Dieciséis días encerrado en su comisaría para protestar por los derechos de los ertzainas

Aitor Rabanal delante de la comisaría de Vitoria.

Aitor Rabanal, secretario de organización de Euspel, mantiene un encierro en la comisaría de la Ertzaintza en Vitoria en forma de protesta por los recortes y condiciones en las que se ven obligados a trabajar. En el comunicado con el que el sindicato dio a conocer la acción, Euspel menciona que la administración "está recortando" los derechos del colectivo. Por ello, desde el lunes 8 de febrero, Rabanal pasa las 24 horas del día en la comisaría. Entre muestras de apoyo y mensajes que demás compañeros mandan, Rabanal se siente "ilusionado, no tanto de cara a lo que el propio departamento ha demostrado hasta ahora", sino porque se ha "motivado" a compañeros que "la empresa ha conseguido desmotivar".

"Ni siquiera tenemos el teléfono de la directora de recursos humanos", son las palabras con las que Rabanal señala la "prácticamente inexistente" relación que el colectivo de ertzainas tiene con la actual administración. Según el sindicato Euspel, el consejero de Seguridad, Josu Erkoreka, no atiende a sus llamadas: "Se le ha pedido alguna que otra reunión en varias ocasiones y no hay forma de contactar con él". Defienden que las decisiones de la consejería se toman de manera "unilateral". En 2020, de acuerdo con la Ley de Policía, se firmó un decreto sobre la carrera profesional de la Ertzaintza. El decreto fue aprobado "sin el consentimiento ni el apoyo de los sindicatos de la mesa de negociación" y hasta el momento no ha sido aplicado, ya que el Departamento de Seguridad dice que existe un dictamen de Cojua en el que se explican varias cosas que "la propia administración no ha hecho bien". No obstante, ese informe "todavía no es público". Rabanal lamenta tener que seguir negociando un asunto "sin tener presente el informe", además de que la carrera profesional "tenía que haberse cobrado a finales de 2020".

Las comisarías también están sufriendo cambios que no son del agrado de los ertzainas. En los últimos años se han fusionado varias comisarias, como las de Tolosa y Beasain, Zumarraga y Bergara o las de Galdakao y Basauri que se van a unificar próximamente. Aunque la administración defiende que el objetivo de esta "gestión compartida" es "poder ser más efectivos, que personas que se ocupan de lo mismo en los dos sitios puedan reordenarse y dedicarse a otras tareas policiales", Rabanal aclara que lo único que causa es un mayor distanciamiento con la ciudadanía. Manifiesta que con estas unificaciones, la población tendrá los puntos de denuncia más lejos, menos patrullas en la calle y menos servicios. "Problemas siempre en beneficio de las poblaciones más grandes y en perjuicio de las más pequeñas", indica. Asimismo, comenta que los centros de detenciones que se están preparando son un "desastre". En el caso de Vitoria, se gestionarán allí las detenciones de Laudio, Laguardia, Unidad Territorial de Tráfico de Araba y Servicio de Investigación Territorial de Araba. Aunque el volumen de trabajo crece, Rabanal señala que "solamente se aumenta el personal en cinco personas", por lo que la comisaría quedaría desbordada.

Euspel también denuncia la "sobresaturación" de la Academia de Policía y Emergencias. "Hace seis años se anunció que el colectivo recibiría un curso de incidentes críticos", señala Rabanal, y añade que en su grupo de trabajo, en el que están 72 ertzainas, "lo han recibido 5 personas". Además, comenta que ha bajado un "33% la formación que se da en el curso básico". Rabanal recuerda que las carencias que se crean al estar menos tiempo en la academia ralentizan el trabajo, porque se tiene que hacer un "aprendizaje mayor, y luego no se va a poder volver a la academia".

Encierro largo, pero claro

Si bien el secretario de organización está siendo la figura del encierro porque en el local sindical no puede convivir más que una persona, no le falta el apoyo de todos sus compañeros sindicalistas. De hecho, el sindicato Euspel convocó una concentración este martes enfrente de Lehendakaritza, en Vitoria. El objetivo de esta concentración fue, además de mostrar apoyo a su compañero, entregar un documento al Lehendakari, Iñigo Urkullu, en el que "se detalla la situación real del colectivo de ertzainas", para que "se lo traslade a su consejero" y "por lo menos escuche".

Rabanal tiene claro que la protesta va a ser larga, y asegura que el descontento se generaliza al colectivo de todo Euskadi. Por eso, lamenta tener que hacer frente a este encierro sin el apoyo de ningún sindicato más. "El año pasado se llamó tres veces a la unidad sindical, pero ningún sindicato acudió, y ¿qué más nos hubiese gustado a nosotros que poder hacer esto en grupo?", señala. Sin embargo, no les ha quedado más remedio que tomar decisiones por su cuenta e "intentar despertar al personal".

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Publicado el
24 de febrero de 2021 - 21:32 h

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