Rebajan la pena al agresor sexual y a la madre que prostituyó a su hija menor y le pegaba por llorar durante las violaciones
La Audiencia provincial de Lugo ha cerrado este jueves el caso de un hombre acusado de agredir sexualmente a una menor en complicidad con la madre de la víctima, unos hechos que tuvieron lugar entre 2017 y 2019.
Según informa Europa Press, Fiscalía y acusación particular han llegado a un acuerdo con ambos abogados defensores, por lo que los acusados han reconocido los hechos consiguiendo una rebaja de la pena desde los 27 años que se pedían inicialmente hasta los tres años y siete meses, a cambio han asegurado una indemnización para la víctima de 150.000 euros, muy por encima de los 20.000 que solicitaba la Fiscalía.
Los hechos se remontan a 2017, cuando la víctima, que tenía en aquel momento 12 años de edad, fue obligada por su madre a mantener relaciones sexuales con el hombre en varias ocasiones. Los hechos se repitieron durante dos años hasta el día su décimo cuarto cumpleaños.
Además, la madre fue acusada de malos tratos, ya que, como reconoció, golpeó a la menor porque lloraba durante las agresiones, algo de lo que se quejaba el hombre. Por cada encuentro la menor recibía 50 euros, pero tenía que entregar la mitad a su madre.
Al final, aceptaron los dos acusados una pena de 3 años, 7 meses y 4 días de prisión, que se cumplirá íntegramente con ingreso en los próximos días, en ambos casos por agresión sexual e inducción a la prostitución.
Además, él deberá mantenerse alejado de la víctima durante 6 años y después tendrá un periodo de libertad vigilada de 5 años, además de la prohibición de trabajar cerca de menores por otros 8.
Ella contará con la misma pena, a la que se le suman 40 días de trabajo comunitario por el maltrato, además de alejamiento por 6 años e inhabilitación de la patria potestad por 1 año. Tampoco podrá trabajar en contacto con menores por un periodo de 8 años.
Esta cuantiosa rebaja de la pena fue en común acuerdo por la víctima, que a día de hoy ya es mayor de edad y “busca únicamente una reparación económica a la altura de los hechos”, tal y como explicó el abogado de la acusación particular, Jacobo Vázquez.
Como detalló al término de la sesión, la Fiscalía solicitaba 20.000 euros, aunque la acusación particular pidió desde el inicio 300.000. Al final se acordó una reparación de 150.000 euros, de los que ya se abonaron 100.000 y el resto se pagarán a razón de 10.000 euros cada año.
“Los dos acusados ya iban a recibir una importante rebaja en las penas por dilaciones indebidas en el proceso, que se retrasó más de cinco años, y también por la reparación del daño, debido a que ya ingresaron en la cuenta de la víctima 100.000 euros. Pero, lo importante es que ella con este dinero pueda rehacer su vida”, concluyó el abogado.
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