¿Cómo se celebraba la llegada del invierno en la antigua Grecia? La respuesta está en este festival reservado a las mujeres
En la antigua Grecia, las prácticas religiosas destinadas a celebrar los cambios de estación variaban enormemente entre las distintas polis. En Eleusis, ciudad ubicada a unos 18 kilómetros al noroeste del centro de Atenas, una de las festividades más desconocidas se llamaba Haloa y se celebraba en diciembre en honor al solsticio de invierno y tres dioses: Deméter, Dioniso y Poseidón.
Se estima que la Haloa se celebraba unos cinco días después del solsticio, coincidiendo con casi la misma fecha en la que celebramos la Navidad hoy en día. Pero lo más curioso de esta festividad era su organización: en ella participaban casi exclusivamente las mujeres, convirtiéndose en un ritual donde los hombres, salvo contadas excepciones, no podían entrar.
El objetivo de la fiesta era honrar la fertilidad de la tierra y asegurar buenas cosechas mientras los campos estaban sembrados. Haloa se llamaba así por la palabra griega ἁλῶα (halóa), que significa “era” o lugar de trillar donde se separaba el grano. Por eso se cree que las mujeres rendían cultura a divinidades relacionadas con la agricultura, como Deméter, o con la fertilidad y el vino, como Dioniso.
Sin embargo, hay escasas fuentes que describen con detalle cómo se celebraba. Una de las más detalladas son unas notas del siglo XIII d. C. sobre las obras del escritor romano Luciano. Según estos textos, las prácticas incluían “fosos, serpientes, cerdos y modelos de genitales, todos los cuales tienen un significado sexual más o menos marcado”. Otros medios también sostienen esta teoría.
Un festín y diferentes símbolos sexuales
El diario Greek Reporter explica que durante el festival se ofrecía un sacrificio a las deidades anteriormente mencionadas y luego las mujeres disfrutaban de una comida copiosa. “Disfrutaban de un festín picante. Compartían pasteles con forma de genitales masculinos y femeninos, acompañados de abundante vino”, señala el diario digital.
Así, el aspecto lúdico y sexual fue un componente clave en esta festividad celebrada principalmente en Eleusis. “También es posible que las mujeres bailaran alrededor de tótems fálicos. Se fomentaban los chistes eróticos y el lenguaje explícito”, explica el Greek Reporter en un artículo.
En este sentido, Haloa era similar a las Tesmoforias, otro festival en honor a las diosas Deméter y su hija Perséfone en el que también participaban principalmente mujeres. Ambas festividades involucraban una gran cantidad de símbolos sexuales, así como consumo de vino y dulces.
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