Así será la futura tarifa de transporte de Madrid: virtual, sin recargas y con un sistema que calcula la opción más barata
La Comunidad de Madrid avanza en el diseño de su nuevo sistema de pago del transporte público, que estará operativo a partir de 2027. Se trata de un modelo basado en cuenta digital, conocido técnicamente como Account-Based Ticketing (ABT), que eliminará la necesidad de recargar tarjetas y permitirá que cada usuario pague automáticamente la tarifa más barata según los viajes de cada usuario.
El pasado mes de septiembre, el Gobierno regional anunció su intención de implantar este sistema, adelantando únicamente que el cobro se haría al final del día en función del uso del transporte. Ahora, el Consorcio Regional de Transportes ha concretado su funcionamiento y ha detallado el proceso al que se están sometiendo las empresas que han sido seleccionadas para diseñarlo.
El llamado Ticketing Basado en Cuenta (Account-Based Ticketing o ABT) vincula los trayectos del pasajero a un perfil digital. Esto facilita que no se cobre en el momento que el ciudadano atraviesa el torno, sino al final del día, calculando la tarifa más barata posible según los viajes efectuados y la frecuencia, lo que ofrece mayor comodidad y flexibilidad.
Entre sus principales ventajas, este modelo permitirá a los viajeros prescindir de billetes físicos y recargas, ya que podrán utilizar directamente tarjetas bancarias, teléfonos móviles, relojes inteligentes o códigos QR para validar sus trayectos. Todos los viajes quedarán registrados en una cuenta centralizada, desde la que el sistema aplicará automáticamente la tarifa diaria o mensual más económica. Además, los usuarios podrán consultar el detalle de sus desplazamientos, recibir notificaciones y gestionar los métodos de pago asociados a su perfil digital.
Para desarrollar este proyecto, el Ejecutivo autonómico ha desplegado una inversión de 40 millones de euros. Desde la Comunidad de Madrid justifican la implantación del ABT como “un importante avance tecnológico y una mejora para millones de viajeros, que ya no tendrán que recargar sus tarjetas ni comprar títulos sencillos”.
Según destacan desde el Gobierno regional, la transición hacia este sistema situará al transporte público madrileño “a la vanguardia tecnológica”, poniéndose al nivel de ciudades como Londres o Singapur, donde ya funciona con éxito. En el caso de la capital de Reino Unido, la ABT funciona como un sistema de “pago por uso basado en cuenta” que está totalmente integrado con el sistema contactless y la tarjeta Oyster, el análogo del abono de transporte de Madrid en Londres.
En la práctica, el usuario no compra un ticket ni carga un abono. Simplemente pasa una tarjeta contactless, un móvil o la Oyster al entrar y salir del transporte. Cada validación genera un registro de viaje que se almacena en el sistema central de Transport for London, la autoridad pública responsable de la red de transporte de Londres. A lo largo del día, el sistema va acumulando todos los trayectos y, de forma automática, calcula la tarifa más barata posible según las reglas de precios. Al final del día, o del periodo correspondiente, se aplica el cobro definitivo.
Un elemento clave en Londres es el sistema de tarifa máxima o fare capping: cuando la suma de los viajes alcanza el precio de un abono diario o semanal equivalente, el resto de los trayectos dentro de ese periodo dejan de cobrarse. Es decir, el usuario nunca paga más de ese límite, aunque siga viajando.
Además, el sistema optimiza los viajes como si fuera una “contabilidad inteligente”, ya que puede ajustar automáticamente combinaciones de trayectos para aplicar el tope más ventajoso, siempre que el usuario use el mismo medio de pago. En el caso de la semana, el límite funciona de lunes a domingo.
Las empresas que se disputan el diseño de la tarifa
El Consorcio Regional de Transportes publicó hace más de seis meses la licitación para encontrar la empresa que se encargará del diseño del sistema. Ya ha pasado por una primera fase que consitía en un concurso de proyectos al que se presentaron todas aquellas empresas interesadas.
De entre todas las propuestas, más de una decena, el organismo dependiente de la Consejería de Transportes ya ha seleccionado a las seis empresas que pasan a la siguiente fase. Entre ellas se encuentran algunas de las mayores tecnológicas de referencia mundial en el sector y la agraciada disfrutará de un contrato que tendrá una duración de diez años.
Los grupos empresariales que han pasado esta primera fase de la evaluación técnica han sido la turca Kentkart, la alianza entre la estadounidense Cubic y la española Eysa, la anglo-italo-japonesa Hitachi Rail, el consorcio formado por la británica Masabi y la multinacional Accenture, la española Inetum junto a la suiza BPC, y la también española Indra, asociada con la alemana Kontron. Fuera del proceso de selección quedaron la española Revenga Ingenieros, por encontrarse en concurso de acreedores, la singapureña AurionPro Transit, la española GMV, la madrileña Alestis en alianza con la francesa Ubitransports y la alemana INIT.
Desde el Consorcio explican que “esta fase se ha resuelto tomando como referencia experiencias reales y verificables en sistemas ABT”. Para ello, sus técnicos han llevado a cabo una evaluación rigurosa de la experiencia internacional de los candidatos a diseñar la futura tarifa madrileña y, a la vez, han acreditado la solvencia técnica de las compañías participantes.
Este será el próximo paso en el proceso de modernización del transporte madrileño. El pasado mes de enero, después de un periodo de pruebas con miles de voluntarios, la Comunidad de Madrid activó para todos los usuarios que lo deseen la tarjeta virtual de transportes para títulos personales. Desde entonces, los viajeros pueden utilizar su abono directamente desde el teléfono móvil, una opción que ya está disponible desde hace casi cuatro meses.
0