Medina ofrece al juez como fianza los derechos de la herencia de su abuela
La defensa de Luis Medina ha presentado este martes un escrito ante el juzgado número 47, que lleva la instrucción del 'caso mascarillas', en el que solicita que deje sin efecto la imputación del comisionista por un presunto delito de alzamiento de bienes, al considerar que el auto “contiene un defecto de forma que ha causado una flagrante indefensión” a su representado, al carecer de “falta total de motivación”.
Medina ha sido imputado por un posible delito de alzamiento de bienes ante la sospecha de que ocultó el millón de euros que cobró en comisiones por la venta al Ayuntamiento de Madrid de material sanitario de mala calidad en lo peor de la pandemia para evadir un posible embargo. Precisamente, cuando el juez instructor trató de retener sus bienes, solo encontró en sus cuentas algo menos de 250 euros.
Sin embargo, su abogada considera que el auto de imputación por este delito no está suficientemente motivado porque su representado había dispuesto de las cantidades obtenidas antes de la notificación de ese embargo, de fecha 8 y 11 de abril de 2022. Además, indica que el importe de los bonos de los que dispuso, por valor de 400.000 euros, se han “destinado a los gastos de su vida cotidiana”.
La abogada señala también que en este caso “no hay perjuicio de acreedores” y “no existe” situación de insolvencia porque el hijo del difunto duque de Feria va a recibir una herencia de su abuela que “excede con creces el importe embargado”. En otro auto, remitido este mismo martes, ofrece estos derechos hereditarios para cubrir la cantidad de 891.427 euros de fianza impuestos a Medina.
Además, la defensa de Medina indica que tuvo conocimiento de varios documentos de la causa por los medios de comunicación y no a través de las notificaciones oficiales, algo que, a su juicio, considera una “intolerable filtración de actuaciones judiciales”, por lo que pide que se deduzca testimonio por un posible delito de revelación de secretos a todas aquellas personas que tuvieran acceso a ellos.
Escribe David Noriega.