Estados Unidos aprueba la vacuna de Pfizer contra la COVID-19 y comenzará a administrarla "en menos de 24 horas"

Foto de archivo del logo de la empresa estadounidense Pfizer en la sede mundial de la compañía en Nueva York (Estados Unidos). EFE/Justin Lane/Archivo

La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) ha aprobado de emergencia el uso de la vacuna desarrollada por Pfizer y BioNTech y podría comenzar a distribuirla en las próximas 24 horas.

La decisión, amparada por una reclamación de emergencia, ha sido tomada tras la reunión celebrada el pasado jueves entre miembros del Comité Asesor de Vacunas y Productos Biológicos de la FDA. La cumbre terminó con una votación que certificó la recomendación de los expertos de administrar el fármaco a todo aquel estadounidense mayor de 16 años.

Con este procedimiento, precedido de la amenaza de la Casa Blanca al director de la agencia, Stephen Hahn, de echarle de su puesto si no tramitaba el permiso de inmediato y de varios tweets de Trump donde presionaba para que se aprobase, Estados Unidos se convierte en el quinto país del mundo (tras Reino Unido, Baréin, Canadá y Arabia Saudí) en aprobar el remedio de Pfizer-BioNTech.

La agencia reguladora deliberará la próxima semana acerca de la vacuna desarrollada por Moderna y, con ambos medicamentos en la rampa de salida, el ejecutivo de la Casa Blanca podría disponer de hasta 40 millones de dosis (que, en dos sesiones, podrían inmunizar a 20 millones de estadounidenses) para iniciar la campaña de vacunación en un país que acumula más de 15,6 millones de contagios y cerca de 300.000 fallecidos con coronavirus.

Mayores, sanitarios y personal de emergencias, los primeros

En un mensaje desde la Casa Blanca, el presidente saliente Donald Trump anunció que "la primera vacuna será administrada en menos de 24 horas". Trump informó de que ya se ha "empezado a enviar la vacuna a cada estado y código postal del país" y que serán los gobernadores quienes decidan "a dónde van a ir las vacunas en sus estados y quién las recibirá primero".

El general Gustave Perna, encargado de la operación logística de distribución, aseguró en una rueda de prensa el pasado miércoles que el personal sanitario, de emergencias, así como los mayores en residencias de ancianos serán los primeros en recibir las primeras dosis para, progresivamente, ampliar el rango de vacunación a la población general. "Queremos que nuestros ancianos, los trabajadores sanitarios y el personal de emergencia sean los primeros. Eso reducirá rápida y dramáticamente las muertes y hospitalizaciones".

En un tono triunfalista, Trump trata de anotarse con este discurso el último tanto de su legislatura: "Cuando el virus chino invadió nuestras costas, prometí que produciríamos una vacuna en tiempo récord antes de fin de año. Dijeron que no se podía hacer, pero con el anuncio de hoy hemos logrado ese objetivo".

Trump quiere la primera vacuna en 24 horas

El primer envío de vacunas consta de unos 2,9 millones de dosis, que Trump pretende empezar a poner en 24 horas. Miembros del Departamento de Sanidad, entre ellos el secretario de Salud y Servicios Humanos Alex Azar, habían sido más cautos, al asegurar que el fármaco puede ser administrado a partir del lunes o martes próximo.

Pfizer ha asegurado a EEUU otros 25 millones de dosis antes de final de año y completar, para marzo y ya con Joe Biden en la presidencia, las 100 millones adquiridas por el Gobierno de Trump por 1.950 millones de dólares.

El entusiasmo por la distribución del fármaco contrasta con los datos que presentan a Estados Unidos como un país con una alta tasa de escépticos. Según una encuesta realizada por Reuters e Ipsos, solo el 61% de los estadounidenses se muestran abiertos a vacunarse. Entre estas cifras, destaca la postura adoptada por el 35% de las mujeres, que asegura no estar interesada (o no mucho) en recibir el fármaco. Según el Departamento de Trabajo de Estados Unidos, son las madres las que toman el 80% de las decisiones relacionadas con la salud del entorno familiar.

Estados Unidos registra las mayores cifras totales de contagios y decesos del mundo. Desde el primer caso, el país ha reportado más de 15,6 millones de infecciones y 293.000 fallecidos a causa de la pandemia, unos números que han situado a varios estados al límite de su capacidad hospitalaria.

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12 de diciembre de 2020 - 09:23 h

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