Los estibadores de Avilés irán a la huelga por el cierre del Centro Portuario de Empleo
Los estibadores del puerto de Avilés están llamados a secundar una huelga en la segunda quincena de febrero para protestar contra el cierre del Centro Portuario de Empleo (CPE), una decisión que el colectivo considera injustificada y que, advierte, aboca a los trabajadores a la precariedad laboral o al desempleo.
El conflicto tiene su origen en la decisión “unilateral” de las empresas socias del CPE de avanzar hacia su liquidación y cierre definitivo, una medida que, según los estibadores, no responde a causas económicas, organizativas ni productivas. Así lo ha explicado este martes a EFE el portavoz del colectivo, Manuel Pravia.
En Avilés, el CPE agrupa a 41 estibadores, que reclaman la apertura de una mesa de negociación en la que participen tanto la patronal como la Autoridad Portuaria, en su condición de ente público. “Queremos sentarnos a negociar y poner coherencia”, ha señalado Pravia, que denuncia una falta de voluntad negociadora por parte de las empresas.
Si no se alcanza un acuerdo, la huelga se desarrollará entre el 16 y el 20 de febrero y entre el 23 y el 27 del mismo mes, mediante paros parciales de una hora en todas las franjas horarias, desde la 01.00 hasta las 24.00 horas.
“El hecho de que algo sea legal no significa que sea de obligado cumplimiento”, ha subrayado el portavoz de los estibadores, que acusa a la patronal de “desestabilizar un puerto por un capricho” amparándose en la legislación vigente. A su juicio, la decisión pone en riesgo no solo los puestos de trabajo directos, sino también el tejido económico vinculado a la actividad portuaria.
Más cierres de centros portuarios
Las empresas consignatarias que forman parte del CPE cuentan, además, con personal fijo en plantilla, lo que, según Pravia, podría traducirse en despidos “directos o indirectos” y afectar “al futuro de muchas familias” y de las empresas que operan en el entorno del puerto.
El colectivo alerta de que lo que ocurre en Avilés podría sentar un precedente. “Puede ser la lanzadera para una cascada de cierres de centros portuarios en España”, ha advertido Pravia, quien defiende la huelga como una respuesta frente al intrusismo laboral y la pérdida de empleo cualificado.
Los estibadores recuerdan que llevan décadas siendo “el músculo del puerto” y cuestionan la decisión de cerrar el CPE en una infraestructura que mueve una media de cinco millones de toneladas de mercancías al año. Como comparación, Pravia ha señalado que en el puerto de Pasajes (Gipuzkoa), con algo más de tres millones de toneladas anuales, la plantilla de estibadores asciende a 80 trabajadores.
0