La histórica subida del BNG sacude el tablero de la izquierda gallega
La izquierda gallega ha sufrido una nueva sacudida. La histórica subida del BNG, que con Ana Pontón como candidata ha pasado de 6 a 19 escaños, ha reordenado las posiciones y ha colocado a los nacionalistas como cabeza de la oposición. Por detrás, el Partido Socialista, que con 14 diputados se queda como estaba. Pero la gran sorpresa de la jornada, que al contrario de la escalada nacionalista, ninguna encuesta consiguió detectar, es el final parlamentario de lo que en su día se llamó nueva política. Galicia en Común, la coalición integrada por Podemos, Esquerda Unida, Anova y algunas mareas municipales, no ha obtenido representación.
La impresionante recuperación de los nacionalistas los ha llevado a superar incluso el techo que había alcanzado Xosé Manuel Beiras en 1997, que entonces consiguió 18 diputados y también superó al PSdeG. Una campaña personalista, en la que Pontón incluso abrió la casa natal de su aldea de Chorente (Sarria, Lugo) a la prensa, un discurso sin asperezas y una continua reivindicación de su condición feminista, impulsó sus resultados. “No oculto que queríamos más, que queríamos una nueva etapa en nuestro país, pero empezamos a trabajar desde ya para que dentro de cuatro años el cambio sea posible”, afirmó Pontón. Detrás de su resultado, añadió, está “la coherencia, la perseverancia y el amor a Galicia”. El BNG cierra definitivamente una de las etapas más convulsas de sus casi 40 años de existencia, la que comenzó en 2009 con la caída del bipartito y se agravó en 2012 con la ruptura de la Asemblea de Amio.
Lo cuenta Daniel Salgado.