La presidenta del PP vasco rompe su silencio, denuncia el “triste” resultado de Iturgaiz y pide mirar al ejemplo de Galicia
“¡Vaya hostia!”. En el PP es recordada la imagen de Rita Barberá lamentando los resultados electorales de 2015, que la sacaron de la alcaldía de Valencia. En las filas de los 'populares' vascos no pocos pensaban exactamente eso mismo y justamente con las mismas palabras al conocer que la candidatura de Carlos Iturgaiz se queda en solamente 5 escaños, uno de los cuales recaerá en José Manuel Gil, un guipuzcoano de Ciudadanos empotrado en Álava. Sin embargo, ovacionado y con un cierto tono triunfalista, Iturgaiz ha orillado toda autocrítica en su valoración de los resultados. Como si nada hubiera ocurrido.
A juicio de Iturgaiz, los datos del 12 de julio son una “meta volante para acabar con el Gobierno de Sánchez e Iglesias”. “Esto es una carrera de fondo”, ha indicado Iturgaiz, que ha dado a entender que liderará un “grupo constitucionalista” en el Parlamento Vasco “con más fuerza que nunca”. “Esta coalición va a ser el referente”, ha clamado.
Amaya Fernández, presidenta del PP vasco, no ha ofrecido ni un solo mitin en esta campaña. Su línea, que es la de Alonso, ha quedado completamente desplazada. Iturgaiz ha intentado seducir a los votantes de Vox y el resultado es que Vox ha crecido en votos -y logrado un escaño en Álava- y que las fugas a otros caladeros más moderados no se han detenido. En los últimos años ha sido el PNV el gran beneficiario de la paulatina pérdida de peso de los 'populares'. “No se puede emprender una huida hacia adelante como si no hubiera ocurrido”, ha declarado Fernández lejos del optimismo de Iturgaiz y calificando de “triste” lo ocurrido este 12 de julio.
Informa Iker Rioja.