La Policía Nacional jubila a unos de sus pastores alemanes y le busca un hogar por Navidad: “Es un perro noble, equilibrado y muy agradecido”
Los cuerpos policiales cuentan con unidades caninas especializadas que apoyan en múltiples tareas operativas. Estos perros destacan por su capacidad para detectar olores, rastrear personas y participar en labores de rescate o seguridad. El proceso de selección es estricto: se buscan animales con gran concentración, equilibrio emocional y obediencia.
La formación incluye rutinas de disciplina, juegos de búsqueda y exposición a diferentes entornos para garantizar que respondan con precisión ante cualquier estímulo. Cada pareja de agente y perro trabaja de forma coordinada, desarrollando una relación de confianza que se refuerza con años de entrenamiento conjunto. Con ello se crea un equipo operativo capaz de actuar en contextos complejos y de mantener la calma en situaciones peliagudas, lo que explica por qué su papel es esencial dentro de la estructura policial.
Dani ejemplifica la transición del servicio activo a la vida en familia
La asociación Adopta K9 busca hogar para perros policía jubilados como Dani, un pastor alemán retirado por motivos de salud. Estas adopciones permiten ofrecer una vida tranquila a animales que han dedicado años al servicio público.
El animal tuvo que dejar su actividad profesional tras un problema médico que impedía su continuidad en tareas de asistencia. La Policía Nacional inició entonces un proceso para encontrarle una familia que le proporcione descanso y afecto. Su carácter afable y su facilidad para convivir con personas hacen que la adopción sea una oportunidad de reciprocidad entre quien cuida y quien ya ha cuidado.
Dani, un macho de seis años, es un pastor alemán sociable con personas y especialmente afectuoso. Convive con perras sin dificultad, aunque no tolera a otros machos, tal y como inciden en la Policía Nacional. Se describe como equilibrado, noble y agradecido, cualidades que facilitan su adaptación a un entorno casero. Su historia refleja la necesidad de que los perros retirados sigan recibiendo cuidados acordes con el compromiso que mostraron durante su servicio.
En la asociación hay otros ejemplos de trayectorias similares. Urko, que no llega al año, busca una familia que lo acompañe desde joven, mientras Tomi, con 10 años, representa la experiencia acumulada de una vida de servicio. También hay casos como el de Maze, Dora o Ruleta, que ya disfrutan de su retiro en casas donde reciben la atención que antes dedicaban a su trabajo.
La adopción reconoce el valor del servicio prestado por los K9
Desde 2019, la asociación sin ánimo de lucro Adopta K9 conecta perros jubilados con familias dispuestas a cuidarlos. En estos años ha logrado que más de 80 ejemplares encuentren un nuevo hogar. Su trabajo parte de un principio sencillo: buscar la persona adecuada para cada perro, entendiendo su carácter y necesidades específicas.
Los K9, denominación de los perros policía, cumplen funciones vitales en operaciones de rescate, detección de drogas, explosivos o billetes falsos. Su labor es exigente y requiere un alto nivel de concentración, lo que hace que su jubilación sea merecida. Adoptar a un K9, por lo tanto, supone reconocer de manera tangible el gran servicio que estos animales han prestado a la sociedad.
0