¿Adiós al árbol de Navidad? La estrategia de esta ciudad para darle una segunda vida
En enero se apaga el espíritu navideño que nos ha acompañado desde hace semanas y que algunos encienden de manera prematura tras la publicación en redes sociales de un fragmento de la canción All I Want for Christmas Is You de Mariah Carey. Son días de recogida de elementos decorativos y del árbol que preside el salón de casa, que termina en una caja precintada, siempre que se trate de una réplica de plástico.
Sin embargo, algunos prefieren comprar un abeto natural, aunque les sirva por pocos días. Al término del periodo navideño, surge la recurrente pregunta, ¿qué hacer con el árbol de Navidad? ¿Siempre tiene que terminar en el contenedor? ¿Existe alguna iniciativa para darle una segunda vida?
Ante la avalancha de árboles naturales que terminan en los contenedores, desde hace años, la ciudad de Nueva York pone en marcha una iniciativa que ofrece una alternativa a la solución fácil: tirar, tirar y tirar.
Desde finales de diciembre y hasta mediados de enero, el ejecutivo de la capital estadounidense pone en marcha lo que ha calificado como Mulchfest, una iniciativa organizada por el Departamento de Parques de la Ciudad de Nueva York (NYC Parks) y que invita a despedirse del árbol de Navidad pero de otra manera. De forma sostenible.
En su página web, las autoridades neoyorkinas recuerdan que lo primero, antes de cargar con el abeto, es retirar todas las luces, adornos y redes antes de llevar el árbol a un sitio de Mulchfest. Después, los vecinos deben llevar el suyo a uno de los muchos puntos habilitados en la ciudad, situados en el Bronx, Brooklyn, Manhattan, Queens y Staten Island.
Ahí, los voluntarios y responsables de este particular festival se encargan de trocearlo hasta convertirlo en una especie de compost, un abono orgánico natural similar a la tierra y que se emplea para diferentes usos, según se necesite. Y eso puede contribuir, además, a “que la ciudad de Nueva York sea aún más verde”, sostienen los impulsores de esta iniciativa.
52.569 árboles reciclados
Ese material resultante se puede emplear para uso doméstico o para el mantenimiento de parte del suelo de la capital estadounidense. En algunos casos, se vierte sobre la base de otros árboles, facilitando la absorción de aire y agua por las raíces del árbol y evitando la humedad o el cuarteo excesivo por la sequedad, aclaran.
En la pasada edición del Mulchfest, el primer festival sostenible del año en Nueva York, se reciclaron 52.569 árboles. Y las autoridades de la ciudad son ambiciosas: quieren superar esa cifra, para lo que piden colaboración ciudadana.
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