Verano de obras a 40 grados en Oporto, que transforma Carabanchel desde su epicentro: “Casi todo está cortado”
Moverse por la calle de la Oca se ha complicado este verano. Las obras para la remodelación de esta y otras grandes avenidas que vertebran Carabanchel, como la del General Ricardos, tienen el barrio de Oporto patas arriba. Al ser un trabajo ambicioso y que pretende reformular todo el entorno con 1.443 metros cuadrados más de superficie peatonal, 110 árboles y más de 3.200 arbustos para extender la vegetación en la glorieta Valle de Oro. Este es el punto neurálgico y uno de los principales espacios públicos en Carabanchel Bajo. Allí está la estación de Metro, que conecta con la Circular (línea 6) y la L5; también la plaza de Oporto, que hoy es foco de críticas por su suciedad, ruido o la sensación de inseguridad pero se transformará con una renovación integral del pavimento y la instalación de una nueva fuente ornamental, en torno a la que se plantea adecuar la medianera y sus zonas ajardinadas.
La inversión total se ha cifrado en más de cinco millones de euros y forma parte de la estrategia municipal para impulsar el distrito como centro cultural y nido de artistas. El plan es continuar las obras hasta, al menos, la segunda mitad de 2027; por lo que queda un año para verlas concluir. Mientras tanto, caminar por el barrio se ha convertido en un campo de minas. “Últimamente está casi todo cortado, o hay desniveles por las obras y cruces en los que tienes que dar un rodeo, porque hay vallas bloqueando”, relata Isabel, a la salida de un outlet minorista que hace esquina con la calle de Matilde Hernández.
Como son las cuatro y media de la tarde, a su alrededor no ve ningún operario. Desde 2023, y a raíz de varias muertes por calor entre trabajadores a pie de calle, tanto el Ayuntamiento de Madrid como el Ministerio de Yolanda Díaz impulsaron nuevas medidas para blindar a los empleados que pasan sus jornadas al aire libre y con temperaturas cada vez más elevadas. Los primeros crearon un protocolo de actuación frente a las alertas de la AEMET (Agencia Estatal de Meteorología), y los segundos aprobaron un real decreto para limitar actividades a ciertas horas de la tarde, en los picos de calor.
Sin embargo, y aunque queda un rato para que vuelvan a funcionar las excavadoras, regrese el tránsito de camiones o los peones y topógrafos reaparezcan en la carretera. De momento, los trabajos mantienen varios puntos del Valle de Oro delimitados por paneles, con buena parte del suelo levantada. No solo en la calle de la Oca o el entorno de la plaza de Oporto, donde predomina una calle amplia dividida en tres secciones: una central, por la que aún pasan los coches, y dos a cada lado que ocupan secciones de la acera. A principios de julio, en esas vías laterales es donde se está excavando el terreno y son visibles los conductos subterráneos, junto a los que queda apilado el material de obra en contenedores o casetas metálicas.
El Área de Obras y Espacios Públicos, órgano municipal que coordina la remodelación íntegra de este eje comercial (el “más importante de Carabanchel”, según la nota informativa que anunció en abril la aprobación del proyecto), explica que los trabajos comenzaron precisamente en la calle de la Oca, reduciendo la calzada a un único carril por sentido y añadiendo un nuevo carril bici bidireccional, que conecte con el que ya atraviesa la glorieta Valle del Oro. Sobre la remodelación de la plaza de Oporto, recuerdan en declaraciones a Somos Madrid que esta es la actuación número 47 en un espacio similar desde que José Luis Martínez-Almeida llegó a la Alcaldía, en 2019.
“La transformación de la ciudad pasa por grandes proyectos, pero también por actuaciones en los barrios que mejoran su espacio público y la calidad de vida de los vecinos. Y en este sentido las plazas son muy importantes como lugares de encuentro”, concluyen, manteniendo las previsiones inicialmente anunciadas: segunda mitad de 2027, más o menos coincidiendo con estas fechas. Sin embargo, es precisamente ahora cuando los trabajos afrontan sus días más calurosos, con temperaturas que esta misma semana oscilan entre los 35 y los 40 grados en Madrid.
Los 5,3 millones invertidos en actuaciones alrededor de Oporto, y que el concejal-presidente Carlos Izquierdo celebró ensalzando un “crecimiento récord” de la inversión en Carabanchel, irán a completar tres objetivos principales: dinamizar el comercio local, mejorar las condiciones ambientales y estéticas del entorno o abrir paso al peatón, mejorando la accesibilidad. Para lograrlo, en este tiempo se trabaja en ensanchar las aceras, renovar pavimentos, repasar el alumbrado público y el resto del mobiliario urbano o construir “una galería de servicios”.
Así describe el Ayuntamiento de Madrid este nuevo sistema, para el que se ha hablado de una galería subterránea con cajones de servicio bajo acera. La idea es que sea ahí dentro donde se guarden los conductos para el agua, la electricidad, redes telefónicas, etc., según los planes del departamento de Obras. Para la plaza de Oporto, que antes quedaba divida en dos mitades inconexas, se distribuirá el tráfico de la avenida y la calle del Valle de Oro a través de un único vial, con doble sentido y que conecte con la Oca.
Las actuaciones prevén dejar solo un cruce con la calle de General Ricardos, de forma que el resto de la calzada también se abra al peatón. Con el espacio disponible se crearán dos nuevas estancias para caminantes: una estará al suroeste de la plaza, donde la vegetación mejore la sensación térmica y quede “protegida del tráfico por parterres, arbustos y arbolado” y destinada a convertirse en un espacio de juego para niños, donde los mayores también pueden hacer ejercicios. La otra, en cambio, se situará en el tercio noroeste (justo a la salida del metro) y adoptará un “carácter más comercial”, con terrazas, zonas despejadas y usos “multifuncionales”.
Las reformas también contemplan la construcción de un carril bici de casi dos kilómetros de longitud, que ha sido promocionada como una “alternativa de transporte sostenible”. “El objetivo es ofrecer a los ciudadanos una infraestructura ciclista segura y cómoda para sus desplazamientos cotidianos”, ha resaltado el Ayuntamiento. El que actualmente atraviesa parte de la calle del General Ricardos, y que pasa frente a los Jardines de Vista Alegre, es especialmente estrecho y ha sido foco de críticas por su estado en la acera. A la espera de que el calor termine y el verano permita agilizar las obras, las previsiones para esta gran promesa al barrio continúan su cauce.
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