Navarra adaptará su sistema judicial para evitar la doble victimización de los menores que denuncian abusos sexuales

Un menor en una foto de archivo

A finales del pasado mes de septiembre la Sección Segunda de la Audiencia de Navarra absolvió por segunda vez a un hombre acusado de haber abusado sexualmente de una hijastra de 14 años en Pamplona después de que la menor, que en un primer momento denunció haber sido víctima de un abuso sexual, le exculpara relatando que fue ella quien, estando él dormido y "borracho" en el sofá, se puso encima de él y mantuvo la relación sexual sin que el procesado se percatara. En la sentencia, que generó mucho revuelo en la sociedad navarra, los magistrados destacaron que la denunciante, a preguntas de la juez instructora, fue "incapaz de hacer una narración libre de lo sucedido" y durante toda su la declaración "adoptó una postura corporal algo encogida y cerrada, manteniendo la cabeza y la mirada baja". Añadieron que la joven respondió a las preguntas "de modo difícilmente audible y en forma muy breve, en muchas ocasiones solo con monosílabos de sí o no". "No dio detalles. Ante preguntas concretas, recurrió a decir no sé o se adhirió a las respuestas proporcionadas por la señora juez y la perito psicóloga forense". Para evitar la "doble victimización" de los menores víctimas de abusos sexuales al someterse al proceso judicial y con la intención de mejorar la calidad de su testimonio en el juicio, el Gobierno de Navarra va a impulsar un modelo de atención "amigable" que ya funciona en otros países.

El Ejecutivo foral ha firmado recientemente un acuerdo con Save The Children para que realice un diagnóstico de la atención que se presta actualmente en Navarra a los niños, niñas y adolescentes víctimas de abuso sexual. El objetivo es mejorar dicha atención e implantar, en un futuro, el denominado modelo Barnahus para la configuración de entornos amigables en su contacto con la Justicia.

Según explica Save The Children, este modelo, también conocido como “la casa de los niños y niñas”, que ya se aplica en Estados Unidos y varios países del norte de Europa, consiste en poner al niño o niña víctima se los abusos sexuales en el centro para que este no tenga que desplazarse en los diferentes servicios implicados en el caso, ni repetir tantas veces su historia. "En lugar de ir a comisaría a prestar declaración, el niño acude a la Barnahus donde se le hace directamente una entrevista forense que es grabada y todos los actores involucrados en el caso la ven por circuito cerrado. La grabación de la entrevista forense permite recoger el testimonio del niño lo antes posible, lo cual facilita su recuperación y evita que tenga que ir al juicio oral".

El director general de Justicia del Gobierno de Navarra, Rafael Sainz de Rozas explica a elDiario.es que de esta forma "el menor pasa de ser una fuente de prueba, un mero testigo, a ser el centro de atención de los poderes públicos" ya que las vivencias del menor que sirven como prueba preconstituida del delito se conocen en un entorno más cómodo para él y mediante una conversación espontánea con los psicólogos en lugar de con preguntas taxativas. "Se trata de minimizar el riesgo de estrés al que es sometido la víctima cuando se le somete a una declaración a la doble victimización que sufre cuando tiene que revivir ese episodio en distintas instituciones", añade.

En Navarra, los menores que denuncian abusos sexuales ya declaran en unas salas especiales acondicionadas de forma similar a las del modelo Barnahus, pero con la diferencia de que estos espacios se encuentran dentro de los juzgados. "El mero hecho de tener que ir al Palacio de Justicia y de tener que pasar por todo el entramado de servicios, ya es doloroso para la víctima", apunta Rozas, que señala que con este modelo se mejoraría esa situación, ya que se daría una atención integral al menor.

La otra finalidad de este proyecto además de la de poner a la víctima en el centro a través de esa atención integral, es la de mejorar la calidad de sus testimonio ante la Justicia para evitar casos como el de la menor de 14 años que exculpó a su padrastro en una declaración a base de monosílabos y en "una postura corporal algo encogida y cerrada, manteniendo la cabeza y la mirada baja". Con este modelo se garantiza la atención psicológica inmediata a la víctima en el momento en el que acude a denunciar los hechos, algo que no ocurre actualmente, ya que hasta que no se ofrece hasta que se toma la prueba preconstituida. "Algunas veces tarda mucho tiempo y la ayuda psicológica llega tarde", apunta Sainz de Rozas.

El plan del Gobierno de Navarra es poder comenzar los trabajos para la puesta en marcha de este modelo de Justicia para los menores víctimas de abusos sexuales en verano de 2022, una vez se reciba el informe de Save The Children, en el que se detallará si hacen falta o no nuevos recursos, o son suficientes los que ya existen en la comunidad foral. Desde el Ejecutivo resaltan que el trabajo se hará en todo momento de manera coordinada con los jueces.

Ley Foral de atención y protección a la infancia y adolescencia

Este modelo está además alineado con otra de las propuestas del Departamento de Justicia y Políticas Migratorias del Gobierno navarro, la ley Foral de atención y protección a la infancia y adolescencia y de promoción de la familia, los derechos de los y las menores y de la igualdad, de la que ya existe un anteproyecto.

En él se recoge la creación de un centro para menores en el que se den entornos amigables a la hora de interactuar con la Administración de Justicia. La idea se ha contrastado con el Decanato de los juzgados de Pamplona, la Fiscalía y la Secretaría de Gobierno del Tribunal Superior de Justicia, quienes “han acogido favorablemente la propuesta”, asegura Sainz de Rozas.

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