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Los comuneros de París: la gran obra La Comuna que cayó en el olvido

Estatua de Ramón de Cala y Barea

Hoy, 18 de marzo, se cumplen 150 años del movimiento insurreccional que llevó a la proclamación de la Comuna de París, que gobernaría la capital francesa durante 60 días bajo los principios de un socialismo autogestionario participado de diferentes familias políticas.

En el número 6 de la calle de San Mateo, donde estaban las oficinas del periódico La Igualdad y la imprenta de Federico Escamez, se publicaron en 1871 y 1872 dos volúmenes (más de mil páginas) sobre los recientes episodios de La Comuna de París. El libro llevaba por título Los comuneros de París. Historia de la Revolución Federal de Francia en 1871, y su autor era el político jerezano Ramón de Cala. Desde las páginas de La Igualdad, Ramón de Cala sostuvo una polémica con Pi i Margall, que pasa por ser el patriarca de los federalistas españoles. Este, por cierto, será el ilustre prologuista de Los comuneros de París.

De Cala habla en el libro de un acontecimiento que vivió como espectador. Con casa en París, llega a la capital francesa en marzo de 1871, precisamente. Sobre la Comuna escribirá en el semanario La Ilustración republicana federal, que se publica durante los años 1871 y 1872, y que hizo gran propaganda de esta revolución desde una perspectiva republicana y democrática.

Ramón de Cala nació en Jerez de la Frontera en 1827 en el seno de una familia acomodada, sumergiéndose desde muy pronto en las aguas de la política local. Toma contacto con socialistas utópicos y demócratas, como los gaditanos Fermín Salvochea, José Bartolero o Fernando Garrido, y demuestra tener una gran sensibilidad social, que marcaría toda su vida política. Implicado en la sublevación del Cuartel de San Gil contra Isabel II, en junio de 1866, tiene que exiliarse en París, donde tiene la residencia que, precisamente, arderá durante los sucesos de 1871. De vuelta a España, participa en la Revolución Gloriosa de 1868 en Cádiz, ciudad donde acabará de alcalde y, a renglón seguido, como candidato a Cortes por la circunscripción de Jerez (será diputado durante la legislatura constituyente, los años 1869 y 1870).

Viviendo en Madrid a causa de su carrera política participa intensamente del mencionado periódico La Igualdad y también en El Combate, ambos de inclinación republicana federal (la rama más socialmente comprometida de la familia republicana). Algunos de sus artículos contra Prim y su amistad con el diputado radical José Paúl y Angulo, presuntamente implicado en su asesinato, hicieron que se le señalara también como una de las personas implicadas en el magnicidio, aunque no parece haber pruebas de que así fuera.

Ya Federica Montseny recuperó la figura de Ramón de Cala en 1930 a través de las páginas de La Revista Blanca. Montseny reivindicaba especialmente esta obra sobre La Comuna, de la que decía que es “quizá la mejor de cuantas se han escrito sobre la Commune de París”, aunque afirmaba que entonces ya se encontraba en el olvido.

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