La Iglesia tilda de "desmedida" la intervención policial ante una misa con público en la catedral de Granada

Luis Argüello, portavoz de la CEE

La intervención de la Policía Nacional el Viernes Santo, desalojando la catedral de Granada cuando el arzobispo estaba celebrando los oficios junto a una veintena de fieles, ha dinamitado el acuerdo tácito entre la Iglesia y el Gobierno para que no hubiera misas con público durante el estado de alarma. Así, el secretario general y portavoz de la Conferencia Episcopal, Luis Argüello, ha denunciado que "la actuación policial, legítima en la calle, desde mi punto de vista, ha sido desmedida en los templos, sobre todo cuando se ha interrumpido una celebración ya comenzada".

En una entrevista con Religión Digital, Argüello incidió en que la Policía "no ha tenido en cuenta" el artículo 11 del decreto "que estableció el estado de alarma, no de excepción", la misma tesis defendida por Vox y el PP, que defienden que sólo se pueden prohibir celebraciones religiosas en un estado de excepción. De hecho, el Partido Popular pedirá explicaciones al Gobierno en el Senado por la actuación de las fuerzas de seguridad en Granada. Curiosamente, el Arzobispado no ha presentado queja formal alguna.

Se permite el culto, pero no desplazarse al templo

Para el portavoz de la CEE, la Iglesia española decidió "no convocar al pueblo de Dios al culto público", algo que sí hizo el arzobispo de Granada y algún otro prelado, como el de Alcalá, Juan Antonio Reig, que este lunes volvió a decretar que se aseguren las misas en todas las parroquias, asiéndose a una interpretación del Real Decreto del 14 de marzo, que autoriza el culto. Para Luis Argüello, "en la aplicación de la normativa  ha habido algún conflicto aislado, pero en otros muchos campos, buena colaboración".

En su opinión, "existe confusión, y no sólo en este tema". Así, el portavoz de la CEE considera que "el artículo 11 del Decreto permite el culto, pero el artículo 7 del mismo no reconoce explícitamente la asistencia al templo como un motivo para salir de casa".

Sin embargo, el presidente de la Conferencia Episcopal, Juan José Omella, quiso cerrar la polémica asegurando, en declaraciones a la Cope, que que "no tiene noticia" de misas canceladas por la Policía (de hecho, en Granada no se canceló misa alguna). Omella sí explicó que los obispos, cuando recibieron el decreto de confinamiento del Gobierno, a pesar de que no hablaba de las Iglesias, eliminaron la obligación de acudir a misa. "Tendríamos que respetar eso. Lo importante es no salir de casa", concluyó.

Sin embargo, el cardenal de Valencia, Antonio Cañizares, fue mucho más allá que su presidente. Durante la Vigilia Pascual, celebrada en la catedral, el purpurado denunció: "Se nos ha querido quitar la libertad de proclamar la Resurrección y ello se ha demostrado en lo sucedido en la catedral de Granada".

Toda la información en www.religiondigital.org

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Publicado el
14 de abril de 2020 - 22:46 h

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