Entrevista Primera mujer inspectora de la Policía Foral

Cristina Eseverri: “Hay que visibilizar más la figura de la mujer policía para conseguir una mayor presencia femenina en los cuerpos de seguridad”

La inspectora de la brigada asistencial de la Policía Foral, Cristina Eseverri

Hasta hace poco más de dos meses era necesario recurrir a la ficción para encontrar a una mujer inspectora en la Policía Foral. En concreto, a la trilogía de la escritora Dolores Redondo en la que la inspectora de homicidios Amaia Salazar es la protagonista. Dolores Redondo imaginó a una mujer al frente de una unidad de la policía autonómica navarra cuando no había ninguna a los mandos de una brigada en este cuerpo. Eso hasta febrero de este año, cuando Cristina Eseverri se ha convertido en la primera mujer inspectora de la Policía Foral. Está al frente de la Brigada de Asistencial, la unidad que investiga los delitos de violencia de género y sexual. Cristina le resta importancia al hecho de ser la primera mujer en llegar al cargo aunque sí lamenta la poca presencia femenina en el cuerpo y espera que con cargos como el suyo, con una mayor visibilidad, más mujeres se animen a dar el paso de entrar en la Policía y más niñas quieran desde pequeñas formar parte de los cuerpos de seguridad.

¿No le resulta sorprendente que haya llegado antes en la ficción que en la realidad?

Yo creo que en este caso ha sido así porque la Policía Foral es un cuerpo más pequeño que otros en los que sí hay varias y grandes inspectoras.

Dolores Redondo celebró en las redes sociales que lo que ella en su día imaginó ahora sucediese de verdad en el cuerpo. ¿Cómo sienta eso?

Para mí fue un honor y una gran sorpresa. Tuvo el gran detalle de llamarme por teléfono, cosa que me hizo muchísima ilusión. Soy fiel seguidora suya, he leído los libros y también he visto las películas. Se mostró encantadora conmigo y hemos quedado en conocernos cuando pase esta situación de pandemia. 

¿Siente una mayor responsabilidad por ser la primera en llegar a ese puesto?

Es cierto que siento una gran responsabilidad, pero no por el hecho de ser la primera mujer, sino por ser inspectora y querer ser muy competente en mi trabajo. Por la gestión adecuada de un gran equipo y por querer ofrecer un servicio de máxima calidad.

Está, además, al frente de una de las brigadas esenciales del cuerpo, la encargada de investigar delitos de violencia de género y sexual.

Sí, es un grupo que siempre ha sido referente en Navarra en materia de violencia de género y la investigación de delitos sexuales y por eso me motiva y emociona especialmente estar al mando de esta unidad. Deseo continuar en esa línea y mejorar día a día. 

¿Es importante que una mujer esté al frente de esta brigada en concreto?

Yo más que en el género creo en las personas. Lo importante es que quien esté al frente de esta unidad esté convencido o convencida de la importancia que tiene una atención inmediata y de calidad a las víctimas de violencia contra la mujer en todas sus formas, y posteriormente, una protección efectiva. En investigar exhaustivamente este tipo de delitos y hacer todo lo posible por contribuir a erradicar este tipo de violencia. 

¿Por qué cree que hay tan pocas mujeres en la Policía Foral?

Es algo que me da mucha pena. Creo que es porque hasta ahora no ha habido un atractivo por parte de las mujeres hacia la profesión de policía. Afortunadamente, esto está cambiando, me consta que cada vez más mujeres quieren ser policía. Tenemos que visibilizar más la figura de la mujer policía, la función policial y las distintas especialidades que ofrece. Es una profesión muy gratificante.

¿Qué balance hace de estos dos meses que llevas como inspectora?

El balance personal es muy positivo, estoy encantada con el destino y con mis compañeros, es un gran grupo humano y muy profesional.  En relación al trabajo, me ha sorprendido el volumen de asuntos a investigar y, sobre todo, el número de delitos sexuales que se están dando. Es algo que me preocupa mucho. 

¿Han aumentado en los últimos meses?

Todavía no tengo datos suficientes como para sacar conclusiones y es un tema muy delicado. Es cierto que desde que he llegado ha habido varios casos delicados en menores de edad. Es un tema que me gustaría estudiar y analizar con detalle. 

¿Puede influir en eso las nuevas tecnologías, el hecho de que el acoso ahora se puede iniciar por el móvil y las redes?

Personalmente considero que las nuevas tecnologías favorecen este tipo de delincuencia sobre todo en ciertas edades, lo que es preocupante. Por ello, me parece fundamental incidir en la educación para su prevención.  

¿Le afecta personalmente el tratar con víctimas de violencia machista?

No es fácil, te enfrentas a casos muy delicados de personas que han sufrido un proceso de victimización muy doloroso y es muy difícil que no te afecte personalmente. Hay que ser muy fuerte mentalmente. 

¿Cómo es su trabajo?

Mi trabajo consiste en dirigir y gestionar la unidad, pero también realizo funciones operativas. Desde la Brigada de Asistencial, se investigan e instruyen delitos de malos tratos en el ámbito familiar, violencia doméstica y delitos contra la libertad e indemnidad sexual. A modo de ejemplo, si una mujer desea denunciar un delito de malos tratos por parte de su pareja, se le atiende, escucha y orienta. Se le toma la denuncia y posteriormente se hace una valoración de riesgo para ofrecerle una protección efectiva y evitar un nuevo episodio violento y por último un seguimiento en el tiempo. La recepción de la denuncia es un proceso largo y complejo, la media de una denuncia de violencia contra la mujer son 3/4 horas de declaración, y debe ser recogida por personal especializado. Es un momento muy difícil para la víctima al tener que revivir hechos dolorosos y es fundamental por nuestra parte, empatizar con ella, mostrar la mayor sensibilidad y asistirle lo mejor posible. En función del nivel de nivel de riesgo apreciado en la valoración, se le da un tipo de protección policial diferente. El nivel de riesgo oscila entre no apreciado y extremo, en cuyo caso a la víctima se le asigna protección diaria y permanente. También se efectúa un control sobre el agresor.

¿Y cuando no es a raíz de una denuncia?

Muchas veces las mujeres llaman pidiendo información porque todavía no están decididas a denunciar o desconocen el procedimiento. En ese caso, lo que hacemos es orientarles y explicarles con detalle el proceso y las derivamos a los recursos especializados de atención integral que Navarra dispone para víctimas de violencia contra la mujer al objeto de asistirles, empoderarlas y conseguir su completa recuperación. 

¿Cuándo decidió que quería ser policía?

Siempre me ha atraído la profesión, incluso antes de estudiar la primera carrera. Una vez finalicé los estudios, con 24 años, decidí que quería ser lo que siempre había deseado y me presenté a la oposición. Desde ese momento, he estado muy orgullosa de la decisión tomada, soy feliz como policía. 

¿En qué unidad entró?

El primer año trabajé en Seguridad Ciudadana, unidad muy operativa en donde estuve muy a gusto. A los pocos meses tuve la oportunidad de acceder a la División de Información, donde he permanecido hasta ahora. Trabajar en esta unidad me ha permitido desarrollar funciones policiales muy diversas y especializarme en ellas. Durante este tiempo he desarrollado funciones más preventivas y de protección y ahora paso a un ámbito más asistencial. Y por otro lado, de gestión por mi nuevo empleo. 

¿Cómo se decidió a promocionar?

Siempre he tenido en la cabeza promocionar, pero como estaba encantada desarrollando mi trabajo en la unidad de información, siempre que he tenido la oportunidad de promocionar he decidido que no era el momento. Pero cuando surgió esta posibilidad lo vi claro, era el momento. Al presentarme a las plazas de inspector, no sabía que acabaría en esta unidad, eso fue elección de la jefatura de la Policía Foral, y la verdad es que estoy encantada y muy motivada.

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Publicado el
11 de abril de 2021 - 21:30 h

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