CRÓNICA | El mensaje de Yoyes
“El militarismo ha caído tan hondo en algunos sectores vascos que convierten en instrumento bélico cualquier cosa para acusar, estigmatizar o reivindicar como propios u opuestos los elementos más simples de la vida individual y colectiva: la persona, la lengua, la música, el arte”, escribió María Dolores González Catarain, también conocida como Yoyes, un año antes de que fuera asesinada por ETA en 1986.
Había abandonado la organización terrorista en 1979 y años después había vuelto a Euskadi sin pedir permiso a nadie. Su pecado fue el de la “traición”, como señalaban algunas pintadas en su pueblo, Ordizia. Si bien se relaciona lógicamente a ETA con el independentismo en Euskadi o con el marxismo-leninismo de sus orígenes, el del militarismo, la primacía de la violencia sobre cualquier herramienta política, era un rasgo esencial. Por eso, molestaba especialmente a la izquierda abertzale que se lo recordaran.
Un texto de Iñigo Sáenz de Ugarte.