Fin a la aventura de Timmy: la ballena jorobada aparece muerta en la costa danesa después de protagonizar un polémico rescate
Tal y como advirtieron los científicos, no hubo final feliz para Timmy. La Agencia Danesa de Protección Ambiental confirmó que la ballena jorobada, que había permanecido casi dos meses varada frente a Alemania y que hace dos semanas fue puesta en libertad tras un mediático rescate, apareció muerta este sábado en la costa danesa de Anholt.
“Está ahora confirmado que la ballena jorobada encallada en Anholt es la misma ballena que había estado encallada en Alemania y a la que se había intentado rescatar”, explicó un representante del organismo estatal a la agencia danesa Ritzau, en declaraciones recogidas por Efe.
El ministro de Medio Ambiente de la región alemana de Mecklemburgo - AntePomerania, Till Backhaus, también confirmó la noticia del fallecimiento de la mediática ballena. “Muchas personas habían sentido gran compasión con el destino del animal y habían tenido la esperanza de que se pudiera dejar a la ballena otra vez en libertad. Yo también había compartido esa esperanza”, se lamentó en declaraciones recogidas por el tabloide Bild.
El cuerpo de la ballena, de más de 12 metros de largo, apareció el pasado jueves, pero los trabajadores de la Agencia Danesa de Protección Ambiental tardaron algunos días en identificar el cuerpo debido a las condiciones meteorológicas. Finalmente, la confirmación fue posible, entre otras cuestiones, por la localización del transmisor que le colocaron tras su rescate y puesta en libertad.
Una muerte anunciada por los científicos
Timmy ha acaparado titulares desde que apareció varada a principios de marzo en la costa alemana del mar Báltico. Desde ese momento, las autoridades valoraron su rescate junto con entidades científicas. Sin embargo, el cetáceo no daba señales de poder moverse por sí solo, lo que llevó a los especialistas a pensar que tenía algún tipo de problema o enfermedad.
Finalmente, los científicos y las organizaciones animalistas desaconsejaron su rescate, dada las señales que daba el animal. Lo mejor para el cetáceo, sostenían, era dejarlo morir en paz, sin rescates a la desesperada ni intentonas que pusieran en riesgo su integridad, tal y como planteaban algunos sectores.
Pese a la recomendación de los especialistas, el debate entre la sociedad alemana quedó lejos de cerrarse. Entonces, apareció la iniciativa privada, financiada por los empresarios Walter Gunz, cofundador de la cadena de distribución de electrónica de consumo MediaMarkt, y Karin Walter-Mommert, conocida en el sector de los deportes ecuestres. Lograron rescatar y trasladar a Timmy gracias a un dique flotante sumergible, al que fue atado con una especie de arnés consistente en mangueras de bomberos.
El animal fue liberado a unos setenta kilómetros al norte de Skagen (Dinamarca), pero especialistas advirtieron que esa operación no garantizaba la supervivencia de Timmy. El cetáceo tenía que mostrar la fuerza suficiente para nadar, buscar comida y mudar la piel. Finalmente, no ha sido así y el viaje de la querida ballena varada ha terminado antes de tiempo, tal y como anticiparon los científicos.
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