Bilbao crea 'oasis' de mariposas en plena ciudad para impulsar la biodiversidad
Esta primavera los parques de Bilbao contarán con varios 'oasis' de mariposas para impulsar la biodiversidad incluso dentro de la ciudad. Se trata de un proyecto de Cruz Roja en colaboración con el Ayuntamiento de Bilbao, y bajo la iniciativa de la Asociación Zerynthia que busca proteger y fomentar la presencia de mariposas y otros polinizadores clave para el ecosistema. Para ello, los Jardines Salesianos del barrio de Sarriko, el parque de Ibaieder en La Peña y el parque Eskurtze en Irala contarán con espacios para estos insectos en zonas soleadas y resguardadas del viento, condiciones que favorecen su reproducción y refugio. En ellos se han plantado especies autóctonas adaptadas al clima de Bilbao, como romero, tomillo, ruda o hinojo, que sirven tanto de alimento para las mariposas adultas como para sus orugas.
“Las mariposas son unos insectos capaces de medir la biodiversidad de un espacio. Son bioindicadores de la calidad ambiental de nuestro entorno. De todos los insectos que polinizan las plantas, el 40% son mariposas”, detalla Yolanda Martín, bióloga y voluntaria de Cruz Roja en Bizkaia. Según detallan desde Cruz Roja, cada 15 días voluntarios irán valorando la evolución de estos pequeños 'oasis'. “A lo mejor una mariposa pone huevos, a los 4-10 días aparecen las orugas y estas sirven de alimento a otros invertebrados, pájaros, etc. Tampoco hay que olvidar otro punto importante del proyecto, ya que las mariposas van a convertirse en el alimento de otros animales, algo que también aumentará la biodiversidad en los parques urbanos. Estos 'oasis' de mariposas ayudan a mejorar la biodiversidad de los parques, acercan la ciencia a la ciudadanía, y es un proyecto que permite hacer un seguimiento a futuro porque tendremos que ver las plantas que vamos introduciendo, qué tipo de polinizadores atraen y qué especies de mariposas aparecen”, sostiene la bióloga que indica que en los parques donde ya están ubicados estos espacios han colocado paneles informativos, para que la ciudadanía conozca la realidad y el ecosistema de las mariposas.
Desde la Asociación Zerynthia explican que en España existen “5.000 especies de lepidópteros, entre los de vuelo diurno y nocturno”. “Cada especie ocupa un papel específico y fundamental en el medio, polinizando plantas con flor, proporcionando alimento a otras especies animales, etc. Las mariposas, junto con el resto de insectos, son uno de los primeros organismos en verse afectados por las alteraciones en el medio. De este modo, a través de la sensibilización por la conservación de estos animales, no solo introducimos la necesidad de conservar territorios emblemáticos, sino que podemos transmitir de manera muy visual cómo las acciones humanas en el medio afectan dramáticamente a seres tan bellos y bien considerados socialmente como las mariposas”, reconocen.
Estas especies cuentan con amenazas, la principal de ellas, la destrucción o alteración de sus hábitats. “Especialmente en torno a los medios urbanos existe una gran problemática relacionada con el uso de pesticidas y el deterioro del medio debido a procesos humanos como el urbanismo o la construcción de infraestructuras. Sin embargo, es posible trabajar para paliar esta situación. Para ello proponemos este proyecto”, explican desde la asociación, que trabaja en todo el país en la divulgación, investigación y conservación de estos insectos.
Por su parte, la concejala de Movilidad y Sostenibilidad del Ayuntamiento de Bilbao, Nora Abete, señala que “este tipo de iniciativas contribuyen a acercar la naturaleza a los barrios y a reforzar el vínculo entre la ciudadanía y los espacios verdes de la ciudad”. “La presencia de mariposas y otros polinizadores es también un indicador de la calidad ambiental de los parques urbanos”, aclara. Según reconocen desde el área de Movilidad y Sostenibilidad, las mariposas, al igual que otros insectos polinizadores, son especialmente sensibles a las alteraciones del medio y la pérdida o degradación de sus hábitats, el uso de pesticidas y el impacto de los procesos urbanísticos constituyen algunas de las principales amenazas para estas especies en los entornos urbanos.
Durante los primeros meses se garantizará un riego adecuado para facilitar el crecimiento de las plantas y, posteriormente, al tratarse de especies autóctonas, podrán desarrollarse de forma natural. El mantenimiento y seguimiento de estos espacios correrá a cargo del voluntariado de Cruz Roja, que realizará revisiones periódicas para supervisar el crecimiento de la vegetación y el estado del oasis. Además, se han instalado cercos de madera para proteger las plantaciones y evitar posibles daños. “Con pequeñas intervenciones como estas plantaciones podemos transformar los parques urbanos en espacios más ricos en vida y más valiosos para el equilibrio de los ecosistemas”, concluye Javier Garaizar, voluntario y director del área de Medio Ambiente de Cruz Roja en Bizkaia.
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