Cifuentes esquiva a los periodistas protegida por un cordón de seguridad en la Asamblea de Madrid
Cristina Cifuentes ya no puede ir a ninguna parte sin que haya a su alrededor una avalancha de periodistas. La crisis del máster y su futuro político han generado un impacto mediático que su equipo ya no puede controlar. Por eso, este jueves han tomado la decisión de separar a las cámaras de la dirigente lo más posible asignándoles un puesto fijo en los pasillos de la Asamblea de Madrid.
El equipo de la presidenta ha advertido a los periodistas de que no iba a responder a preguntas y ha justificado el cordón de seguridad, en el que han participado los servicios de seguridad de la cámara, como la forma de evitar que se produzcan aglomeraciones y “caídas”.