El Cardenal Cisneros cubre con tablones los ventanales en obras para evitar el frío después de la presión de las familias
Familias y estudiantes del IES Cardenal Cisneros celebran una victoria temporal. Las aulas de este histórico instituto de Madrid, construido hace un siglo, se habían quedado frías durante el invierno después de unas obras en el centro dejaran sin cristales las ventanas de sus pasillos. Cuando llegó enero y los grandes ventanales seguían huecos y apenas cubiertos con un plástico volátil, las bajas temperaturas en clase volvieron a levantar críticas contra la planificación de las obras.
Una semana después de que empezaran las denuncias al reanudarse el nuevo trimestre, las familias celebran que las ventanas han aparecido cubiertas con unas placas de plenur a modo de tablones, que tapan los semicírculos de la parte superior de las ventanas. A finales de octubre, este periódico se hizo eco de la retirada de hasta 28 cristales para instalar en su lugar unos nuevos y aislantes, con rotura de puente térmico.
Entonces la dirección del centro había enviado a las familias un mensaje sobre los trabajos de mejora, que afectan sobre todo a sus estructuras de eficiencia energética y al sistema de protección antincendios. La Comunidad de Madrid aprobó este verano una inversión de 1,45 millones de euros para hacer reformas en seis colegios e institutos de Madrid, Alcalá de Henares y San Fernando de Henares, entre ellos el Cardenal Cisneros.
Cuando las obras se pusieron en marcha, desde la dirección pidieron a las familias que “confíen en que la primavera siempre llega”, haciendo una comparación entre el transcurso de las estaciones y la espera hasta el final de las obras. “Ha llegado el primer frío y nos pilla sin ventanas en los pasillos [...] Les rogamos que pidan a sus hijos que vengan al centro con ropa adecuada para estas circunstancias actuales”, sigue el escrito, que pide a los usuarios “ser pacientes como hasta ahora”, remitieron entonces.
La semana pasada, un representante de las familias acudió al centro y solicitó medir con un termómetro de mercurio la temperatura ambiente en las aulas más afectadas, la primera y la tercera, donde aún varios ventanales permanecían casi al descubierto. El presidente de la AFA (Asociación de Familias de Alumnos), Daniel Moreno, se personó en el instituto Cardenal Cisneros, pero obtuvo una negativa del director y este le emplazó esperar hasta que actuaran las instituciones, en las que dijo haber puesto recientemente el asunto sobre la mesa. El representante de los padres y madres del centro solicita una solución “completa” y pide traer cuanto antes los critales con rotura de puente térmico.
En declaraciones a Somos Madrid, Moreno señala que las placas de plenur logran retener el aire pero solo “hasta cierto punto”, y que los estudiantes aún le trasladan la sensación de frío en las aulas que se prolonga desde hace meses. Mientras esa solución llega, las familias piden colocar calefactores o al menos estudiar la viabilidad de una medida provisional como esa y exigen a la Consejería de Educación, responsable última de los centros educativos en la región, que agilice en lo posible la respuesta definitiva dados los retrasos en la obra.
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