El último gran vestigio del pasado industrial de Oviedo divide a conservacionistas y partidarios de la demolición

Fábrica de gas de Oviedo

Crear un “nuevo mundo de arte e ideas”, “una ciudad dentro de la ciudad”. El Oviedo Antiguo “se está cayendo” y esta es una oportunidad para regenerarlo. Hasta este punto, todos están de acuerdo. La reconversión del conjunto industrial de la fábrica de gas de Oviedo es una oportunidad para revitalizar un barrio en decadencia. Así lo consideran el gobierno municipal (PP y Cs), la oposición y las asociaciones vecinales. El debate se centra en cómo hacerlo, si es conservando su totalidad o derruyendo una parte sustancial. El conflicto, lo origina el inicio de los trabajos de demolición de algunas edificaciones para proceder a la descontaminación de los terrenos.

De fábrica a centro cultural: espacios industriales recuperados para transformar la ciudad

De fábrica a centro cultural: espacios industriales recuperados para transformar la ciudad

El valor del complejo

“El conservacionismo 'porque sí' hay que superarlo”, explica Ignacio Cuesta (Ciudadanos), edil de Urbanismo del Ayuntamiento de Oviedo. “El patrimonio hay que ponerlo en valor y darle uso”, añade el teniente de alcalde, al frente de este proyecto que lleva en la agenda política desde 2012. Desde entonces, ningún gobierno ha logrado ejecutarlo y dar una nueva vida a esta parcela de 12.000 m2, incrustada en el casco viejo de Oviedo y abandonada desde 1985.

En 2012 se aprobó el Plan Especial de la Fábrica de Gas, desarrollado por el arquitecto César Portela. El proyecto: construir un bloque de cerca de cien viviendas sobre la nave de la calle de Postigo, demoler una buena parte de las instalaciones de este conjunto arquitectónico de 1830 y dejar algunas en pie. 

“En su día se hizo un mal análisis de los elementos que hay que proteger”, considera Ignacio Fernández del Páramo, concejal de Somos y responsable de Urbanismo en la anterior legislatura. El tripartito (PSOE, Somos e Izquierda Unida), estaba en negociaciones con la empresa propietaria, Edp, para comprar la parcela por 4,5 millones de euros y así “salvaguardar todo el patrimonio industrial que hay en la misma”, en palabras de Fernández del Páramo.

Porque el “valor de la fábrica está en su conjunto”, así lo entiende también Waldo Valbuena, portavoz de la asociación Oviedo Redondo. La agrupación vecinal acaba de impulsar la plataforma “Fábrica de Gas e Ideas” para “promover que Ayuntamiento, empresa y Principado lleguen a un acuerdo para recuperar este espacio histórico para el uso, disfrute y participación de la ciudadanía”. Así reza su manifiesto. Sin embargo, todo indica que el plan de Portela ya está en marcha.

Una ciudad dentro de la ciudad

El esqueleto del gasómetro, las fábricas, almacenes, laboratorios, oficinas, plazas… “¿Por qué no tocar nada?” se pregunta el concejal de Urbanismo, Ignacio Cuesta en una entrevista para elDiario.es. El pasado martes, en el pleno, el edil planteaba la pretensión del Ayuntamiento de “mejorar” el Plan Especial de 2012, siempre dentro un marco de colaboración público privada con la empresa Edp. 

Esta mejora del Plan supondría el cambio de viviendas residenciales al uso por viviendas para estudiantes, para jóvenes empresarios o artistas. En definitiva, se crearía un espacio “novedoso y atractivo” para emprendedores y startups bajo la fórmula coliving, “que dote de vida al barrio a todas horas”, en palabras de Cuesta. “Es una idea. Aún no tenemos definido lo que queremos hacer aquí”. Lo que sí tiene claro el concejal es que no va a paralizar el plan de Portela, que está en vigor. “Ya se hizo un análisis determinando sobre qué elementos había que conservar y cuales no”, aclara.

El inicio de las demoliciones para la descontaminación de todas las instalaciones ha sido el desencadenante de las tensiones entre la oposición y las preocupaciones entre las asociaciones vecinales que ven peligrar el último gran vestigio del pasado industrial de Oviedo. 

La maldición del patrimonio de Oviedo

“La única motivación del Gobierno es la falta de sensibilidad hacia el patrimonio histórico industrial y lo que supone la fábrica de gas”, sentencia del Páramo. El concejal de Somos considera que el actual Gobierno municipal es incapaz de aceptar el acuerdo alcanzado en la anterior legislatura. Además, pide que se paralice el derribo y comience de inmediato la catalogación y protección del recinto. “Tenemos una oportunidad única para proteger y ver el potencial que tiene este conjunto histórico para la ciudad de Oviedo”, comenta del Páramo.

Los usos que proponen desde Somos pasan por crear equipamientos de interés cultural, administrativos, para hostelería e “incluso residenciales”. “Lo que no se puede permitir es la implantación de 100 viviendas que destruya, no sólo el patrimonio industrial, si no el skyline de la ciudad”, añade del Páramo mientras anima a la ciudadanía ovetense a movilizarse y acabar con esta “maldición del patrimonio” de Oviedo. A su entender: una tendencia a destruir (o dejar destruir) elementos arquitectónicos de gran importancia en la ciudad.

Fábrica de Gas e Ideas

“Creemos que debe de respetarse todo el conjunto fabril”. Frente a la construcción del bloque de viviendas, los vecinos del barrio Antiguo proponen recuperar la nave de la Popular Ovetense para reconvertirlas en una gran sala municipal de exposiciones. “Fábrica de Gas e Ideas” es el nuevo movimiento ciudadano apadrinado por la asociación Oviedo Redondo. Su objetivo: “conservar el complejo industrial en su totalidad, sin desmembrarlo y destruyendo un patrimonio fabril que vamos a echar de menos”, según explica Waldo Balbuena, portavoz del colectivo. “Al menos queremos que un grupo de expertos determine y catalogue todos los edificios y valore la fábrica como conjunto arquitectónico en sí”, añade Valbuena. 

Las asociaciones vecinales destacan la necesidad de la ciudad de disponer de este espacio de exposiciones municipal en la nave central, donde hacer actos culturales, más allá de levantar un bloque de cien viviendas sobre ella. “En Oviedo no hay necesidad de viviendas”, asegura Valbuena, “junto a la misma fábrica hay edificios y solares abandonados”. 

Además de la sala de exposiciones Oviedo Redondo propone distintos usos del complejo fabril, desde oficinas municipales, espacios de coworking, talleres de artistas y creadores hasta la apertura de una plaza interior para la organización de ferias, mercados, actividades infantiles y espectáculos al aire libre.

Etiquetas
Publicado el
13 de diciembre de 2020 - 21:37 h

Descubre nuestras apps

stats