El Ayuntamiento de Vitoria denuncia ante la Policía una pintada en el monumento de la Virgen Blanca durante la huelga
El Departamento de Cultura del Ayuntamiento de Vitoria, en manos de Sonia Díaz de Corcuera, del PNV, ha interpuesto ante la Policía Local una denuncia por varias pintadas efectuadas sobre el monumento de la plaza de la Virgen Blanca con alusiones a las reivindicaciones de la huelga general del pasado martes. “Soldata duinak”, se puede leer en letras rojas en la más grande, que en euskera significa 'Salarios dignos'. Las manifestaciones de la semana pasada tenían como principal exigencia el establecimiento de un salario mínimo propio vasco más alto.
Esa pintada se encuentra justo encima de la leyenda que reza “21 de junio de 1813”, fecha en la que se libró en la capital alavesa la batalla en la que un conglomerado de tropas españolas, británicas y portuguesas —dirigidas por Arthur Wellesley, quien más adelante sería nombrado duque de Wellington— derrotó a las fuerzas napoleónicas de José Bonaparte.
Interpuesta ya la denuncia, el Departamento de Cultura ha contactado con una empresa de limpieza especializada. Todavía no se ha concretado un presupuesto y el Departamento, que habrá de sufragar el arreglo de los desperfectos, queda también a la espera de conocer la disponibilidad de la empresa y de que se solvente la investigación. Se ha pedido la identificación de los autores.
La 'número dos' del Ayuntamiento, Beatriz Artolazabal, ya se pronunció la semana pasada sobre los efectos de la huelga, que habían dejado una Vitoria “totalmente sucia”. La primera teniente de alcaldesa y también concejala de Espacio Público, sostuvo que, si bien la reivindicación era “legítima”, convenía “analizar en qué situación” había quedado la ciudad. “Una cosa es que el piquete vaya a cerrar la tienda dentro de su labor de información, lo puedo respetar. Lo que me parece vandalismo puro y duro es entrar en una tienda, tirar ropa o echar pintura”, añadió.
La obra escultórica, erigida según los planos esbozados por Gabriel Borrás e inaugurada en 1917, recuerda la victoria aliada de 1913, con leyendas que rezan “A la batalla de Vitoria” y “A la independencia de España”. Aunque ha recibido algunos lavados de cara a lo largo del tiempo, requiere de una rehabilitación integral cuyo importe, según se estimó el año pasado, no bajará de los 360.000 euros. En palabras de Díaz de Corcuera, el Ayuntamiento “ha identificado el problema, sabe qué patología tiene el enfermo y a cuánto asciende el coste y ahora toca intervenir”. Pese a ello, y transcurrido más de un año desde aquellas declaraciones, no hay aún fecha fijada en el calendario para el comienzo de las obras.
El monumento se encuentra en la lista roja de Hispania Nostra. “En la actualidad presenta un alto estado de deterioro con múltiples fisuras y desprendimientos. De manera que todo lo que sobresale del relieve como gorros, sables, bayonetas, plumas, espuelas estandartes o símbolos está roto, doblado o desaparecido. En el 2001 se acometió la última intervención importante”, subraya esta asociación dedicada a la defensa y promoción del patrimonio cultural.
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