, debería de legalizarse inmediatamente. Tenemos que la marihuana hoy tiene aplicaciones médicas y sanitarias reconocidas enormemente por la investigación internacional y que están facilitando el tratamiento de la espasticidad en enfermedades neurodegenerativas y, por lo tanto, la posibilidad de utilizar esto en el avance de la investigación médica debería permitirse inmediatamente.

¿Cree que España se está preparando realmente para la descarbonización de la economía y para una nueva revolución industrial?

No creo que el Gobierno socialista esté haciendo los deberes en materia de transición ecológica, básicamente porque tiene un desajuste intelectual, por cierto, muy similar al de las instituciones de Bruselas y los organismos financieros internacionales. Todos coinciden en señalar que la transición ecológica es un reto ineludible y que va a suponer inversiones muy importantes en los próximos años, pero simultáneamente, con la otra mano, todos señalan una y otra vez la necesidad de la austeridad fiscal, la imposibilidad de acometer estas inversiones, porque no hay espacio económico para hacerlo. Nuestra sociedad tiene un enorme reto y con este desajuste intelectual difícilmente va a poder acometerlo.

A mí lo que me preocupa no es que el déficit público sea dos puntos mayor o dos puntos menor, sino que la temperatura del planeta no se eleve en dos grados centígrados. Y para esto hace falta no solamente palabras, sino también actuaciones que pongan sobre la mesa inversiones en transición hacia las renovables, rehabilitación inmobiliaria, inversiones en movilidad eléctrica, una adaptación al cambio climático de la que hoy carecemos y que no está en los planes presupuestarios que el Gobierno remite a Bruselas.

¿Qué opina de la propuesta del Ministerio de Fomento de ceder suelo público durante un periodo para construir vivienda de alquiler asequible?

Nosotros no estamos de acuerdo con la propuesta que ha hecho Ábalos. En el fondo es un regalo a las constructoras. España ya tiene más vivienda por habitante que la mayor parte de los países europeos. No necesitamos construir más, no necesitamos más oferta.

Necesitamos ser capaces de atajar los problemas de subida de alquileres allí donde se están produciendo, que fundamentalmente es en el centro de las de algunas capitales de provincia, y esto ya se está haciendo en otros sitios. Berlín, por ejemplo, acaba de tomar medidas para frenar la subida de los alquileres. Y lo ha hecho un gobierno socialdemócrata. Sin embargo, aquí Pedro Sánchez rechaza y renuncia una y otra vez a adoptar medidas que regulen el mercado de los alquileres, dice que esta es una medida que propone Podemos, de la que la que quiere desligarse completamente porque es intervencionista. Que nos explique por qué el SPD en Alemania puede hacerla y ellos aquí les parece inasumible.

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