Los sediarios han vuelto a entrar el féretro del papa Francisco al interior de la Basílica de San Pedro del Vaticano. Los cardenales entran con él antes de partir hacia la iglesia Santa María la Mayor. El cortejo fúnebre va a recorrer los 6 kilómetros que separan ambos edificios y el ataúd irá colocado en lo alto del papamóvil. Muchas de las personas que no han podido despedirse del pontífice durante estos tres últimos días podrán hacerlo ahora, en las calles de Roma. Por la capilla pública han pasado, según el Vaticano, alrededor de 250.000 personas.