Querella de CC.OO contra el director y también contra el exdirector de Bomberos del Ayuntamiento de Madrid, al que cesó Almeida
CC.OO. Madrid ha presentado una querella penal contra el exdirector general del Cuerpo de Bomberos de Madrid Enrique López Ventura, y contra el actual jefe del Cuerpo, Carlos Marín, por “poner en riesgo la vida” de la plantilla debido a una falta estructural de personal y por “priorizar la apariencia sobre la seguridad”.
El sindicato acusa a ambos dirigentes de la presunta comisión de delitos contra los derechos de los trabajadores, lesiones por imprudencia grave y prevaricación administrativa por omisión, según recoge un comunicado de CC.OO. en el que inciden en que las decisiones de López Ventura y Marín han puesto en riesgo a la plantilla.
“Lo que hemos vivida en el Cuerpo de Bomberos de Madrid durante estos años no es una mala racha ni un problema puntual. Es el resultado de una gestión que ha priorizado la apariencia sobre la seguridad”, ha denunciado el secretario general de la sección sindical de Bomberos de CC.OO., David Gómez.
En concreto, denuncian que el Cuerpo lleva “muchos años” operando con una plantilla insuficiente, lo que ha desembocado en una sobrecarga del trabajo que provoca “agotamiento físico y emocional”, la imposibilidad de mantener ese ritmo durante años, y un impacto directo en la vida personal y laboral de los bomberos de la capital. Esta “sobrecarga” ha supuesto para la corporación municipal un ahorro estructural significativo“ cuyo coste, sin embargo, ”lo han pagado los trabajadores con su salud“, según CCOO. Recuerdan que el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, se comprometió a alcanzar los 1.700 efectivos en 2025 y no se ha llegado a tal cifra.
Según el sindicato, la Jefatura del Cuerpo de Bomberos y la Dirección General han recurrido a una “estrategia de apariencia” con la que “maquillar la escasez” de la plantilla. Les acusan de mantener la presencia pública en grandes eventos incluso cuando la normativa lo prohíbe por falta de efectivos. De acuerdo con el sindicato, estas actividades tienen más bien el objetivo de visibilizar la marca de los Bomberos y tienen “intereses de representación”. Sin embargo, el hecho de haberlas suspendido habría levantado sospechas para el resto del servicio, y para mantenerlas hubo que detraer efectivos de los parques.
“Para realizarlas se vaciaron parques, desatendiendo los territorios asignados a cada uno de ellos y obligando a cubrir los siniestros que se produjeran con efectivos de zonas diferentes”, explican desde el sindicato, que añade que esto deriva en un “efecto en cadena” de tiempos de respuesta más largos y menor capacidad.
Como ejemplo, señalan el dispositivo desplegado durante la visita del Papa León XIV a Madrid a principios de junio, cuando, según afirman, los Bomberos operaron “al 60-66% del personal requerido” para un nivel máximo de activación pese a que el sindicato había alertado previamente de la situación al alcalde.
CAMBIO DE NORMATIVA PARA “CUBRIR LA TEMERIDAD”
La querella alude en última instancia a la modificación de la normativa interna aprobada el 10 de junio, un día antes del cese del entonces director general. A juicio de CCOO, el cambio rebajó los estándares operativos para adaptarlos a las prácticas que se venían aplicando y que, según sostiene, incumplían la regulación anterior.
“Quien modifica una norma para hacer compatible con ella una conducta que venía siendo contraria a la normativa interna, está reconociendo implícitamente que esa conducta era inadmisible”, han aseverado desde el sindicato, que además considera que López Ventura era “plenamente consciente” de que la querella penal era “inminente”.
Por último, CC.OO. ha cuestionado también el nombramiento del actual jefe del Cuerpo al considerar que fue una designación “discrecional” sin procedimiento de concurrencia y pese a que, según afirman, otros mandos acumulaban una experiencia superior.
Para CC.OO., la responsabilidad penal de ambos es el foco central de su querella. Consideran que se ha generado un “estado de riesgo grave” mantenido en el tiempo tanto para los bomberos como para la ciudadanía y advierten de que podrían producirse “pérdidas de vidas humanas o daños personales irreparables” si no se toman medidas.
0