La ejecución de Suleimani reabre el debate sobre los poderes legales de Trump como comandante en jefe del Ejército

Donald Trump durante la declaración de este jueves para responder a los ataques de Irán a bases estadounidenses.

La operación estadounidense que el viernes pasado mató al general iraní Qasem Suleimani, segunda persona más poderosa del régimen de los ayatolás, ha reabierto el debate sobre los límites del presidente como comandante en jefe del Ejército. La Cámara de Representantes ha aprobado este jueves una resolución con el objetivo de restringir los poderes de guerra de Trump en Irán y obligar al presidente a acudir al Congreso antes de tomar nuevas acciones militares. El Senado votará un texto similar la semana que viene

Las guerras ya no comienzan con una declaración solemne –la última declaración de guerra que firmó EEUU fue en la Segunda Guerra Mundial– y este cambio dejó abierto un escenario en el que el máximo dirigente puede arrastrar al país a conflictos armados sin pasar por el control del Congreso. Trump ha vuelto a despertar esos viejos temores.

Lo siguiente es un intercambio en Twitter entre el presidente Trump y el Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes, controlada por el Partido Demócrata:

— Esta publicación servirá como notificación al Congreso de EEUU que si Irán ataca cualquier objetivo o persona estadounidense, EEUU devolverá rápidamente el ataque y quizá de una forma desproporcionada. Dicha notificación legal no es obligatoria, pero en cualquier caso se da.

— Esta publicación servirá como recordatorio de que los poderes de guerra residen en el Congreso bajo la Constitución de EEUU y de que deberías leer la Ley de Poderes de Guerra. Y de que no eres un dictador.

La Ley de Poderes de Guerra se firmó en 1973 precisamente para intentar limitar la capacidad del presidente de iniciar incursiones militares sin el visto bueno del legislativo. El texto limita el uso de la fuerza a tres supuestos: declaración de guerra aprobada por el Congreso, autorización específica del Congreso y emergencia nacional creada por un ataque contra EEUU. Asimismo, la ley obliga al presidente a notificar al legislativo tras desplegar a las fuerzas armadas y limita a 60 días el tiempo que las unidades pueden permanecer en hostilidades sin aprobación parlamentaria.

EEUU ha justificado la ejecución de Suleimani como una medida de defensa propia para evitar "futuros planes de ataque de Irán", según señaló el Departamento de Defensa. Poco después, el secretario de Estado, Mike Pompeo, alegó que existe información de inteligencia que indicaba que la presencia de Suleimani representaba una amenaza "inminente". Sin embargo, el Gobierno no ha sabido o no ha querido dar más información sobre la naturaleza de esa amenaza "inminente". "Si buscan inminencia, basta con buscar en los días previos que llevaron al ataque", afirmó Pompeo.

"Me sorprendió mucho la falta de información presentada por la Administración en relación a la amenaza inminente y específica. Me parece que esto ha sido un ataque que probablemente hubiese requerido autorización previa del Congreso", denunció el senador demócrata Chris Murphy tras la reunión informativa de este miércoles en la que el secretario de Estado, Mike Pompeo, el secretario de Defensa, Mark Esper, y la directora de la CIA, Gina Haspel, comunicaron al Congreso la justificación legal del ataque.

En dicha reunión, los enviados de Trump invocaron el derecho a la legítima defensa ante un ataque inminente y la autorización del uso de la fuerza en Irak aprobada por el Congreso en 2002 (AUMF 2002). La AUMF 2002, sin embargo, es una resolución contra Sadam Husein y la "amenaza" que representaba su régimen en ese momento, por lo que no sería de aplicación. "He escuchado el mismo tipo de mentiras que escuché hace 20 años sobre la guerra de Irak cuando era miembro del Congreso", denunció el senador demócrata Sherrod Brown.

Muchos congresistas salieron descontentos de aquella sesión informativa. "Los miembros del Congreso tienen preocupaciones serias y urgentes sobre la decisión de la Administración de iniciar hostilidades contra Irán y sobre su falta de estrategia. La notificación insuficiente del presidente en cumplimiento de la Ley de Poderes de Guerra y la sesión informativa de la Administración de hoy no han mitigado nuestras preocupaciones", afirmó este jueves Nancy Pelosi, demócrata y presidenta de la Cámara de Representantes.

No solo los demócratas han criticado la sesión informativa en la que el Gobierno justificó la operación. Los senadores republicanos Mike Lee y Rand Paul se han sumado a los ataques. "El peor briefing que he visto al menos en un tema militar en mis nueve años en el Senado", afirmó Lee. "Uno de los mensajes que recibimos fue: no debatan y no discutan si la intervención militar contra Irán es apropiada porque si lo hacen, estarán alentando a Irán. Lo veo insultante", añadió.

"No veo ninguna forma posible en la que se pueda argumentar lógicamente que la autorización de ir a la guerra contra Sadam Husein tenga algo que ver con hacer la guerra contra gente que actualmente está en Irak", indicó Paul.

Política de asesinatos selectivos

¿Por qué no se genera tal debate con cada ejecución de terroristas que lleva a cabo EEUU? Tras los atentados del 11 de septiembre de 2001, el Congreso aprobó una autorización del uso de la fuerza para matar a terroristas (AUMF 2001) y, aunque Trump afirmó este miércoles que Suleimani era "el mayor terrorista del mundo", dicha autorización no sirve como base legal para este caso porque el texto hace referencia únicamente a "las naciones, organizaciones o personas que planearon, autorizaron, cometieron o ayudaron en los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001 o que albergaron a tales organizaciones o personas".

EEUU, sin embargo, ha hecho una interpretación extensiva de la ley y con ella ha justificado, por ejemplo, los bombardeos contra ISIS y contra Al Shabab en Somalia (porque considera a estos grupos una evolución de Al Qaeda). Sin embargo, el terrorismo de Al Qaeda poco tiene que ver con el terrorismo del que EEUU acusa a Irán y a Suleimani, por lo que invocar la AUMF 2001 sería imposible.

La Ley de Poderes de Guerra ha sido históricamente una restricción muy débil sobre el presidente y muchos de ellos han iniciado igualmente incursiones y hostilidades militares sin pasar por el Congreso.

La legislación se aprobó en 1973 en el marco de una larga y no declarada guerra en Vietnam que se había convertido en un atolladero para las tropas de EEUU. El debate sobre los límites presidenciales se disparó cuando se hizo público que Nixon estaba bombardeando en secreto Camboya. El presidente vetó la legislación para limitar sus poderes como comandante en jefe, pero el Congreso, con una mayoría de dos tercios en ambas Cámaras, anuló su veto.

Una situación similar a la actual se dio en 2011 con la intervención en Libia, cuando el Gobierno de Obama alegó que la operación no requería aprobación del Congreso. Legisladores de ambos partidos criticaron la decisión. Tanto Obama como Trump han enviado soldados a Siria sin pasar por la aprobación parlamentaria. La justificación en este caso fue que "las hostilidades no llegan al nivel de una guerra en el sentido constitucional".

El año pasado, el Senado y la Cámara de Representantes invocaron la Ley de Poderes de Guerra para acabar con el apoyo a la intervención de Arabia Saudí en Yemen, pero Trump vetó la resolución y el Congreso no consiguió suspender dicho veto.

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Publicado el
9 de enero de 2020 - 21:25 h

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