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EXCLUSIVA

Una empresa española espiaba al expresidente ecuatoriano Rafael Correa y pasaba la información al Gobierno de Lenín Moreno

Ilustración del espionaje al expresidente de Ecuador Rafael Correa.

Andrés Gil

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Virus troyanos en los móviles de sus hijas. Informes de reuniones privadas. Fotografías de personas con las que se veía. Incluso vídeos de esos encuentros. La empresa española de seguridad privada UC Global, encargada de la seguridad de Rafael Correa desde que se mudó a Bélgica tras dejar la presidencia ecuatoriana en 2017, y de sus hijas desde tres años antes acumuló todo tipo de información privada de él y su familia y realizó dossieres que entregaba a organismos extranjeros –el juez Pedraz apuntó a la CIA, según informó El País– y, también, al Gobierno de Lenín Moreno en un momento en que se convirtió en un rival político de Correa.

“El que paga es Presidencia”, responde el CEO de UC Global, David Morales, en conversación con elDiario.es: “Yo puedo preparar los informes que yo crea conveniente para poder pasarle a mi cliente informes operacionales de lo que estábamos haciendo; porque si yo no reflejo el trabajo que hemos realizado, tampoco se cobraba, que tengo que justificar que mi trabajo está hecho”.

Morales, además, niega haber ordenado grabar y guardar las múltiples conversaciones de las hijas de Correa a las que ha tenido acceso elDiario.es.

Ahora bien, en la documentación de la causa hay unos mensajes de Telegram atribuidos al director de UC Global en los que se ordenaba a los empleados de la empresa replicar las medidas de vigilancia que tenían los teléfonos de las hijas a los ordenadores de Correa.

De acuerdo a la documentación del caso a la que ha tenido acceso elDiario.es, el responsable de la empresa de seguridad privada UC Global, David Morales, en la primavera de 2018 empezó a ver que peligraba su contrato de seguridad de la embajada de Londres para llevar la seguridad de Julian Assange que consiguió en 2015, a raíz de llevar la seguridad de las hijas de Correa, que estudiaban en Europa.

Por aquel contrato la empresa recibía unos 85.000 dólares mensuales, como explicó Morales a Die Welt, y mientras peligraban esos ingresos se dispuso a entregar información sobre Correa que había ido acumulando UC Global, entre los cuales se aportan a la causa audios, vídeos, fotos e informes en inglés y español. A raíz de este proceso abierto en la Audiencia Nacional, la familia está llamada a declarar como víctima, después de que el juez José de la Mata dictara un auto de junio de 2020 en el que se admitía a trámite la querella de Correa contra Morales y UC Global y se detallaban los hechos relatados en la querella. Y, de acuerdo a la información que obra en la causa, el juez instructor admite la querella por un delito contra la intimidad (descubrimiento y revelación de secretos). 

El caso del seguimiento a Correa, por el que hay un procedimiento abierto en la Audiencia Nacional por un delito de descubrimiento y revelación de secretos, es una pieza separada de la causa relacionada con el espionaje al fundador de Wikileaks supuestamente cometido por UC Global en beneficio de la CIA, hasta el punto de que un grupo de ciudadanos estadounidenses, abogados y periodistas, que visitaron a Assange en la Embajada de Ecuador en Londres, ha demandado en EEUU por presunto espionaje a Mike Pompeo, el exdirector de la CIA y ex secretario de Estado de Donald Trump, según informó El País.

“Entregarlo en Presidencia”

elDiario.es ha tenido acceso a un correo electrónico que Morales envió a sus empleados en abril de 2018, en el que pedía a sus empleados que entregaran la información privada que tenían de Correa para hacerse valer ante Lenín Moreno y mantener esos generosos ingresos. “En relación a las acciones que ha desarrollado Romeo [nombre con el que se referían a Rafael Correa] en sus actividades [...] los informes que hemos ido desarrollando para el SPP [Servicio de Protección Presidencial] o de información en general, sería bueno que Gema [trabajadora de la empresa en Ecuador] pueda entregarlo en su reunión con Presidencia”.

Correa llevaba un año fuera de su país y, por primera vez, Morales pedía entregar documentos a la presidencia de Ecuador. “Es que al señor Correa quien le pagaba la seguridad es Lenín Moreno, es decir, el gobierno ecuatoriano”, responde Morales en conversación con elDiario.es.

Sin embargo, en el mail afirmaba: “La estrategia es hacer ver que podemos generar este tipo de información... y por ello somos útiles para Presidencia... no para el SPP o Senain [Secretaría Nacional de Inteligencia]”. Es decir, el director de la empresa de seguridad quiere que el Gobierno de Moreno sepa que está en posesión de material útil para Lenín Moreno, rival político ya por aquel entonces de Rafael Correa. Y, no sólo eso, decide entregárselo.

“Porque son informes informativos que se hacen respecto a cómo se desarrolla la operación”, dice Morales: “Es el Gobierno ecuatoriano al que yo le tengo que explicar y razonar y darles las alertas de posibles amenazas por con quién se reúne”. ¿Y por qué hacen los informes en inglés para Ecuador?: “Esos informes no tienen más importancia que ser un informe de operaciones en inglés”.

“El informe de Pablo Iglesias es una auténtica tontería”, argumenta Morales, “estábamos realizando informes para mejorar el inglés, y queríamos fomentar que los trabajos se hicieran internamente en inglés”.

En otro de los informes, se acumulan fotos de Baltasar Garzón en el aeropuerto esperando a Rafael Correa, su defendido, y también imágenes de la casa de Garzón. Incluso se recoge lo que se habla en esa reunión, incluso si se duchó Correa en la casa. “Eso son tareas de protección”, responde Morales.

El material también incluía conversaciones grabadas con el software instalado en los móviles de las hijas. “Pretenden acusarme de colocarle unos dispositivos espías, para escuchar a las hijas o a él. Y eso viene reflejado en un contrato que se establece con Servicio de Protección Presidencial, el cual él conoce perfectamente, porque a mí el que me llama es el señor Correa, así como su señora, cada vez que no pueden localizar a las hijas. Es un sistema de control parental simplemente para rastrear el GPS en caso de que que sus hijas desaparecieran”, responde Morales a elDiario.es, que ha tenido acceso al contrato firmado por UC Global y el SPP en el que se habla de sistemas de geolocalización y una aplicación llamada Diamond 21.

Sin embargo, de acuerdo con la documentación de la causa a la que ha tenido acceso este medio, y una parte de la cual se está publicando, los dispositivos instalados se definen en una factura como Troyan, y permiten grabar conversaciones telefónicas, conversaciones producidas cerca del móvil. Pero no sólo eso, fueron guardadas y almacenadas a buen recaudo, algo que no se preveía en ese contrato.

“Ese material, ya te digo yo, ni lo han obtenido de mi dispositivo ni los dispositivos de la empresa”, sostiene Morales.

El contenido de este mensaje se suma a otro que también está aportado al procedimiento judicial abierto en la Audiencia Nacional. Se trata de una captura de pantalla de una conversación de WhatsApp de David Morales y una trabajadora de la empresa, en la que el director de UC Global protesta, en junio o julio de 2018, según un extrabajador de la empresa, se queja de haberse “jugado el puesto por ellos [el Gobierno ecuatoriano]” y que va a “hablar con el presidente [Lenín Moreno]” ya que le han “filtrado hasta las cosas que les he pasado de Correa”: Morales aquí se queja de que ha visto en la prensa ecuatoriana informaciones sobre Correa que él había pasado al Gobierno de Moreno, en lo que puede ser un delito de descubrimiento y revelación de secretos.

Los informes que comenzó a trasladar UC Global a la presidencia de Moreno habían comenzado a hacerse antes, a la manera que los hacían también de Assange en Londres.

Informes de actividades de Correa

En este sentido, de acuerdo con la documentación a la que ha tenido acceso elDiario.es, Morales ya había remitido un correo electrónico a los trabajadores de UC Global en noviembre de 2017 en el que adjuntaba un dossier que había elaborado en inglés con la idea de trasladarlo a sus clientes estadounidenses: “Activity: Meeting Ex-President Correa. Date: 15th November 2017 Location: Family apartment in Ottignies (Belgium)”.

Ese informe es un detallado desglose de las conversaciones privadas de Rafael Correa en su domicilio familiar, identificando las personas con las que se reunía o tenía previsto reunirse, así como las conversaciones mantenidas con ellas: los servicios de seguridad se dedicaban a escuchar y anotar lo que oían y veían en esos espacios a los que tenían acceso como responsables del bienestar del expresidente ecuatoriano. Entre esas cosas, en ese informe había un perfil de Pablo Iglesias Turrión, entonces secretario general de Podemos, quien se iba a ver con Correa.

Pero los servicios de seguridad no sólo se valieron de lo que veían y oían en persona. También adquirieron troyanos y los instalaron en los teléfonos de las hijas de Correa y, gracias a ello, se intervinieron múltiples conversaciones telefónicas con el expresidente de Ecuador, se apropiaron de fotos privadas, de contraseñas y de conversaciones con terceras personas en chats como los de Facebook, por ejemplo.

Uno de los extrabajadores de la empresa explica cómo Morales acaba pasando la información que había recopilado sobre Correa mientras se suponía que su tarea era protegerle, a su rival político, Lenín Moreno: “La empresa estaba a punto de perder el contrato de la embajada por la operación de la salida de Julian Assange, que ya estaba preparando Moreno, y también con otros argumentos, como aspectos que no se cumplían del contrato. Hay que entender el tipo de persona que es Morales: dispara a todos lados; es decir, la información no solo se la daba a la presidencia de Ecuador, sino a otros, como personas de la antigua SENAIN, etc. Y ante la imposibilidad de que se renueve el contrato, empieza a ir a presidencia y la antigua SENAIN”.

¿Y cómo entregaban el material a la presidencia de Ecuador? “A través del secretario general de Lenín Moreno, Sebastián Roldán”, responde un ex trabajador, que añade: “Le llegaron a decir que ampliaran el contrato con Correa para tener más información que proporcionar a Moreno”.

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