Por qué al llegar a este municipio extremeño ves una escultura de un enorme tomate a 12 metros de altura
Entre las ciudades de Trujillo y Mérida, cualquier atento conductor que transite por la carretera puede ver que existe una localidad, de nombre Miajadas, que no solo se ubica estratégicamente en el centro geográfico de la región de Extremadura, sino que llama la atención porque justo a la entrada del municipio hay una escultura, un tomate rojo y prominente elevado a una altura de 12 metros, que hace intuir al conductor que se trata de una localidad muy vinculada a dicha fruta (que no verdura). Y es que este municipio cacereño ofrece un paisaje que transita cromáticamente del verde al rojo intenso durante la época de recolección de su gran joya agraria.
Esta localidad de la provincia de Cáceres ha logrado consolidarse como un punto de referencia ineludible gracias a su afamada huerta de regadío y su estratégica ubicación geográfica. La vista del visitante se desvía inevitablemente hacia una estructura colosal que domina el horizonte junto a la autovía A-5, que se trata de un monumento que simboliza el orgullo y la identidad de todo un pueblo eminentemente agrícola. Es la bienvenida oficial a un territorio que vive por y para el fruto de su tierra. Miajadas no es solo un cruce de caminos, sino el corazón palpitante de una industria vital. Representa el éxito de haber puesto en valor la riqueza hídrica de las Vegas del Guadiana.
El icono mencionado es un colosal fruto de fibra de vidrio de grandes dimensiones y cuya estructura se encuentra instalada sobre un fuste que la eleva a doce metros sobre el asfalto de la rotonda. Con un peso aproximado de entre dos y tres toneladas, el monumento es visible a kilómetros de distancia para los conductores. Fue diseñada por el artista Miguel Ángel Martín Gallardo e inaugurada en 1999. Su construcción requirió el uso de cerchas de acero para dotarla de un realismo orgánico y singular. El acabado exterior se logró proyectando espuma de poliuretano y aplicando una pintura especial. Hoy en día, esta obra es el punto de referencia visual más potente de toda la comarca.
El propósito de erigir semejante monumento no fue una simple extravagancia, sino una decisión estratégica del consistorio. Se trataba de convertir este tomate en un hito similar al famoso toro de Osborne. La idea era facilitar que los conductores y transportistas tuvieran un punto claro de encuentro. Situado en la conexión principal entre Madrid y Lisboa, el “Tomate de Miajadas” es ya un lugar de cita obligada. Incluso ha servido como un curioso escenario para anécdotas internacionales que han dado la vuelta al mundo. Se recuerda la famosa imagen del futbolista Cristiano Ronaldo siendo multado frente a esta estructura monumental. Más allá de la anécdota, el monumento refuerza diariamente la potente imagen de la denominada Marca Miajadas. Es el recordatorio constante de que se entra en la indiscutible Capital Europea del Tomate.
Y es que Miajadas se ha ganado el título de Capital Europea del Tomate gracias a su inmensa riqueza y abundancia agrícola. Este cultivo representa actualmente casi el 40% de toda la actividad económica de la localidad. Las fértiles tierras de las Vegas del Guadiana proporcionan el entorno perfecto para una producción masiva de calidad. El municipio ha sabido aprovechar su ubicación y el agua de sus regadíos para prosperar económicamente. Lo que antaño era el condado de Medellín es hoy un núcleo urbano moderno y muy dinámico. La economía y la vida misma de los vecinos giran constantemente en torno a este apreciado fruto rojo. Durante el verano, la temporada alta de trabajo genera situaciones de pleno empleo en el municipio. Es un motor de desarrollo que atrae incluso a trabajadores de fuera de la región.
El paisaje agrícola rodea por completo la población, creando una estampa de campos infinitos. El éxito de Miajadas reside en su potente capacidad de transformación industrial y de exportación constante. En el municipio se han establecido importantes multinacionales del sector alimentario, fábricas que procesan el producto local para crear zumos, salsas y el afamado tomate frito. Los productos elaborados en estas plantas se exportan con éxito hacia los cinco continentes. Gran parte de la producción se destina a mercados europeos muy exigentes como Alemania, Italia y Francia. El sector agroindustrial da empleo directo a más de 600 familias durante los meses de recolección. La existencia de numerosas cooperativas refuerza el tejido empresarial y social de toda la comarca. Miajadas es hoy líder nacional en la exportación de tomate envasado y procesado de alta calidad. Esta fortaleza industrial garantiza rentas elevadas y un crecimiento demográfico constante en la zona.
Una vasta producción
La superficie dedicada a este cultivo es asombrosa, con unas 1.000 hectáreas gestionadas por la cooperativa local. En una temporada de buena cosecha, se pueden llegar a recoger hasta 100 millones de kilos. Los agricultores locales dominan las técnicas de cultivo y conocen las variedades vegetales al dedillo. Entre las variedades más destacadas cultivadas en la zona se encuentran el Tomate Rosa Gigante. También es habitual encontrar plantaciones de Tomate Raf, Tomate Gordo y el clásico Tomate Pomodoro. El cuidado de las tomateras es casi una cuestión sentimental para los hortelanos de Miajadas. Y existe una relación casi mística con las plantas, a las que incluso se les llega a cantar. Todo este mimo se traduce en un producto de sabor intenso y calidad incomparable.
La cultura del tomate impregna también el recetario tradicional de los hogares y restaurantes locales. El picadillo de tomate con guinda es uno de los platos más refrescantes y populares en verano. No falta nunca en las mesas el gazpacho extremeño, el salmorejo o la tradicional sopa de tomate. La gastronomía local ofrece delicias como ‘la entomatá’, la carne con tomate o sus ricas mermeladas. El tomate kilómetro cero es el ingrediente estrella que define el sabor de la cocina miajadeña. Esta pasión culinaria ha dado lugar al innovador proyecto turístico denominado Miajadas Gastronómica. El objetivo es organizar visitas para que el turista conozca las variedades y texturas in situ. El visitante puede descubrir todo el proceso, desde el campo hasta la transformación en las fábricas. Los turistas suelen ser agasajados con estos frutos sabrosos al visitar a sus familiares locales. En definitiva, el tomate, en Miajadas, no es solo un alimento, sino todo el pilar que sostiene la identidad de sus habitantes.
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