Guggenhein Urdaibai Stop abre ahora la batalla contra la ocupacion de la marisma por Astilleros Murueta
El proyecto del Guggenheim en Urdaibai está definitivamente en un cajón, pero los trámites para levantar un museo en la zona han abierto otra batalla: la de la ocupación de suelo de la marisma por parte de Astilleros Murueta. La plataforma Guggenheim Urdaibai Stop ha abierto un procedimiento ante Costas con la intención última de que la empresa salga de la reserva de la biosfera, no para poner en su lugar un museo, como estaba previsto, sino para que ese espacio se recupere por su valor medioambiental.
En concreto, la plataforma ha impulsado dos vías paralelas ante la Demarcación de Costas. Por un lado, se le ha solicitado que revise el deslinde actualmente en vigor, que data de 2004, para reconocer la naturaleza demanial del conjunto de los terrenos afectos a la instalación del astillero. Es decir, que son terrenos de titularidad pública. Y, por otro lado, exige la recuperación del dominio público marítimo-terrestre invadido por Astilleros de Murueta y el restablecimiento de sus características físicas y elementos naturales originarios“. La asociación considera que se ha ocupado ”sin contar con título jurídico alguno y carecer incluso de título de propiedad que le otorgara la posibilidad de optar a algún derecho de ocupación o aprovechamiento“.
La asociación realiza estas peticiones en base a un informe que pidió a la empresa Adra en el que se constata que “de los 10.902 metros cuadrados que ocupaba el astillero en 2024, el 56,69% corresponde a instalaciones y/o ampliaciones de otras preexistentes realizadas desde los propios orígenes del astillero, al margen de cualquier concesión o licencia”. Además, señala que todos los terrenos adscritos a la actividad de Astilleros de Murueta (instalaciones y almacenes) son terrenos naturalmente inundables. Son los medios artificiales los que impiden la inundación, por lo que, de acuerdo con la Ley de Costas, forman parte del dominio público marítimo“, señala el informe.
Desde elDiario.es/Euskadi se ha intentado sin éxito recabar la opinión de Astilleros Murueta sobre este informe. La dirección del astillero, muy poco dada a declaraciones públicas, ha mantenido de hecho un silencio absoluto durante todo el proceso para levantar el museo en la Reserva de la Biosfera, pese a que una de las sedes preveía ocupar el terreno en el que la empresa está totalmente activa, aunque tiene otra sede en Erandio.
La plataforma Guggenheim Urdaibai Stop pidió este análisis técnico para iniciar el procedimiento ante la Demarcación de Costas después de que en el marco del proceso para intentar evitar que una de las nuevas sedes del Guggenheim se instalara en la zona que ahora ocupa el astillero, el Ministerio para la Transición Ecológica reconociera en marzo de 2024 que la concesión obtenida por el astillero en 1943, en la época franquista, estaba extinguida. En 2025, la Sala de lo Contencioso-Administrativo de la Audiencia Nacional reconoció que “la empresa ha ido ampliando sus instalaciones a lo largo de los años, dejando de lado cualquier título concesional y permiso relativos al dominio público marítimo-terrestre”.
La plataforma quería averiguar con el informe técnico “qué superficie correspondiente al dominio público marítimo-terrestre está siendo ocupada por el astillero (incluso fuera de la concesión de 1943), y determinar si los terrenos vinculados a la actividad del astillero de Murueta (instalaciones y almacenes) son terrenos que, de no estar protegidos por medios artificiales, se inundarían de forma natural y, en caso afirmativo, revisar y corregir el deslinde actualmente en vigor. ”Dando estos pasos, una vez más es la ciudadanía la que está asumiendo la responsabilidad que deberían asumir las instituciones y la que está impulsando la protección de la Reserva de la Biosfera de Urdaibai“, señalan.
La plataforma se ha mantenido durante todo el tiempo en el que se ha estado estudiando colocar una de las sedes del Guggenheim en Murueta, en contra de financiar la salida del astillero con dinero público. “Siempre hemos dicho que la plataforma no iba a ayudar a la Diputación Foral de Bizkaia a sacar a Astilleros de Murueta SA del terreno que ocupa para colocar en su lugar un museo, y mucho menos si ese desalojo fuera consecuencia de un proceso de compraventa pagado con dinero público”. De hecho, parte de los 40 millones de inversión del Gobierno central en el proyecto del nuevo museo, que la Diputación de Bizkaia confía en retener, se destinaban a adecuar el suelo que iba a dejar libre el astillero. No obstante, consideran que una vez conseguido que se haya desechado el museo, es el momento de “mirar al futuro”. “Siempre hemos dicho que el astillero ya no debería estar ahí y que los terrenos que ocupa, que forman parte de la marisma, deben ser desocupados y restaurados, sin condición alguna”, advierten.
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