La primera tránsfuga de Ciudadanos está en Tenerife y gobierna con Coalición Canaria y el PP
Nadie puede disputar a Evelyn Alonso (Caracas, 1979) el título de primer cargo público de Ciudadanos que se convirtió en tránsfuga por deseo propio. Ni el de la primera concejala tránsfuga en la historia del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife. Lo consiguió en julio de 2020 cuando decidió apartarse de la disciplina de su partido, desoír expresamente sus órdenes y apoyar una moción de censura contra la alcaldesa socialista Patricia Hernández para devolver a Coalición Canaria y al Partido Popular el poder en esa ciudad (200.000 habitantes) que los nacionalistas habían ocupado ininterrumpidamente desde los albores de la democracia, primero agrupados en la UCD, luego en la Agrupación Tinerfeña de Independientes (ATI) y finalmente bajo la marca Coalición Canaria.
Evelyn Alonso no se considera una tránsfuga, según ha expresado a los medios de comunicación a los que responde y concede entrevistas (no es el caso de este periódico), porque sostiene que su partido la expulsó sin motivos. De hecho mantiene un litigio judicial para tratar de anular esa expulsión, aunque los primeros pasos del juzgado de lo Contencioso-Administrativo que revisa la causa, el número 1 de Santa Cruz de Tenerife, ha empezado por denegarle las medidas cautelarísimas que reclamó para evitar su encaje en el grupo de concejales no adscritos donde, por su condición de tránsfuga y, según las más recientes sentencias del Tribunal Supremo, no debería estar ocupando cargos ejecutivos ni, por supuesto, cobrar emolumentos de ningún tipo relacionados con ellos.
Escribe Carlos Sosa.